Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
72 CULTURA DOMINGO, 29 DE NOVIEMBRE DE 2015 abc. es cultura ABC José María Pou ACTOR Si perdiera la memoria, creo que no usaría un pinganillo. Dejaría el teatro. Preferiría retirarme J. Carlos Pérez de la Fuente DIRECTOR Al Pacino, en una escena de China Doll la obra que representa en Nueva York JEREMY DANIEL Todos nos resistimos a envejecer, y el peor cáncer para un actor es la pérdida de la memoria El actor ha desencadenado una polémica en Broadway por las ayudas para recordarle el texto de su última función El pinganillo de Al Pacino JULIO BRAVO B roadway vive estos días pendiente del pinganillo. Concretamente, del que ha estado usando el actor Bruce Willis, según han reconocido sus representantes, durante las funciones previas de Misery la obra de Stephen King con la que ha debutado en la escena neoyorquina. Se ha usado como red de seguridad argumentó su jefe de prensa. En un teatro cercano, Cicely Tyson, de 90 años, y James Earl Jones, de 84 años, protagonizan The gin game y cuentan también, según los rumores, para recordar la letra con la ayuda del pinganillo (ese pequeño auricular que sirve para recibir discretas comunicaciones) También Angela Lansbury, que acaba de cumplir los 90 años, lo llevó en la reciente reposición de Un espíritu burlón de Noel Coward. Pero quien verdaderamente ha sembrado el revuelo entre los teatreros neoyorquinos ha sido Al Pacino, que desde el 21 de octubre interpreta en Nueva York las funciones previas de la nueva obra de David Mamet, China Doll El estreno oficial, que debía haber sido el jueves 19, se ha retrasado hasta el 4 de diciembre, y parece que los problemas del actor con el texto tienen mucho que ver con ello. Algún espectador observador, publica el diario británico The Guardian ha visto también un pinganillo en la oreja de Al Pacino, quien, según los testimonios, pasea errante y con evidente Bruce Willis ha admitido usar un pinganillo en las previas de Misery ABC incomodidad por el escenario. El actor José María Pou, un apasionado del teatro anglosajón, se hacía eco en su columna semanal en El periódico de los rumores que señalan que Pacino cuenta para recordar el texto con la ayuda de un ordenador que forma parte de la escenografía en el que consulta sus frases; un teléfono que emplea su personaje y dos teleprompter situados uno a cada lado del escenario The New York Post habló de no menos de siete de estos teleprompter Ha habido espectadores que se han levantado airados a pedir que se les devuelva el dinero porque lo consideran una tomadura de pelo cuenta Pou, que espera que, en el caso de Pacino, no sea una muestra de decadencia. Le admiro mucho añade prefiero pensar que no ha calculado bien el tiempo que iba a necesitar para aprenderse el texto, porque es una obra muy densa y es prácticamente un monólogo El tradicional apuntador El apuntador es una figura tradicional en el teatro. Aunque ya está en desuso, todavía existe en la Compañía Nacional de Teatro Clásico, pero ya no ejerce como tal. Yo debuté en el María Guerrero en 1968 y entonces todavía había apuntador recuerda Pou Ya no estaba en la concha sino en la primera caja del escenario, y simplemente era como medida de seguridad. Había actores que temblaban si no lo veían con el texto en la mano; el apuntador les daba confianza El director del Teatro Español, Juan Carlos Pérez de la Fuente, refuerza este argumento. Alberto Closas, por ejemplo, se sentía mucho más seguro si había un apuntador entre cajas; era algo psicológico En las telenovelas y los espacios dramáticos en televisión el pinganillo es habitual desde hace mucho tiempo. Amparo Rivelles recuerda Pérez de la Fuente me contaba que lo usaba frecuentemente en México. Pero la interpretación en estos casos es mucho más superficial. En el teatro eso es imposible. Necesitas una concentración que el pinganillo impide ¿Y en el teatro español? Yo no conozco ningún caso dice Pou sí he escuchado de algún actor y alguna actriz, ya mayores y en decadencia física, y que mejor no citar por respeto, que lo usaban en sus últimas funciones. Como recurso de emergencia, en el caso, por ejemplo, de tener que hacer una sustitución rápida y sin tiempo para ensayar, podría tolerarse. Pero solo en un caso puntual Pero más allá de la anécdota, el uso del pinganillo puede revelar un signo de decadencia, especialmente terrible en el caso de los actores: la pérdida de la memoria. Coinciden Pou y Pérez de la Fuente en señalarla como algo vital para un intérprete. Es absolutamente fundamental para nosotros asegura Pou Si yo la perdiera, no creo que llegara a emplear el pinganillo... Dejaría el teatro, preferiría retirarme Yo he asistido a la decadencia de una gran actriz, que en la última función en que la dirigí era ya incapaz de aprenderse el texto; de hecho, no pudo estrenarla lamenta Pérez de la Fuente Todos nos resistimos a envejecer y el peor cáncer para un actor es la pérdida de la memoria. Todos le tienen pánico a ese vacío. Pero llega un momento en que un actor debe tomar la decisión de retirarse, por dolorosa que sea. Es durísimo, pero no queda otro remedio