Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
52 INTERNACIONAL DOMINGO, 11 DE OCTUBRE DE 2015 abc. es internacional ABC Un atentado en un mitin por la El más grave ataque terrorista de la historia del país amenaza con desestabilizar un Estado musulmán anclado a Europa y de frágil democracia MARÍA IVERSKI CORRESPONSAL EN BEIRUT E ran las diez de la mañana cuando una manifestación por la paz en Turquía se disponía a marchar frente a la estación de trenes de Ankara. Grupos de jóvenes cantaban cogidos de la mano, y ya habían empezado a caminar cuando se produjeron dos fuertes explosiones. El ambiente festivo y vindicativo se transformó entonces en un escenario dantesco de muerte, sangre, horror, pánico e indignación. Al menos 86 personas murieron y casi 200 resultaron heridas en el ataque, según cifras oficiales. El partido prokurdo HDP eleva, no obstante, a 97 el número de muertos. Fue el peor atentado de la historia de Turquía, una acción terrorista que conmocionó a la población y que amenaza con desestabilizar aún más a un país donde la violencia no ha dejado de crecer en los últimos meses. La marcha por la paz había sido organizada por grupos de la oposición, fundamentalmente kurdos y fuerzas de izquierda que se disponen a acudir unidas en las próximas elecciones. Cientos de personas se habían reunido cerca de la estación central de trenes para denunciar la creciente violencia que reina en el sureste del país, donde se multiplican los enfrentamientos entre las milicias kurdas y las fuerzas de seguridad turcas a tres semanas de las próximas elecciones generales. Los vídeos grabados en el lugar de los hechos muestran varias filas de jóvenes agarrados de la mano y bailando poco antes de que se produzca una cegadora explosión a sus espaldas. Fue una matanza dantesca. Varios de los cuerpos quedaron tendidos en el suelo cubiertos por banderas y pancartas mientras que muchos de los presentes permanecían aturdidos a su alrededor. Y aún se teme que el número de muertos pueda aumentar, dado el grave estado de algunos de los heridos. Desde el Gobierno se calificó la matanza de atentado terrorista al tiempo que el primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, afirmó que existen fuertes indicios de que los autores del atentado fueron dos suicidas. Ningún grupo se ha atribuido por el momento el brutal atentado, pero la gravedad de los acontecimientos ha obligado a Davutoglu a cancelar su viaje de campaña electoral previsto para los próximos días y a mantener reuniones de emergencia con los principales responsables de las agencias de inteligencia y seguridad del país con el fin de aclarar lo sucedido. También el presidente, Recep Tayyip Erdogan, y otras figuras de la oposición han anulado todos los viajes y desplazamientos previstos para los próximos días. Este brutal atentado amenaza la estabilidad de un Estado clave para Europa y Oriente Próximo. Un país musulmán que aspira a ingresar en la Unión Europea, gobernado por un partido islamista moderado, pero cuyo líder, Recep Tayyip Erdogan, es acusado de tendencias cada vez más autoritarias. Un país cada vez más afectado por la guerra de Siria, que alberga a cerca de dos millones de refugiados. Y donde se ha recrudecido el terrorismo kurdo y cada vez son más intensos los ataques del Ejército contra los insurgentes del PKK (Partido de los Trabajadores Kurdos) Próximas elecciones La reanudación del conflicto entre Turquía y los kurdos plantea el debate de cómo el Gobierno podrá garantizar unas elecciones limpias y libres en las zonas más golpeadas por los enfrentamientos, el sureste especialmente, aunque las autoridades insisten en que los comicios, programados para el 1 de noviembre, se celebrarán en cualquier caso. Para el prokurdo Partido Democrático de los Pueblos (HDP) una de las fuerzas organizadoras del evento junto a varias asociaciones civiles de izquierda, no hay duda de que el aten- tado iba dirigido contra sus miembros, muchos de los cuales figuran en la lista de muertos. En ese mismo sentido se ha manifestado Selahattin Dimirtas, copresidente del HDP, quien ha descrito lo ocurrido como una masacre Recordó que la doble explosión guarda un sospechoso parecido con otro ataque contra su formación ocu- Las sospechas del ataque se centran en yihadistas o ultranacionalistas El Gobierno turco no avanzó ayer ninguna hipótesis sobre la autoría del atentado de Ankara. La afirmación del primer ministro, Ahmet Davutoglu, de que todo indicaba que las explosiones se debían a dos terroristas suicidas, en principio no señalaban hacia ningún grupo terrorista específico. No obstante, los atentados suicidas son más propios del yihadismo, mientras que nunca se ha registrado esa práctica entre los ultranacionalistas turcos que combaten a los kurdos. En cualquier caso, esas serían las dos líneas de investigación sobre quiénes podrían encontrarse tras el ataque de ayer. El hecho de que en la convocatoria del acto por la paz en la capital turca participara el pro- kurdo HDP parece descartar un atentado llevado a cabo por el también kurdo PKK. rrido el pasado junio en la ciudad de Diyarbakir, así como con otro atentado suicida en julio perpetrado en la ciudad fronteriza de Suruc. Este último ataque dejó 33 muertos, la mayoría activistas kurdos. Ambos sucesos fueron vinculados entonces a los yihadistas de Estado Islámico, sin que haya vuelto a proporcionarse más información. Tras el atentado de julio, el Gobierno puso en marcha una guerra contra el terrorismo en principio dirigida contra los yihadistas de Estado Islámico, pero que enseguida centró todo su fuego contra los rebeldes kurdos, con lo que se puso fin al alto el fuego mantenido durante dos años. Tregua rota Con la marcha de Ankara, convocada bajo el lema Trabajo, Paz, Democracia se reclamaba el fin del conflicto interminable entre Turquía y el PKK. La ola de violencia que vive Turquía desde que en julio quedara rota la tregua con el PKK milicia considerada organización terrorista por la UE y por Estados Unidos ha provocado más de un centenar de muertos en los últimos tres meses. Pocas horas después del atentado y