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ABC LUNES, 24 DE AGOSTO DE 2015 abc. es deportes ABCdelDEPORTE 39 Primera jornada Liga BBVA Los esfuerzos de Bale El galés se ha convertido en el principal argumento ofensivo del Madrid. Mejora su implicación Protestas al árbitro Los locales pidieron un gol fantasma en la primera parte. Posibles penaltis a Cristiano y Bale posible gol fantasma de Sanabria, pero se diría que la pelota no entró por completo. Se elevarán consultas a físicos y expertos en balística en las tertulias de la semana. El Madrid respondió con un ataque de Cristiano al minuto siguiente y protestó un posible penalti. La polémica despertó el Así, así, gana el Madrid, que nació en El Molinón y es en El Molinón donde tiene su mejor y más natural entonación. Hasta dulce, natural. Como si cantara Víctor Manuel. El antimadridismo también nació en Asturias, como España... ¡qué lío! ¿Y si el Madrid y el Antimadridismo fueran el yin y el yang de la pelota española? Los dos fenómenos llegan a coincidir en una misma persona. En la segunda parte el Madrid mejoró. Primero hubo unos buenos minutos con Jesé tirado a banda. Se dibujaba ahí un 4- 4- 2. El Madrid hace más figuras que el batería de Whiplash. Otra cosa son jugadas. Gusta cuando sube la defensa y se mueven todos sincronizados. Les falta la pinza en la nariz. Cuéllar detiene un balón ante Isco EFE Benítez cambia de sistema sin éxito Sentó a Jesé y puso a James. Tampoco funcionó el 4- 4- 2 con Ronaldo y Bale arriba TOMÁS GONZÁLEZ- MARTÍN GIJÓN tero y optó por disparar sin ángulo. El muro asturiano y la presión del reloj inyectó toda la presión sobre Benítez y sus hombres desde la primera jornada. Kroos, fallón No está fino todavía el Real Madrid en el capítulo físico y se notó. Kroos estuvo muy gris, fallón, lento, desdibujado. El mando del tempo del encuentro no era acompañado de precisión en el remate porque faltaba ese puntito de forma. La superioridad técnica no tuvo concisión ante la portería enemiga. James y Bale también dispararon sin mordiente. La falta de acierto se hacía realidad en un once eminentemente goleador. Entró Carvajal en busca de nueva velocidad por la derecha y el cerrojo del Sporting anuló todos los intentos. La pregunta en El Molinón era: ¿Qué le pasa al Real Madrid, que no hace goles? La tensión fue un rival más para el conjunto madridista. Se notaba en las prisas esa desconfianza ante la ausencia de artillería efectiva en un cuadro que vio la pasada temporada como la BBC sumaba cien tantos. Kovacic se vio superado por los acontecimientos. El fútbol blanco deambulaba de James a Cristiano, pasando por Modric, Bale y Carvajal. El joven medio centro salió a contener su misión no tuvo trabajo, pues sus compañeros atacaban arriba en busca de un gol salvador que nunca llegó. Es verdad que el Madrid disparó una docena de veces, pero también lo es que dejó constancia de lagunas que delataban que aún no se encuentra al cien por cien. Bale quiso, hizo cosas bien, pero aún el equipo no se ha acoplado aún a su nueva posición. Y la carencia de gol es una verdad demasiado extraña. James y Kovacic Entraron James por Jesé y Kovacic por Isco, que sólo tuvo una diagonal. En esos minutos el Madrid trenzó algo de fútbol. La inteligencia entre Danilo y James fue lo mejor del partido. Unos minutos de jugadas rapidísimas. Apareció Ronaldo, llegó Marcelo, hubo un córner para Varane, pero el ataque del Madrid era urgente y sin claridad. Lo mejor estuvo en los minutos con dos en punta y un interior más y cuando hubo combinación en la media. El Madrid tiene por principal argumento el acarreo de Bale hacia Cristiano Ronaldo, parece el mensajero de Maratón ¡Barípides! pero por mucho que mejore, el equipo necesita otra urdimbre adicional que se vislumbró en algunos minutos de la segunda parte. Hubo otro chut de Modric y el carrusel de cambios, y el Sporting llegó a parecer el preso atado a la silla en un interrogatorio de la KGB. Pero resistió. El Sporting se agarró a la tablilla de los minutos del cuarto árbitro como el náufrago al corcho y llegó. AFP ba se juntan, se emparedan. Es el ataque cachopo. Es decir, un punto de elaboración menor que en el sistema escalonado de Ancelotti, que era trigonométrico. Todo lo anterior, me lo disculpará el lector, serviría para tratar de entender la Idea de Benítez. Aunque quizás los sistemas no importan, nos empeñamos en ponerle un dibujo cuando se juegan varios en un partido. Dos y hasta tres. El Madrid tuvo su primer ataque en el 11 un pase exterior de Modric, fabuloso, que Bale no aprovechó. En el 13 hubo una jugada para echarle una fotografía: evolución del Sporting y Jesé defendiendo mientras Bale y Cristiano miran. A esto lo llamaremos tradición. En ese ataque frenético que sobre la impaciencia de Bale se quiere organizar, Isco es la coma, la leve pausa. Tuvo un par de chuts y un exceso de recortes sobre sí mismo. A final de la primera parte hubo un Galería de imágenes del estreno del Madrid de Benítez Volvía Benítez a la Liga once años después y el Real Madrid comenzaba el campeonato con la misma constante del anterior: tener que igualar lo que hacía el Barcelona. La suplencia de James frente a la titularidad de Isco y Jesé abría la primera disquisición de la temporada. El entrenador blanco optó por mantener inicialmente su sistema preferido, el 42- 3- 1, pero el peligroso correcalles en que se convirtió el partido le hizo cambiar de esquema en el segundo tiempo. Sentó al delantero canario y sacó a James para dominar absolutamente el balón con un 4- 4- 2 que tuvo a Cristiano y Bale como puntas móviles. Y pocos minutos después quitó a Isco, que realizó un trabajo físico enorme, e hizo debutar a Kovacic, que le había encantado en los entrenamientos. El nuevo responsable del Real Madrid se la jugaba desde su estreno. Ante un rival encerrado ante el monopolio territorial que ejercían James, Kroos y Modric, el conjunto de Benítez se encomendaba a un acierto de sus estrellas, Cristiano y Bale. El portugués falló una ocasión clara, al no llegar a rematar un pase en profundidad. Y Cuéllar despejó dos soberbios trallazos del Balón de Oro. Bale ya había desperdiciado un mano a mano ante el excelente guardameta local, por precipitación. Pudo dar un pase al luso tras desbordar al por-