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14 OPINIÓN LLUVIA ÁCIDA PUEBLA MIÉRCOLES, 9 DE SEPTIEMBRE DE 2015 abc. es opinion ABC DAVID GISTAU LA REPRESIÓN Hubo quien le dijo no a Hitler, pero Guardiola no le dijo no a Ángel María Villar y Manolo el del Bombo L A maldad congénita del Estado español, lo mismo en la dictadura que en la democracia, se constata al reparar en ciertas técnicas de represión astutas y sofisticadas, casi diabólicas, que un régimen heredó del otro. Tomemos como ejemplo a esos actores veteranos, de la época del Café Gijón, que blasonan de antifranquismo, no ya en cualquier acto de militancia o entrevista que se les haga, sino con los vecinos en el ascensor, cuando lo habitual, si el silencio se hace embarazoso, es decir parece que va a llover: Yo siempre me he caracterizado por mi lucha antifranquista, ¿sabe usted? A muchos de esos actores, que no nacieron tarde para luchar contra Franco como otros que lo hacen ahora con gran empeño retrospectivo, no los recuerda uno durante el franquismo perdidos en el exilio o encarcelados, sino trabajando sin parar. Ya fuera en comedias del desarrollismo, en adaptaciones teatrales o en dramas románticos de modistilla y guardia urbano, enlazaron un estreno con otro hasta alcanzar el brillo de estrella famosa que ya nunca remitiría. Ahí es donde surge la sutil perfidia del Estado. En lugar de neutralizar por las bravas a estos heroicos individuos, los sometió a un proceso de tentaciones fáusticas para corromperles el alma haciéndolos triunfar y vivir holgadamente. No debe de ser fácil envejecer con eso en la conciencia. Con razón exageran luego el relato personal del compromiso. Dicho sea de paso, estas debilidades de la condición humana no son particulares del Café Gijón: en Francia, el mito de la indoblegable resistencia cultural al nazismo tuvo que fabricarlo De Gaulle al mismo tiempo que su república. Como en Argentina hubo que inventárselo a no- exiliados como Sábato. La democracia española operó con sus antagonistas con la misma inquietante sofisticación. Tomemos ahora un ejemplo más actual, el de Guardiola. Él fue siempre un militante independentista, sin otro compromiso moral ni otra camiseta que la estelada, al que España ni siquiera concedió el prestigio de la persecución. Al revés. Agarró a Guardiola y lo llevó a lucirse en mundiales y eurocopas, le permitió acceder a los campeonatos de trascendencia universal, y todo ello sin cometer siquiera el error de pedirle que dejara de mascar chicle durante el himno. Para Guardiola, tuvo que ser traumático. El valiente almogávar leído, límpido él de principios y nociones del deber patriótico, incapaz de decir no a España aun sabiendo que, como los aqueos, a España hay que temerla más cuando trae regalos. Hubo quien le dijo no a Hitler, hay un hermoso libro de Joachim Fest basado en esto, pero Guardiola no le dijo no a Ángel María Villar y Manolo el del Bombo. Tampoco en este caso ha de extrañarnos la exageración del compromiso, proporcional a cuanto no se hizo cuando hubo oportunidad pero acarreaba un coste. Malvada esta España que desde hace décadas comparte con Cataluña libertad, prosperidad, europeísmo y mundiales de fútbol, y que sólo lo hace por reprimir subrepticiamente. VIVIMOS COMO SUIZOS ROSA BELMONTE ¿QUÉ HACEMOS CON LA BUTIFARRA? Me temo que estamos asistiendo a una corriente epistolar que tiene más chispa que inteligencia ELIA Villalobos es lo más parecido que tenemos por aquí a Sarah Palin. Como humorista. El cómico Will Rogers consideraría al cómico guatemalteco Jimmy Morales una tautología y un desperdicio. Vaya, un cómico para presidente, cuando lo más fácil según Rogers es no hacer chistes y sólo observar al Gobierno, a los políticos, y limitarse a contar lo que hacen. Sarah Palin ya se ha ofrecido para secretaria de Energía de la hipotética administración de Trump. No decimos el reinado Felipe II, como advierte el nieto de Jardiel en Español para andar por casa, así que no vamos a decir administración Trump (y espero no tener que pronunciarlo nunca) He pensado mucho en el departamento de Energía porque la energía es mi chica: el petróleo, el gas, los minerales, esas cosas que Dios ha puesto en esta parte de la tierra para el uso de la humanidad y para evitar que tengamos que confiar en poco amistosas naciones extranjeras Pero luego Palin dinamitaría el departamento de Energía y dejaría su control a los estados. En otro de sus sketches en la CNN, y no en Saturday Night Live, ha razonado que los inmigrantes en Estados Unidos deberían hablar americano Igual que Mas y su negro deberían escribir en español. Una se imagina la confección de esa ridícula carta como aquella aventura C de Los Payasos de la tele en la que a Miliki le dictaban una y cuando le decían coma merendaba. Ayer venía en ABC, como publicidad, una carta abierta de los cristianos de Cataluña a los cristianos del conjunto de España. Amárrame los pavos. La sensatez me libre de ir contra la publicidad. O contra el cristianismo nacionalista y separatista, que debe de existir. Cielos, esto parecía tan necesario como Flos Mariae. Me temo que estamos asistiendo a una corriente epistolar que tiene más chispa que inteligencia. Más facundia que enjundia. Como Sarah Palin hablando americano. Como Celia Villalobos, sus butifarras y sus pasaportes para ir al camposanto. No es serio este cementerio. Tiene mi cementerio una fosa común donde estamos los héroes de Cuba. Los domingos los negros no dejan dormir pues les da por cantar misa luba Ni un día sin una loca letra de Mecano. A Chelsea Clinton le han preguntado qué le parece el anuncio de Kanye West sobre querer ser presidente. Le parece estupendo porque puede incitar a los jóvenes a interesarse por la política. Supongo que como cuando Hunter S. Thomson se presentó a alcalde de Aspen. Tenemos que meternos en política, aunque sólo sea en defensa propia En su programa electoral prometía vía libre a los psicotrópicos. No salió elegido, pero por poco. El humor en la política americana viene de los padres fundadores. Al menos de uno. Benjamin Franklin estaba a la altura intelectual de Washington, pero, además, era humorista, lo que lo sitúa en un nivel superior. Dio al momento fundacional de la nación, recuerda Paul Johnson, un peculiar genio para el humor, que se ha convertido desde entonces en parte del carácter nacional. Su famosa frase de la muerte y los impuestos era en realidad sobre la constitución. Ya anciano, y en una carta a uno de sus amigos franceses el 13 de noviembre de 1789, escribió: Nuestra constitución está funcionando. Todo parece indicar que perdurará. Pero en este mundo no hay nada seguro excepto la muerte y los impuestos Como la nuestra, que es del año de Grease. Eso nos pasa porque entre los padres de la Constitución no había ninguno gracioso. Tendría que haber estado Villalobos, que ha hecho la gran pregunta sobre Cataluña: ¿Qué hacemos con la butifarra?