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46 INTERNACIONAL La crisis de la inmiración Los orígenes MIÉRCOLES, 9 DE SEPTIEMBRE DE 2015 abc. es internacional ABC Siria, un país roto que solo atrae a los yihadistas Más de cuatro años de guerra civil dejan un paisaje devastado y un claro vacío de poder MIKEL AYESTARAN CORRESPONSAL EN JERUSALÉN Siria, las cifras de la tragedia (Cifras de finales de agosto 2015) Qamishli Kobani Aleppo Raqqa Latakia Hama Homs Qusair Deir al- Zor Ras al- Ain Mosul Duhok Arbil IRÁN Camino por la calle y no reconozco a mis vecinos. Me faltan caras de toda la vida y veo otras a las que no había visto nunca es la respuesta de un amigo de Damasco al preguntarle por la situación en la capital tras cinco años de guerra y en pleno éxodo de refugiados hacia Europa. Describiría a la Siria actual como un desastre, una gran tragedia con amplias zonas fuera de control y en manos de grupos extremistas y terroristas. La gente ya ha perdido la esperanza en una solución y se va responde otro conocido que ha decidido quedarse en el país junto a su familia, un país roto en tres pedazos. Uno en manos del régimen, otro de las milicias kurdas al norte y una tercera zona bajo control de los grupos armados de la oposición, con el Estado Islámico a la cabeza. ¿Cómo se ha llegado a esta situación? con el respaldo de los países del Golfo y Turquía, deseosos de derrocar a un régimen en manos de los alauíes (corriente del islam derivada del chiismo) en el corazón de Oriente Próximo, y de Occidente, bajo el pretexto de instaurar la democracia. Occidente nunca ha tenido claro a quién apoyar y el resto de enemigos de Assad fueron cambiando de grupos según el momento, sin miedo a apostar por los islamistas más radicales. Sulaymaniyah Tikrit Palmira Al Qaim SIRIA Damasco Altos del Golán Bagdad Ammán IRAK Un Ejército exhausto El presidente Al Assad resiste en su palacio, pero el Ejército sirio da muestras de agotamiento y está en su peor momento desde el inicio de la crisis, según fuentes militares israelíes consultadas por el diario Haaretz. El régimen mantiene su presencia en todas las capitales de provincia del país, excepto Raqqa e Idlib, pero no da muestras de poder recuperar el espacio perdido. Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) las tropas regulares han sufrido al menos 50.570 bajas. A las que habría que sumar los paramilitares de las milicias sectarias leales a Assad, otros 33.839 muertos. El régimen ha dejado de ser el paraguas de seguridad que fue durante los primeros momentos de la guerra, su imagen de poder absoluto se ha resquebrajado y ha pasado a ser un actor más en el tablero. 100 km Desplazados 4.088.078 Niños (agosto 2015) Muertos (enero 2015) 220.000 11.964 Bajo control de los yihadistas ol yihadistas Área de influencia yihadista yihadis Bajo control kurdo Áreas de conflicto y desplazamiento Áreas con concentración de refugiados Cruce fronterizo Campo de refugiados ABC FUENTE: ONU, Acnur y Observatorio Sirio de Derechos Humanos El pretexto democrático Siguiendo la estela de Túnez, Libia y Egipto los sirios se echaron a las calles del país en marzo de 2011. El régimen respondió con dureza y sofocó las protestas con mano dura. Una parte de la oposición tomó las armas mento han mantenido su respaldo económico, militar y diplomático al presidente. La oposición, política y armada, ha sido un juguete en manos de Arabia Saudí, Qatar, Turquía y Estados Unidos que han ido variando sus planes con el paso de los meses. Casi cinco años y más de 300.000 muertos después, dirigentes europeos como José Manuel García- Margallo, ministro de Asuntos Exteriores español, piensan que es hora de dialogar con Assad El juego de las alianzas Los grandes aliados de Assad, Rusia e Irán, han demostrado ser los más fiables porque desde el primer mo- Retorno al califato Al Qaida en Irak no tardó en aprovechar el alzamiento sirio para cruzar la frontera y empezar a operar en el país vecino bajo el nombre de Estado Islámico de Irak y Levante. Damasco, como Bagdad, están en manos de infieles chiíes y el grupo esperaba consolidar su posición entre la mayoría suní siria. Abu Baker Al Bagdadi desoyó las órdenes de Al Qaida, que nombró al Frente Al Nusra como su filial siria, y decidió convertir Raqqa en la primera capital de lo que acabó siendo su califato transfronterizo entre Siria e Irak. Instaurado el califato redujeron el nombre a Estado Islámico y poco más de un año después controlan más de la mitad del territorio sirio, aunque realmente la mayor parte son zonas deshabitadas. OBAMA, OBLIGADO A ACTUAR El temor al terrorismo frena la acogida de sirios en EE. UU. MANUEL ERICE WASHINGTON La colosal crisis humanitaria que desborda las fronteras europeas de refugiados sirios y que llama a retratarse a todo Occidente plantea un reto a Estados Unidos. Mientras Francia, el Reino Unido y Alemania abren la puerta a la llamada de la desesperación y el hambre, el presidente Obama se reencuentra con uno de los talones de Aquiles de su política exterior. Cuestionada en casa por su inacción militar y presionado fuera por su tímida acogida de refugiados, la Administración norteamericana estudia ampliar el cupo, pero el temor a la entrada de potenciales terroristas en su territorio demora la respuesta. La presión de la ONU y el Papa, que aterrizará en Wa- shington el día 22, reducen el margen de Obama. El conflicto sirio parece incomodar a los políticos estadounidenses. En una carrera electoral ya recalentada por el debate sobre la inmigración hispana, sólo la demócrata Hillary Clinton y el republicano Marco Rubio se han aventurado a pedir que se haga mucho más para ayudar Pero la prudencia se impone a la hora de abrir las fronteras, y aún más en la Administración. Reconociendo que actuar es extremadamente urgente el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, no se compromete a acoger a más sirios de manera permanente y deja en el aire la forma en que su Gobierno respaldará las medidas impul- Barack Obama REUTERS sadas en Europa. Desde que explotara la crisis en toda su extensión, Naciones Unidas ha incrementado su presión a la Administración Obama para que acoja a más refugiados sirios. Ayer mismo, el enviado especial de la ONU, Peter Sutherland, rebatía el socorrido argumento norteamericano de que ya aporta desde 2011 ayuda humanitaria, 4.000 millones liberados para Naciones Unidas y las ONG: Dar dinero para ayudarlos no excluye la responsabilidad de acogerlos aseveró Sutehrland. De los 17.000 casos de refugiados que le ha propuesto la ONU, Washington solo ha aceptado alrededor de 1.250, a un ritmo de apenas 250 al año. A ello se suma el reproche por la enorme ralentización que sufre el trámite federal de este proceso. El temor latente a que entre las personas que entran se cuele algún posible terrorista lleva a que funcionarios norteamericanos se desplacen con asiduidad a Siria a entrevistar a cada refugiado antes de dar el visto bueno. El portavoz del Departamento de Estado, Mark Toner, no pudo dejarlo más claro: Nuestra primera prioridad es proteger la seguridad de Estados Unidos y sus ciudadanos