Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
20 PRIMER PLANO Las singularidades de España Castilla- La Mancha Asturias DOMINGO, 11 DE OCTUBRE DE 2015 abc. es ABC Aragón Gran extensión, también en la diversidad JUAN A. PÉREZ Y lo demás, tierra conquistada JUAN FERNÁNDEZ- MIRANDA Protagonista activa en la creación de España ROBERTO PÉREZ Con (demasiada) frecuencia se habla de manchegos para referirse a los habitantes de Castilla- La Mancha y, claro, buena parte se enfada con razón, porque no es solo cuestión de pureza lingüística. La Mancha es una comarca que ocupa el centro y el sur, que toca las provincias de Cuenca y Toledo, y gran parte de las de Ciudad Real y Albacete. Es decir, 30.000 kilómetros cuadrados de los 80.000 que ocupa Castilla- La Mancha. La enorme extensión (más grande que Holanda, Suiza o Dinamarca) explica la singularidad de la comunidad, más allá de la anécdota de los manchegos. Los modos de vida son muy diferentes: de la cuhillerría de Albacete a la cerámica de Talavera de la Reina. Igual la arquitectura: nada tienen que ver los molinos de viento que veía imaginaba Don Quijote con los pueblos negros de Guadalajara, y estos con las casas colgadas de Cuenca. Y hasta el clima: de los 40 y tantos grados que toledanos y ciudadrealeños aguantan en verano a los menos 15 ó 20 que te regala Molina de Aragón durante el invierno. Otra de esas verdades que se cuentan como absolutas y resultan incompletas: Castilla- La Mancha es un territorio rural, plagado de pueblecitos. Sí, correcto, pero en el concepto pueblecito caben desde las aldeas semiabandonadas de la comarca del Señorío de Molina- Alto Tajo (situada al este de Guadalajara) más despoblada que Laponia, hasta los poblachones manchegos de más de 30.000 habitantes en la provincia de Ciudad Real. Dos ideas más: Iglesia y política. La capital regional, Toledo, también es la capital eclesiástica. Aquí la Iglesia católica tiene un poder que difícilmente alcanza en otros lugares del país. No obstante, la catedral de Santa María es la primada desde hace casi un milenio (la declaró así el Papa Urbano II en 1088) y la principal fiesta de la ciudad es la procesión del Corpus Christi. En política, el PSOE se mantuvo 28 años al frente del Gobierno regional, a pesar de que en los últimos 15 (desde 1996 a 2011) el PP fue el más votado en las elecciones generales. Asturias es España y lo demás tierra conquistada El dicho popular asturiano revela el orgullo generalizado que se sienten en el Principado por la victoria de las huestes de Don Pelayo sobre las hasta entonces imparables tropas musulmanas. La batalla tuvo lugar en el año 722 sólo 11 años después de que el Tarik desembarcara en Tarifaen las montañas de Covadonga y según la tradición contó con la inestimable ayuda de la Virgen, hoy patrona de Asturias. Al tratarse de la primera victoria de los cristianos sobre los moros, es el hito que dio por inaugurada la Reconquista y el nacimiento del Reino de Asturias, la primera entidad política cristiana tras la invasión musulmana. Durante los siguientes tres siglos se extendió por la cornisa cantábrica y llegó hasta el río Duero. De esa época existen en Asturias numerosas muestras arquitectónicas únicas integradas en el prerrománico asturiano: el mejor ejemplo es Santa María del Naranco, cuya fachada se hizo enormemente popular al convertirse en la imagen del eslogan turístico Asturias, Paraíso natural Verde de monte y negra de minerales, como popularizó Víctor Manuel, el Principado es la convivencia entre el mar y la montaña, entre el oriente, el occidente y las cuencas, entre Oviedo y Gijón, todo bien acompañado de unas buenas fabes, un culín de sidra, un queso de cabrales y un himno regional que ha cruzado fronteras. Otra singularidad relevante es el asturiano, bable o lengua asturiana, idioma no oficial pero muy presente, especialmente en las zonas rurales del Principado. Es en definitiva el asturiano una persona entrañable, segura de su identidad y abierta al forastero. Asturias es ejemplo de que es posible combinar el sentimiento regional y el español sin contradicciones y sin exclusiones: dicho de otro modo, es imposible ser más asturiano y ser más español. Frente a otras zonas donde se prima lo uno o lo otro, en el Principado son dos sentimientos que se combinan a la perfección, seguramente por la convicción de que la tierrina está en el mismo origen. El himno de la Santina no deja lugar a duda: Bendita la Reina de nuestra montaña, que tiene por trono la cuna de España Aragón no ha tenido necesidad de fabricar su pasado para ver reconocida su condición de nacionalidad histórica, reconocida expresamente en la primera frase del preámbulo de su Estatuto de Autonomía. Ese carácter de nacionalidad histórica, sin embargo, no ha tenido en esta tierra connotaciones independentistas, sino la reivindicación de su activa y protagonista participación en la conformación de España. Esta Comunidad es la heredera histórica directa del Reino de Aragón, nacido formalmente en el año 1035, que luego daría lugar a la Corona de Aragón. Como entidad política singular, Aragón existe ya con esa denominación en el siglo IX, bajo un linaje condal que se elevó a la categoría de casa real en 1035. Cataluña, que nunca tuvo la condición de reino, quedó incorporada a Aragón en 1150 por el matrimonio entre Ramón Berenguer IV (Conde de Barcelona) y Petronila, la sucesora del rey aragonés Ramiro II. De la subordinación establecida da fe el pacto alcanzado en aquella unión matrimonial: el Conde de Barcelona, al casarse con Petronila, juró tener a Ramiro II como rey, señor y padre Es decir, que el catalán pasaba a ser súbdito, vasallo e hijo del aragonés según destaca el historiador y catedrático Guillermo Fatás. No hubo casa real catalana. La única existente desde 1035 hasta los Decretos de Nueva Planta de principios del siglo XVIII fue la Casa de Aragón. Y todos sus monarcas mantuvieron la misma fórmula de título: Reyes de Aragón y Condes de Barcelona. Todo ese pasado dejó otra seña diferencial en Aragón, vigente en la actualidad: su derecho foral, concretado en la figura del Justicia (bajo estas líneas) Ahora bien, las singularidades aragonesas reconocibles de forma cuasi universal son patentes: la advocación a la Virgen del Pilar, la jota, el vino de Somontano, Agustina de Aragón y, sobre todo, ese carácter dominado por un punto de tozudez y una gran dosis de nobleza. 500 millones de personas hablan como nativos nuestra lengua, solo por detrás del chino 65 millones de turistas visitaron España en 2014, cifra récord; solo Francia y EE. UU. nos superan