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68 ECONOMÍA 2012 2013 2014 2015 (hasta junio) LUNES, 29 DE JUNIO DE 2015 abc. es economia ABC Inaplicaciones de convenios Número (Entre paréntesis, con acuerdo en período de consultas) Por tamaño de empresa De 1 a 49 trabajadores 50 a 249 250 o más No consta 748 2.512 (90,7 2.073 (95,8 813 (90,8 677 98 27 11 Empresas afectadas De 1 a 49 trabajadores 50 a 249 645 250 o más No consta 82 18 11 687 2.179 1.831 756 Trabajadores De 1 a 49 trabajadores 50 a 249 250 o más No consta 29.352 159.550 66.203 24.643 7.124 6.341 10.879 299 El ajuste de salarios se impone desde 2012 como alternativa al despido Desde que entró en vigor la reforma laboral más de 6.200 empresas se han saltado el convenio para garantizar su situación económica SUSANA ALCELAY MADRID D ejar de aplicar un convenio colectivo se ha convertido en una de las herramientas clave para que las empresas puedan sortear las situaciones económicas difíciles sin tener que recurrir al despido como primera opción. Las altas dosis de flexibilidad que introdujo la reforma laboral aprobada en 2012 en el mercado de trabajo puso en manos de las empresas la posibilidad de modificar las condiciones laborales de sus trabajadores para evitar las extinciones del empleo, siempre la opción más traumática. La inaplicación de convenios colectivos o los descuelgues eran residuales en las relaciones laborales antes de 2012. Las condiciones estrictas exigidas para su aplicación terminaban por hacer inoperante una opción que hoy se ha convertido en un recurso estratégico en las empresas. Cambios que, además, se ponen en marcha en la mayoría de los casos con acuerdo entre patronos y comités de empresa y sobre todo para evitar subidas de salarios previstos en convenios de ámbito superior, sobre todo, en el sector servicios. En 2012, el primer año en el que la nueva legislación laboral facilitó las cláusulas de descuelgue, el número de empresas que se acogió a esta posibilidad fue de 748. Un año más tarde, el número ya ascendió a 2.512, y en 2014 a 2.073. Hasta junio de este año ya van 813, lo que significa que en apenas seis meses se ha superado la cifra de todo 2012 (la reforma laboral entró en vigor en febrero de ese año) según reflejan los datos del Ministerio de Empleo. La inmensa mayoría de las empresas que se han acogido a la inaplica- ción de convenios o descuelgues pertenecen al sector servicios, más del 80 pero sobre todo destaca que casi la mitad de los trabajadores afectados están empleados en grandes empresas con más de 250 asalariados. Ahora bien, si la comparación se hace en relación con el número de empresas que se salta lo que dispone el convenio colectivo de rama o de alcance nacional, el resultado es muy distinto: el 83 tiene plantillas inferiores a 49 trabajadores. Con la nueva legislación laboral, las empresas amplían la gama de argumentos para poder descolgarse de la aplicación de un convenio colectivo. Pero mayoritariamente los motivos siguen siendo los salariales. Nada menos que el 93 de las inaplicaciones tienen que ver con la revisión de las nóminas, aunque si se observan únicamente las causas relacionadas con la actualización anual, este porcentaje baja al 64,6 El resto se refieren a los sistemas de remuneración, a las mejoras en la acción protectora de la Seguridad Social o a la jornada de trabajo. Y todo con acuerdo en el seno de la empresa. Las compañías se han saltado los convenios en los últimos años tras llegar a un acuerdo con los representantes de los trabajadores en el periodo de consultas. Ha ocurrido en el 90 de los casos. Competitividad exterior La generalización de los descuelgues salariales, unido a la destrucción de empleo, ha provocado una caída de los costes laborales sin precedentes en nuestro país. La mayor rebaja se produjo en los años 2012 y siguientes, como consecuencia del recorte de sueldos. La reforma laboral y la presión de la crisis facilitó el entendimiento de empresas y sus plantillas para recortar los sueldos de los trabajadores y, en la medida de lo posible, mantener el empleo existente. España ha logrado controlar los costes laborales unitarios y recuperar por esa vía altas dosis de competitividad en los mercados exteriores. Pero esos costes acumulan ya en nuestro país cinco años de descensos, con una contracción nominal agregada del 7,8 lo que supone una media de caída anual del 1,56 según los datos que maneja el Banco de España. Si lo que se mira es sólo la evolución que han tenido los sueldos en convenio, el descenso ha sido de peso. De las subidas que rozaron el 4 durante la crisis, por ejemplo en 2008, cuando España estaba ya en crisis, se ha pasado a incrementos medios de medio punto o poco más. Paz social en las empresas Después de años de conflictos sociales por los devastadores efectos de la crisis en el empleo, la paz social se ha instalado en las empresas; la mayor parte de las decisiones se toman con acuerdo, lo que ha permitido una presión a la baja en la conflictividad. En los cinco primeros meses han tenido lugar 459 huelgas, lo que ha supuesto más de 6,6 millones de horas perdidas por huelga y 210.729 trabajadores implicados, según datos de CEOE. Datos que suponen que las protestas se han reducido en un 0,86 respecto al mismo periodo del año anterior, aunque hayan aumentado casi un 9 %l as horas perdidas. La conflictividad estrictamente laboral provocó la pérdida de casi medio millón de horas en mayo, casi un 14 menos que un año antes. Los trabajadores que participaron (4.684) se redujeron un 102 y el número de huelgas (93) un 60,34