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56 SOCIEDAD VIERNES, 10 DE JULIO DE 2015 abc. es sociedad ABC El Papa Francisco saluda a los peregrinos que asistieron ayer a la misa en la plaza de Cristo Redentor en Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia Viaje pastoral a Bolivia El Papa denuncia que las persecuciones por la fe son la Tercera Guerra Mundial Carga contra el nuevo colonialismo bajo el aspecto de tratados de libre comercio y la imposición de medidas de austeridad JUAN VICENTE BOO ENVIADO ESPECIAL A BOLIVIA D espués de haber denunciado por la mañana la injusticia que parece no detenerse lastrando perpetuamente el progreso de Bolivia, el Papa Francisco reservó para la última hora de la tarde del jueves su mensaje más poderoso, dirigido al mundo entero. Su largo discurso al Encuentro Mundial de Movimientos Populares lo presentaba de modo rotundo: Queremos un cambio, un cambio real, un cambio de estructuras de un sistema económico global inaguantable En el encuentro que se está celebrando en Santa Cruz de la Sierra la mayor ciudad de Bolivia, con casi dos millones de habitantes de los once que suma el país no participan movimientos sociales ni políticos, sino movimientos populares Se trata de agrupaciones de personas que se organizan para ganarse la vida en trabajos modestos: recogedores de cartón, distribuidores de pe- riódicos, pequeños transportistas, trabajadores que compran su empresa en bancarrota para mantenerla viva a base de cobrar solo una parte de su salario normal, pequeñas cooperativas, etc. Aunque entre los organizadores del Encuentro Mundial figura el Pontificio Consejo Justicia y Paz, la cita en Santa Cruz no reúne entidades católicas, sino organizaciones de todo tipo. Asisten, en total, 1.400 personas, provenientes de 40 países. En varias ocasiones, sobre todo en el primer encuentro, celebrado el año pasado en el Vaticano, el Papa ha aplaudido la iniciativa de estos trabajadores modestos muchos de ellos excluidos de la seguridad social o cualquier Como san Juan Pablo II El Santo Padre pide perdón por las ofensas de la propia Iglesia y los crímenes contra los pueblos originarios durante la llamada conquista de América plan de jubilación pues en lugar de reclamar asistencialismo del Estado se organizan para ganarse la vida, aunque sea en condiciones precarias. El larguísimo discurso escrito personalmente por el Papa comenzaba con una denuncia: Cuando el capital se convierte en ídolo y dirige las opciones de los seres humanos, cuando la avidez por el dinero tutela todo el sistema socioeconómico, arruina la sociedad, condena al hombre, lo convierte en esclavo, destruye la fraternidad, enfrenta a los pueblos e incluso pone en riesgo nuestra casa común la Tierra. La respuesta a la que pueden contribuir los movimientos populares consiste, según Francisco en tres puntos: Poner la economía al servicio de los Pueblos unir nuestros Pueblos en el camino de la paz y defender a la Madre Tierra Recordando enseñanzas repetidas muchas veces por san Juan Pablo II, Francisco insistía en que el destino universal de los bienes no es un adorno discursivo de la doctrina social de la Iglesia. Es una realidad anterior a