Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC SÁBADO, 18 DE JULIO DE 2015 abc. es estilo MÚSICA ABCdelVERANO 77 Jazz en Vitoria Lucrecia En Cuba ha habido muchos años de dolor J. J. MADUEÑO MARBELLA Brad Mehldau triunfa con un fascinante viaje a su universo sonoro LUIS MARTÍN VITORIA Un paréntesis Encantado con su premio, Banderas avanza que ahora me pide el cuerpo dirigirme más hacia la dirección, la producción, e incluso estoy escribiendo mucho últimamente Marcha ahora a Chile, donde presenta Los 33 de Atacama su nuevo trabajo. Este ha sido un año de parón, que no había tenido en mucho tiempo. Un paréntesis. Y me ha dado tiempo para pensar, escribir y proyectar dice, aclarando que la actuación no la abandonará nunca actor. La decisión ha sido unánime. Se lo merece sentenció el productor Enrique Cerezo, presidente ejecutivo de los galardones. Un reconocimiento que llega por una carrera en la que Banderas ha roto fronteras y se ha erigido como un baluarte de la cultura hispana en Estados Unidos. No teníamos lo que él trajo. Lo necesitábamos en EE. UU. porque no teníamos una estrella grande. Para nosotros ha sido muy difícil por los prejuicios y la discriminación. Por eso este honor nadie lo merece más que Antonio reconoció Edward J. Olmos, actor y director mexicano- estadounidense. Lucrecia Pérez es cantante, compositora, productora y una de las voces latinas de referencia en Europa y Estados Unidos. Nació en La Habana, aunque se resiste a decirnos cuándo. Ahora vive en Barcelona, donde ha instalado su centro de creación y el lugar donde celebra desde hace tres años los premios Alegría de Vivir. Estará esta noche en Marbella en la Gala de los premios Platino, donde se homenajeará al cine cubano y donde ella interpretará la guajira del mundo Guantanamera Antes de la gran fiesta del cine iberoamericano atiende a ABC derrochando simpatía y alegría. Avisa de que está encantada, halagada y que vestirá de la diseñadora cordobesa Ana Torres. Por lo que cuenta, lucirá acorde a su personalidad: color, risa y energía positiva. El vestido es un homenaje a Cuba señala finalmente la cantante, que defiende la importancia de estos galardones. Aunar todo el cine de América Latina es una gran idea. Todos podemos estar unidos En el cine ha sido compositora de la banda sonora de La cantante fue nominada a los Oscar por la banda sonora de Balseros de Carles Bosch Balseros de Carles Bosch, que retrata el viaje de esos miles de cubanos que se dieron a la mar en busca de un futuro que el régimen de Castro les negaba. Por esa banda sonora fue nominada al Oscar y premiada en los premios Grammy de 2010. Por ello, no es complicado pensar que también para la cantante el deshielo de las relaciones entre Cuba y EE. UU. es una buena noticia. Toda apertura es buena y cuando las personas hablan llegan a entenderse afirma Lucrecia. Deseo que esta nueva situación sea buena para todo el mundo, tanto en el interior de la isla como fuera. Ha habido muchos años de dolor en Cuba. Y cuando tienes una pena en el alma no se puede olvidar fácilmente. Imagine un dolor que uno lleva dentro; si ese dolor se puede borrar fácilmente. Eso sigue sangrando después de tiempo y es un proceso lento augura. Pero los cubanos se merecen un futuro mucho mejor, expresa. Somos un pueblo alegre y desenfadado. Emprendedores, alegres y siempre con una sonrisa Lo tiene claro: Lo mejor de Cuba son las personas Consolidación Los premios Platino, hasta ahora poco conocidos, comienzan a consolidarse en el panorama cinematográfico internacional como una oportunidad para dar a conocer al mundo las creaciones hispanas. Esta es la segunda edición y se intenta que ese cine iberoamericano que se produce y que son como 800 títulos anuales tengan una buena distribución internacional. Que las películas sean conocidas en todo el mundo afirmó Cerezo. Estos premios nos unen, muestran nuestro talento, capacidad y lo mejor de nuestra creación audiovisual. Han llegado para quedarse reafirmó Adrián Soler, presidente de la Federación Iberoamericana de Productores Cinematográficos y Audiovisuales (FIPCA) Ayer se entregaron los primeros premios de esta edición. Los reconocimientos del público recayeron sobre La isla mínima (mejor película) Érica Rivas (mejor actriz) y Javier Gutiérrez (mejor actor) El resto de premios se conocerán esta noche. La cantante cubana Lucrecia RAÚL DOBLADO Con la fiesta gospeliana de Tina Brown y su grupo, The Gospel Messengers, comenzó el pasado martes el Festival de Jazz de Vitoria, por el que también han pasado el cantante panameño José James y el trío de la pianista japonesa Hiromi Uheara. El encanto del primero es innegable; sin duda el mejor vocalista de jazz del momento, corona que comparte con Kurt Elling. Su equilibrado fuelle dio repaso a un álbum que homenajea el genio de Billie Holiday. Escalofriante final con su versión de Strange fruit regrabándose la voz en directo hasta crear una potente polifonía. El trío de Hiromi es una evocación modernizada de las propuestas del jazz- rock de los años 70. Como aquellas, tiene exceso de pirotecnia solista que apaga bastante la personalidad pianística de la titular, dando lugar a un discurso divertido, pero también algo farragoso. Justo lo contrario del concierto de otro pianista, Brad Mehldau, convocado por el festival en orden de trío. Este músico visita sin intenciones arqueológicas casi todas las fuentes, y, con la esencia de todas ellas, construye su fascinante mundo sonoro. Bill Evans sobre todo, Rachmaninov, Keith Jarrett y algo de McCoy Tyner han dejado huella en un discurso que él ordena a su voluntad y con una inteligencia que le permite, a él y a sus acompañantes, liberar toda clase de impulsos acordes con los caprichos de la sensibilidad. Y, aunque esta vez abusó demasiado de la búsqueda de clímax en el temario, su versión final de West Coast blues de Wes Montgomery, y sobre todo de Si tu vois ma mère de Sidney Bechet, levantaron salvas de aplausos y algunos olés Con palabras, explicarlo mejor no se puede. Finalmente, la reunión del tenorsaxofonista Chris Potter, el contrabajista Dave Holland, el guitarrista Lionel Loueke y el baterista Eric Harland, trajo una lectura interesante acerca de lo que cuatro estrellas juntas pueden dar de sí. Hubo poco circo y mucho fundamento, sobre todo, en el contrabajo de Holland, siempre emperador de una música de reyes. Fue, no obstante, el beninés Lionel Loueke el que capitalizó la atención del público, haciendo continuos viajes con sus solos al manantial negro del que proceden tantas músicas que hoy escuchamos habitualmente.