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ABC LUNES, 29 DE JUNIO DE 2015 abc. es cultura CULTURA 79 traten con el más exquisito de los respetos. ¿Qué es lo que pretende decir a través de su cámara? -Primero debería decir que en realidad yo no soy una fotógrafa. No tengo revistas de fotografía en casa, no tengo la menor ambición de ser reconocida como fotógrafa. ¿La mejor forma de contar la historia era mediante fotografías y palabras? -Porque esto es lo que hace la gente: qué hacen, qué dicen, qué escuchan, qué ven. Muchas fotos son habitualmente sacadas de contexto, por eso son necesarias las palabras. De hecho, muchas veces fueron las palabras las que sirvieron de inspiración para las fotos. Porque lo que a mí me tenía fascinada era la filosofía de la vida, por eso buscaba la forma de trasladar esos valores, su visión del mundo, cómo está presente en su literatura y cómo la llevan a su vida cotidiana. Creo que es importante que la gente retenga el poder de contar lo que es. Creo que lo que el proyecto pretende es mostrar las cosas tal como son, que se expresen a través de su propia belleza. Yo no tengo ningún encargo, ninguna encomienda de servir de propaganda para Sudán. ¿Es un mandato personal? -Personal y global al mismo tiempo. Apreciar las cosas en su propia belleza y dignidad, devolver a la gente la dignidad que merecen. Lo he hecho por Sudán, pero creo que es algo que todo ser humano merece. Tomé 26.000 fotografías y grabé 2.500 fragmentos de texto. No es un documento etnográfico. Lo es, pero va más allá, por- que es también un ensayo artístico. No están las fotos y los textos de la misma tribu juntas, las he mezclado porque quería elevarlos a una escala humana general. Quería un libro que hablara de la humanidad de los sudaneses. Por eso está dividido en cinco capítulos, con los cinco momentos de la oración y los cinco momentos del día. ¿El eje del libro es Kordofán? -El libro toma Kordofán como una ventana sobre todo Sudán, Kordofán Sur y Kordofán Norte, una región además que se encuentra en el corazón del país. Porque otra cuestión ética que se me planteó a la hora de enfocar el trabajo es que Sudán es demasiado grande para escribir un libro. De tal forma que para mantener las cosas claras desde el inicio, también desde un punto de vista científico, elegí una región que sirviera de ventana para mostrar la complejidad y diversidad del país, que permita al lector hacerse una idea de lo que Sudán es. -El Sudán que muestra no tiene vestigios de guerra, sufrimiento, violación de los derechos humanos... ¿No es una fotografía incompleta? -No, es un tema diferente. Yo quería hablar acerca de la cultura y me sorprendió que nadie quisiera hablar de la cultura sudanesa sin mencionar la otra parte. Es importante hablar de todo lo que ocurre, a todos los niveles. Pero si eso es de lo único que habla- mos, entonces la guerra ha ganado. Porque eso supone que hemos borrado a la gente y eso es lo que ha ocurrido. Nadie sabe nada de los sudaneses, desde luego nada de lo que merece ser conocido de ellos. Me llama la atención que todo el mundo me haga esa pregunta. Hay una serie de países que parece como si no los quisiéramos ver nunca bajo una óptica distinta. Hay países, por ejemplo en el este de Europa, en la antigua Yugoslavia, Kosovo, cuyos nombres no te suscitan recuerdos de poesía o de música, solo criminalidad o crímenes de guerra. Y eso no es justo, porque la gente que vive allí, que ha sufrido guerras, ha desarrollado culturas de las que podemos aprender. Ese es otro gran malentendido. Si no entendemos eso, les negamos que posean una cultura propia, nos negamos a nosotros mismos la posibilidad de aprender de ellos. Hay cosas que esas culturas hacen mejor que nosotros y no nos permitimos esa perspectiva. Si hubiera ido a Darfur o al sur de Sudán, hubiera fotografiado las mismas cosas, porque estas historias también tienen que ser preservadas. Quizá un día, cuando todo este espanto termine, la gente va a necesitar un lugar al que volver, saber quiénes son. Esto es lo que son. También nosotros hemos padecido guerras en el pasado, en Europa, pero eso no es lo único que nos define. Creo que es la cultura y la gente lo que debe definirnos.