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72 ABCdelOCIO VIERNES, 10 DE JULIO DE 2015 abc. es ABC La soga Tras las huellas de Alfred Hitchcock Tras el cierre del teatro Nuevo Apolo, donde tenía previsto su estreno, el Fígaro acoge la producción de La soga una función basada en la película de Alfred Hitchcock. Jesús Martínez firma la versión y Nina Reglero dirige a un reparto que integran Aníbal Soto, Mariano Venancio, Markos Marín, Kiko Gutiérrez, Inge Martín y Julián Teurlais. Nina Reglero ha trasladado el apartamento de estudiantes del filme de Alfred Hitchcock al jardín de una casa de campo. La trama transcurre durante un día de verano, en el se celebra una fiesta a la que poco a poco van llegando los invitados. De entre todos, al que más temen los anfitriones es a su tutor y profesor, un astuto criminólogo que sostiene que el La dolce vita La eterna belleza POR FERNANDO R. LAFUENTE crimen perfecto no existe, aunque ellos se han propuesto demostrar lo contrario. En efecto, con su llegada crece más la tensión y el nerviosismo de los jóvenes, y no es para menos, porque en el arcón del jardín ocultan un cadáver escondido. La soga Madrid. Teatro Fígaro. Del 15 de julio al 29 de agosto. Miércoles a sábados, 20 horas Crítica de teatro Retorno al pasado breprotectora que, en contraposición con las estrecheces que vive en el momento evocado (los años de la Gran Depresión) recuerda constantemente su juventud de señorita sureña de buena posición rodeada de pretendientes; a la postre, acabó casándose con el hombre equivocado que la abandonó a ella y a sus hijos. Tom, el mayor, aficionado al cine y la literatura, trabaja en una zapatería y ansía huir de ese entorno que lo ahoga; Laura, la pequeña, padece una leve cojera que angustia a Amanda, preocupada porque la joven no pueda encontrar esposo. Una situación empantanada que parece aclararse cuando Tom invita a su compañero Jim a cenar y la madre reedita sus empalagosas maneras de anfitriona de clase alta, deseosa de que el recién llegado pueda entablar una relación con Laura. Francisco Vidal desarrolla con seguridad y delicadeza un argumento de trasfondo amargo en el que son muy importantes los matices. La escenografía de la función, una de las últimas que firmó el gran Andrea D Odorico, está primorosamente iluminada por Nicolás Fischtel, sobre todo en la hermosísima escena en la que Laura y Jim bailan y desaparece, sublimada por la magia del momento, la cojera de ella, transfigurada al ser tratada con una naturalidad afectuosa que difumina la imagen de patito feo que tenía de sí misma. Pilar Gil y Carlos García Cortázar están estupendos en ese instante de encanto y verdad. Y también lo están Silvia Marsó, que sabe deslizar por entre las costuras del personaje de madre terrible un poco caricaturesco el inmenso amor que siente por su hija, y Alejandro Arestegui, el alter ego de Williams. JUAN IGNACIO GARCÍA GARZÓN EL ZOO DE CRISTAL Autor: Tennessee Williams. Versión: Eduardo Galán. Dirección: Francisco Vidal. Escenografía: Andrea D Odorico. Iluminación: Nicolás Fischtel. Vestuario: Cristina Martínez. Intérpretes: Silvia Marsó, Carlos García Cortázar, Alejandro Arestegui y Pilar Gil. Teatro Bellas Artes. Madrid l pasado, el vívido lugar de la memoria es para Tennessee Williams (1911- 1983) un territorio obsesivo que pesa decisivamente en la inspiración de una parte notable de su obra, de tal forma que en algunos de sus personajes se transparenta con nitidez la falsilla de lo autobiográfico sobre la que fueron perfilados. El zoo de cristal estrenada en 1944, es uno de los ejemplos más sobresalientes. La sombra del autor se proyecta sobre Tom, el narrador, cuya familia parece un calco de la de Williams: una madre ferozmente cariñosa, una hermana tímida y con problemas, y un padre ausente evocado sin afecto alguno. El dramaturgo norteamericano revisita en esta pieza, uno de sus más afinados trabajos, ese pasado familiar del que escapó; al tiempo, explicita un cálido testimonio de cariño hacia esa hermana que, en la vida real, padeció una minusvalía psíquica de por vida a causa de una lobotomía. Amanda Wingfield es una madre so- o también estuve en la Arcadia escribió Goethe tras su año y medio en Italia. Todo había comenzado con el Grand Tour una tradición cultural inaugurada por los ingleses en el siglo XVIII. Un viaje iniciático de los jóvenes aristócratas británicos para completar su educación, el descubrimiento de los lugares de la Antigüedad clásica, el legado de Grecia y Roma. La búsqueda de la estampa del tiempo en ruinas y monumentos, en la arquitectura de una belleza que había resistido a los siglos, a las guerras, y, sobre todo, al olvido. Los personajes que emprendieron el retorno al pasado en busca del presente fueron los adelantados de una voluntad que superaba, con creces, la mera estancia turística. Peregrinos de la belleza (Acantilado) de María Belmonte cuenta, de manera excepcional, el destino de aquellos viajeros en su peregrinaje hacia la belleza. El asombro estético, el cambio que significó en ellos, el sentido y la sensibilidad que recibieron ante piedras, naturaleza y aromas eternos. Era una eterna belleza la que se presentaba ante sus ojos. Wilhem von Gloeden, el fotógrafo de la Arcadia; D. H. Lawrence, el adorador del Sol; Norman Lewis, la salvaje poesía de la guerra; Henry Y E Peregrinos de la belleza María Belmonte. Acantilado, Barcelona, 2015. 314 páginas. 20 Una segunda madre Dirección. Anna Muylaert. Intérpretes. Regina Casé, Camila Márdila, Karine Teles. Brasil. 2014. 110 min. Los Palmeros Plaza San Telmo, 4. Teléfono 979 81 00 67. Frómista (Palencia) 35 Miller, satori en Grecia, o Lawrence Durrell, el rey de las islas son algunos de los espléndidos capítulos de una guía de sensaciones tan perturbadoras como deslumbrantes. Y otros como Schliemann, fervoroso lector de la Ilíada y la Odisea de Mishima y su visita a Delfos en 1952, de Gibbon entre las ruinas del Capitolio romano o de Marguerite Yourcenar, cuya presencia ante lo que fue el palacio del emperador Adriano fueron el germen de su prodigiosa obra Memorias de Adriano Un libro que se hará compañero inseparable para los viajes que el tórrido verano anima a emprender. La película ha causado incomodidad y vergüenza en las clases acomodadas brasileñas, porque va enumerando las reglas invisibles que rigen las relaciones entre ricos y pobres, los ciudadanos de primera y de segunda Son palabras de la directora brasileña Anna Muyalert sobre su poderoso filme Una segunda madre Una historia común contada con todos los matices, la ironía, la fuerza y la denuncia que las imágenes, el guión y las interpretaciones de manera especial Val, la protagonista (Regina Casé) y Jessica, su hija (Camila Márdila) muestran en la pantalla. Un recital de buen cine que mira a la realidad social con una valentía y saber cinematográfico memorables. La localidad palentina de Frómista es un lugar esencial en el Camino Jacobeo, su iglesia de San Martín (siglo XI) es una de las cumbres del románico, y allí, en el siglo XXI está Los Palmeros, un antiguo hospital donde hoy el viajero descubre unos platos sencillos y únicos: menestra de verduras de la huerta palentina, guisantes lágrima, lechazo asado, mollejas de lechazo, vinos de la tierra y una atmósfera de serenidad y sosiego tan buscados en estos tormentosos días de julio. La eterna belleza, Grecia, Roma, el románico castellano ahí están a pesar de los siglos y las tormentas. Una segunda madre dirigida por Anna Muylaert ABC