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46 ESPAÑA DOMINGO, 11 DE OCTUBRE DE 2015 abc. es españa ABC La cita secreta de Iglesias y Garzón que mató la unidad de la izquierda El batacazo de la lista catalana de Podemos elevó la tensión y dio al traste con el pacto para ir con IU a las generales El líder populista pretendía que el diputado por Málaga fuera como independiente en una lista que él impusiera MAYTE ALCARAZ MADRID o se lo iban a contar a nadie. Ni muertos. Pese a que dos días después, el sábado 3 de octubre, tocaba Consejo Político Federal de IU. Alberto Garzón, candidato a las generales, no diría ni pío a sus compañeros. Menudo ambiente había en la federación de izquierdas. Sobre todo con Gaspar Llamazares y su grupúsculo de Izquierda Abierta, poco favorable a que el partido al que Julio Anguita llevó en 1996 a un techo electoral del 10,54 de votos (ahora los más optimistas no le dan más del 3,7 termine diluyéndose cual azucarillo en Podemos. De hecho, durante ese cónclave se guarda silencio y el único que da la campanada es el propio Llamazares, que anuncia que dejará de asistir a los órganos de dirección de IU por su desacuerdo con el acercamiento a Podemos. La formación radical quiere liderar cualquier alianza y, además, rechaza primarias conjuntas. Llamazares, y con él gran parte de la vieja guardia, está que trina con Garzón. Lo que no saben los asistentes es que el jueves anterior ya se había celebrado una charla informal para esa convergencia de la izquierda que tan difícil está resultando por el conglomerado de siglas y los egos de sus concurrentes. El secreto lo conocen pocas personas: además de Garzón y Pablo Iglesias, a la cita fueron convidados Íñigo Errejón e Irene Montero, cada vez más poderosa en la fuerza populista. Por parte de IU, a su candidato lo acompañaron los dirigentes de Galicia, Yolanda Díaz, muy amiga de Garzón, y Joan Josep Nuet, responsable catalán. Ambos son firmes partidarios de sumar fuerzas con Podemos. Cueste lo que cueste. N Sopa de siglas, pero siempre que Podemos encabece las papeletas La fragmentación de la izquierda ha convertido en un sudoku irresoluble cualquier intento de acuerdo. El último y más importante ha sido abortado por las condiciones impuestas por Pablo Iglesias para ser el actor principal en cualquier alianza con IU. Podemos ha intentado imponer sus leyes a Alberto Garzón: ir siempre en primer lugar en la papeleta, nunca celebrar primarias con otras formaciones y primar la inclusión de sus candidatos en las listas por encima de los nombres propuestos por la veterana federación de izquierdas. La fallida experiencia de Catalunya Sí que es Pot, en las pasadas autonómicas del 27 de septiembre, donde la marca Podemos se confundía con otras siglas de izquierda, ha alertado a los dirigentes de la fuerza morada de que tan solo les queda una bala, la del 20- D, para demostrar que es un partido con vocación de quedarse. Por su parte, Izquierda Unida jugaba en las negociaciones a susto o muerte. Si las conversaciones se hubieran traducido en un acuerdo, la disolución de sus siglas en las de Podemos habría sido un golpe mortal para su supervivencia. Pero la ruptura del pacto puede llevarla a perder la representación en las Cortes Generales, como le ha ocurrido ya en el Ayuntamiento y en la Asamblea de Madrid. Cayo Lara COORDINADOR DE IU Un encuentro fallido Tras la escena del sofá del 25 de junio, Iglesias y Garzón pactaron verse discretamente en la casa del diputado el pasado día 1 de octubre El jueves, la ruptura La última oportunidad para el acuerdo se presentó el pasado jueves. Un mensaje de Iglesias dio al traste para siempre con la alianza do. La conversación se prolonga largo rato, pero no se llega a ningún acuerdo. Parecen hablar idiomas diferentes. Las condiciones de Iglesias eran inasumibles. Quería imponer los nombres y marcar la estrategia. Es decir, que IU fuera solo una comparsa relata a ABC un miembro de esta coalición, conocedor de la cita reservada. Todos los presentes esperaban más del café en la vivienda de Garzón. Sobre todo porque, cuenta un dirigente de Podemos, Alberto y Pablo son amigos desde hace mucho tiempo. Junto con Tania Sánchez formaban un trío muy bien avenido e hicieron grandes proyectos para conseguir la convergencia a la izquierda del PSOE. O lo que es lo mismo, noquear al histórico socialismo español No miente el político de la formación morada. Finales de 2011. Un coche que se dirige a las instalaciones de TVE lleva a Garzón, diputado con futuro en IU, y a Pablo Iglesias, por aquellas fechas asesor de comunicación de la federación. Entre ambos surge una camaradería que se prolongará durante años. Y eso que todavía faltan tres para que los dos jóvenes se conviertan en lo que hoy son: candidatos a La Moncloa. Dice En retirada de la política, sus compañeros le reprochan haber transigido con la estrategia de Garzón de acercarse a Iglesias un veterano miembro de IU que la relación que se fraguó en ese automóvil que se dirigía a los estudios Buñuel alumbró además un proyecto que al cabo de los años se ha hecho realidad: la liquidación de la coalición de izquierdas para ceder sus estructuras y cuadros al partido que ya acariciaba el profesor de Políticas de la Complutense y su mano derecha, Juan Carlos Monedero. Un padrino llamado Anguita Curioso que ambos, recuerda el mismo político, encontraran un padrino singular: Julio Anguita, amigo de Garzón, que se sumó y terminó afirmando públicamente que Iglesias es mi referente Ese dirigente de IU afea que el mismo que decía que el programa tenía que estar por encima de todo ahora defienda que la coalición lo deje a un lado para Reunión en casa de Garzón A primera hora de la tarde de ese jueves primero de octubre todos acuden a la casa que el diputado por Málaga tiene en el barrio de Latina, en plena almendra central de Madrid. Allí vive con su novia, Anna, una doctora del Hospital de la Princesa, y su hermano Eduar-