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80 DEPORTES Tour de Francia Etapa 6 CLASIFICACIONES ETAPA 6 (Abbeville- Le Havre) 1. Z. Stybar (Etixx Quick- Step) 4 h 53: 46 2. P. Sagan (Tinkoff Saxo) +2 s. 3. B. Coquard (Europcar) m. t. 4. J. Degenkolb (Giant) m. t. 5. G. van Avermaet (BMC) m. t. 13. J. Rodríguez (Katusha) m. t. 15. A. Valverde (Movistar) m. t. 16. A. Contador (Tinkoff- Saxo) m. t. GENERAL 1. T. Martin (Etixx- Quick- Step) 22 h 13: 14 2. C. Froome (Sky) +12 s. 3. T. van Garderen (BMC) +25 4. P. Sagan (Tinkoff Saxo) +27 5. T. Gallopin (Lotto) +38 6. G. van Avermaet (BMC) a 40 s. 8. A. Contador (Tinkoff- Saxo) a 48 s. 13. Vincenzo Nibali (Astana) a 1: 50 16. A. Valverde (Movistar) a 2: 03 17. Nairo Quintana (Movistar) a 2: 08 18. J. Rodríguez (Katusha) a 2: 12 VIERNES, 10 DE JULIO DE 2015 abc. es deportes ABC Las caídas desquician el Tour El líder, Tony Martin, se rompe la clavícula, mientras Nibali y Froome se enzarzan J. GÓMEZ PEÑA LE HAVRE LA ETAPA DE HOY Etapa 7 Livarot- Fougeres (10 de jul. 190,5 km) 4 210 m S Sprint 96 m Fougueres Livarot 0 50 100 190,5 km Con su cara siciliana aplastada contra el asfalto, Nibali se revuelve: ¡Froome! ¡Eres un mierda! El italiano, panza arriba ya, araña. Se quita de encima a Barguil y a Van Garderen, que han aterrizado en su espalda. Y carga contra Froome. Le insulta. Ha sido Froome el que ha provocado la caída confirma Valverde, rabioso. Él y Nibali se equivocan. En este Tour carnicero vuelan tantas balas que no sabes ni de dónde vienen. Cuando 700 metros más allá Froome alcanza la meta, se va tieso, indignado, hacia el autobús de Nibali. A tener con él un par de palabras. De ganador a ganador de Tour. Sube al bus. Pómulos rojos sobre su piel albina de Kenia. África se cabrea. Dos minutos arriba. Tiempo para aclararlo cara a cara. Pido disculpas zanja Nibali. La caída no empezó en Froome, sino en Tony Martin, líder roto allí mismo. Tony Martin, en el suelo y abatido por el dolor Mano derecha sobre la clavícula izquierda. Este Tour ejecuta a sus líderes. Lo hizo con Cancellara y ayer con Martin. Los compañeros del alemán, en racimo, le remolcaron hasta la meta. Como Perurena y los otros del Fagor hicieron con Ocaña en el Ballon de Alsacia, en el Tour de 1969. Secuencias para la historia. Cuando se rodaba la de Martin, Froome ya había aclarado el asunto con Nibali. Hay pólvora en la Grande Boucle. En el ciclismo, muchas caídas vienen de refilón. De hacer el afilador: toque de dos ruedas. Martin, desequilibrado, se escoró hacia la derecha y provocó una ola que casi tiró a Froome. El británico se sostuvo a flote, pero en un gesto defensivo empujó al que venía a su derecha, a Nibali, que se empotró contra el asfalto. También aterrizó allí Van Garderen. Y patinó Quintana. Y Valverde. Todos culparon a Froome, tan víctima como ellos. Pero la bala venía de Martin, que, paradójicamente, fue el que recibió el disparo. Trayectoria de boomerang. Fractura de clavícula. Le dio de lleno en el maillot amarillo que hoy, probablemente, ya no llevará. Si hoy no sale, el Tour se cobrará otra baja. La meta de Le Havre era la sala de urgencias de un hospital. ¿Qué ha pasado? preguntaba Purito Rodríguez, que había esquivado la montonera y había lanzado el sprint para Kristoff. Libró el golpe, pero ni él ni su equipo atinaron con la etapa, que fue para el checo Stybar, compañero de Martin. Cara y cruz para el Etixx. La ley del Tour. Es que esto es así repetía Purito. Un día te salvas y otro caes. Aquí el miedo se vive por adelantado. A Quintana le tocó ayer el susto. Su equipo, el Movistar, contuvo la respiración AFP hasta que el colombiano subió al bus y, bajo el grifo, se limpió el codo derecho. Un par de puntos de sutura devolvieron el aire a los pulmones de Unzúe, el mánager, que se soplaba el flequillo. Cerca, Contador hacía rodillo. Con el maillot intacto. Sudaba sobre tierra firme, al fin. La tensión es increíble. Hay que ir siempre atento, concentrado Conoce al Tour, sabe de su crueldad. Te exige el máximo los veintiún días Y eso que ayer no sopló el viento en la Mancha, en la costa que va desde las trincheras de la Primera Guerra Mundial a las playas donde desembarcó la Segunda. Esa imagen del litoral voló hasta África, el continente de Teklehaimanot. Viene de Eritrea, un país en fuga, una cárcel al aire libre, un penal donde a los jóvenes les ponen de por vida un uniforme militar con el que mueren en una guerra sin final. La dictadura allí ha dividido al pueblo en dos: chivatos y presos. La gente, claro, intenta irse, fugarse. A pie. O como Teklehaimanot en bicicleta. De fugas sabe bastante. Y ayer se largó camino de Le Havre con el francés Quemeneur y el belga Van Bilsen. Como tantos de sus compatriotas, no llegó a la meta. Le cazaron en la frontera. Pero antes tuvo tiempo para pasar primero la cota de Tilleul, un montículo de cuarta categoría que ya es la cima más elevada del ciclismo africano. Con los puntos que allí sumó, Teklehaimanot, el primer africano negro del Tour, era ya el rey de la montaña. El rey de África. Lunares sobre el continente que le faltaba a este deporte. Es un honor para mí, para mi equipo, para mi país, para África repetía emocionado.