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ABC LUNES, 24 DE AGOSTO DE 2015 abc. es estilo CULTURA ABCdelVERANO 79 El flamenco, elevado a cotas celestiales que... Y como no, la familia Carmona, Josemi, Juan, Pepe Luis... Hasta la mujer de Pepe Habichuela, Amparo Bengala, se arrancó con un baile en una final épico de la gala que se convirtió en lo más parecido a esas fiestas familiares y, sobre todo, flamencas con que los Carmona celebran los PABLO OJER acontecimientos. PAMPLONA Pero si espectacular fue el inicio Nerviosa mano en la vibrante cuer- del Festival Flamenco on Fire, la conda ponía un largo suspirar de oro que tinuación de ayer en la catedral de se trocaba en surtidor de estrellas Pamplona alcanzó cotas casi celesrezaba Antonio Machado en su Can- tiales. La toná, la seguiriya, la soleá, te Hondo Y estos versos se hicieron el polo, la farruca y un amplio reperrealidad en el Teatro Gayarre de Pam- torio de cantes convirtieron el arte plona cuando una gala- homenaje a flamenco, fusionado con la música Pepe Habichuela inició la segunda sinfónica, en una oración a Dios, una edición del festival Flamenco on Fire. súplica ante la adversidad, una llaEl artista granadino aseguró mada a lo divino, una breve plesentirse como en casa porgaria en búsqueda de ampaque ha visitado en numero. Porque en lo gitano, no rosas ocasiones la capital hay rezo sin canto ni cannavarra empujado por el to sin rezo aseguraba el arte flamenco y la amiscompositor de la Misa tad con su compañero y Flamenca ¡Ay Undevel! amigo Agustín Castellón, Paco Suárez, quien dirigió Sabicas, el gitano navarro en la Eucaristía a la OrquesR. AMAYA más universal. ta Sinfónica de Navarra, el coro de la Capilla de MúsiAmparado por su familia ca de la Catedral de Pamplona y un Y como en casa hizo sentirse al mi- espectacular elenco de músicos flallar de asistentes que acudieron a es- mencos encabezados nuevamente cuchar su arte, porque Habichuela por Pepe Habichuela, la familia Carse rodeó no solo de su familia, sino mona, Kike Morente, Jorge Pardo y por un conjunto de amigos que ele- una maravillosa Remedios Amaya varon el flamenco a cotas pocas ve- que puso el vello como escarpias con ces escuchadas en la capital navarra. su Padre Nuestro. El oboe y saxofón de Jorge Pardo, la ¿El resultado? Cuatro minutos de voz de Rafita de Madrid y, sobre todo, aplausos de una catedral de Pamploesa voz tan Morente como fue la de na abarrotada por un público que terKike Morente, hijo del cantaor Enri- minó entregado, palmas incluidas. Pamplona recibe a Pepe Habichuela y Remedios Amaya con el ciclo Flamenco on Fire Jim Hall y Pat Metheny en 1991 ABC El guitarrista de jazz que ha conseguido aunar prestigio y éxito LUÍS MARTÍN Pat Metheny es un guitarrista de muchísima fama y, a pesar de ella, cualidades ciertas. Sus labores más jazzísticas, colemanianas y radicales, son la parte más jugosa de su obra, y alguno de sus valores permanece en los trabajos eléctricos. Son los que firma su Group y, también, la Unity Band con el saxofonista Chris Potter, el baterista Antonio Sánchez, el contrabajista Ben Williams, y el tecladista Giulio Caramassi con la que ahora publica el DVD The Unity Sessions Metheny, de 61 años de edad, se reveló en 1976 con Bright size life una notable realización fonográfica a la que añadían argumentos el bajista Jaco Pastorius y el baterista Bob Moses. La perspicacia y originalidad instrumentales y un conocimiento amplio del hardbop, el rock y la música de Wes Montgomery, iluminaron a lo largo de una década una interesantísima producción discográfica que el guitarrista volcó en la firma alemana ECM. Para muchos, esta etapa queda en la galería de sus más elevados logros. Desde entonces, su historia es una de las más sorprendentes de entre cuantas puede vivir un músico de jazz. La inercia de programadores y productores ha terminado por establecer como axioma que cualquiera que sea la forma de interpretar este estilo musical, este no interesará más que a un reducido grupo de personas, no venderá apenas discos y dejará vacíos los recintos donde se convoque a los músicos. El éxito de Pat Metheny es, en este sentido, un gigantesco desmentido. Sus actuaciones son acontecimientos sociales y sus discos han alcanzado ventas que le llevan a una identificación con sus seguidores que solo suele darse entre las estrellas de la constelación del pop. Parece, pues, lógico que Metheny pasase de concebir álbumes en la órbita de las exquisiteces que consumen las minorías, a realizar grabaciones dirigidas al gran público. ¿Qué le interesa de lo se escucha hoy en día? -Siempre disfruto escuchando a cualquiera que me transmita la sensación de que necesitan hacer lo que hacen o, si no, morirían. Si son capaces de transmitir esa pasión, normalmente respondo. Intento mantenerme sintonizado. -Ha fusionado su música con muchos estilos, ¿qué tal sus experiencias con el flamenco? -Me he sentido muy honrado de haber sido abrazado por algunos de los más grandes de ese mundo como Enrique o Estrella Morente, Paco de Lu- cia, Vicente Amigo y otros. Pero, sinceramente, nunca trato de imitar un estilo trato de ser honesto acerca de quién soy. Si lo hiciera sería porque lo sintiera. ¿Cree que cogerá la jubilación algún día? -Tengo una emisora de radio que emite la música en mi cabeza 24 horas del día, no creo que pueda apagarla. Básicamente, lo que hago es tratar de materializarlo en sonido. ¿Hay algo más que música en su vida? -Lo más importante para mí es mi familia. El saludo entre Jorge Pardo y el Habichuela EFE