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48 INTERNACIONAL Grecia en crisis La apuesta de Moscú SÁBADO, 20 DE JUNIO DE 2015 abc. es internacional ABC Poder alternativo Tsipras asegura que la UE no es el ombligo del mundo y que existen otros centros de poder, como Rusia morándum de cooperación económica con Rusia. Algunos analistas rusos especulan con la posibilidad de que, en el caso de que fracasaran las actuales negociaciones de Atenas con los acreedores y sus socios europeos, Rusia podría ofrecer a Grecia incorporarse a su Unión Euroasiática, de la que también forman parte otras antiguas repúblicas soviéticas. Moscú, además, ha propuesto a Atenas entrar a formar parte del banco de desarrollo de los BRIC (bloque formado por Brasil, Rusia India, China y Suráfrica) En Europa hemos tenido la ilusión de que somos el ombligo del mundo pero el centro del mundo ha cambiado de sitio, hay nuevas fuerzas a nivel político y económico. Las relaciones internacionales adquieren un carácter multipolar manifestó el jefe del Ejecutivo griego en el plenario del Foro Económico. Alexis Tsipras (izquierda) y Vladímir Putin conversan ayer en San Petersburgo REUTERS Rusia se dispone a incorporar a Grecia a su zona de influencia Atenas acepta que el gasoducto ruso Turkish Stream pase por territorio heleno RAFAEL M. MAÑUECO CORRESPONSAL EN MOSCÚ Contra las sanciones Según sus palabras, el así llamado problema griego no es un problema heleno, sino europeo y se resume en si la UE será capaz de recuperar sus principios de solidaridad y justicia social Tsipras advirtió de que las políticas de austeridad son un camino a ninguna parte En una alusión directa a Rusia, el primer ministro heleno afirmó que la tormenta (de la actual crisis) no nos asusta, ni la posibilidad de descubrir nuevos océanos y llegar a puertos más seguros Asimismo reiteró su conocida postura contraria a las sanciones contra Rusia por la anexión de Crimea y su implicación en la guerra en Ucrania. Este círculo vicioso de sanciones debe romperse cuanto antes recalcó. El primer ministro griego, Alexis Tsipras, dio ayer un paso de gigante en su camino hacia una cooperación más estrecha con Rusia en el terreno político y económico. Como si Tsipras viera más vendible ante sus ciudadanos que Grecia sea un satélite de Moscú que claudicar ante el dictado de Bruselas. Los ministros de Energía ruso y griego, Alexánder Novak y Panagiotis Lafazanis, firmaron ayer en el marco del Foro Económico Internacional de San Petersburgo el acuerdo para prolongar a través del país heleno el gasoducto Turkish Stream Esta instalación, que constituye la alternativa al abandonado proyecto South Stream pasa por el lecho del Mar Negro y atraviesa Turquía con el objetivo de transportar gas ruso hasta las puertas de Europa. Lafazanis aseguró que la realización de de este proyecto no está dirigida contra nadie tendrá un papel estabilizador en toda la región Lo importante, según explicó Novak, es que Moscú adelantará al Gobierno heleno la financiación del tendido del gasoducto, debido a las actuales dificultades económicas que atraviesa aunque no precisó qué can- tidad exacta recibirá Atenas. El coste de la obras se ha calculado en unos 2.000 millones de euros, pero Grecia, como ya anunció Lafazanis recientemente, podría contar además con un adelanto sobre los futuros beneficios, lo que ayudaría a evitar la suspensión de pagos que teme la UE. No obstante, el viceprimer ministro ruso, Arkadi Dvorkóvich, aclaró ayer que Moscú previamente estudiará las peticiones de ayuda financiera formuladas por Atenas. Según sus pa- labras, apoyaremos cualquier solución para resolver la crisis de la deuda griega Lo más importante para nosotros son los proyectos de inversión y comercio con Grecia. Si hace falta un apoyo financiero adicional, lo estudiaremos manifestó Dvorkóvich. Justo al comienzo de su reunión con el presidente ruso, Vladímir Putin, después de que ambos intervinieran ante los asistentes al Foro Económico, Tsipras dijo que su Gobierno prepara para noviembre un gran me- HERMANN TSIPRAS CON EL ZAR Grecia puede ayudar a Rusia a hacer daño a Europa, pero Rusia no la salvará de la miseria lexis Tsipras ha querido escenificar un poco más el baile de deslealtades para reforzar su chantaje a la Unión Europea en los días más dramáticos de esta crisis. Cuando se juega el futuro del país que gobierna. Y se lo juega para genera- A ciones. Para demostrar que no está dispuesto a ceder donde sus socios y acreedores esperan, en las reformas, se ha ido a celebrar un acto de pretendida emancipación al Foro Económico de San Petersburgo. Es el único líder europeo allí, donde se notan con contundencia las sanciones europeas a Rusia. El Foro se celebra desde 1997, cuando Rusia parecía decidida a emprender un camino de modernización y democratización. Entonces las siete mayores economías de Occidente decidieron, precisamente aquel año, en Denver, incluir a Rusia en sus citas. El G- 7 se convirtió en G- 8. Ahora el G- 8 vuelve a ser G- 7 y al Foro de San Petersburgo no va nadie salvo Tsipras. Que creyó necesario decir que estaba allí porque Europa no es el centro del mundo El jefe de gobierno griego quería demostrar un poco más de desapego y despecho hacia sus socios. A los que quiere forzar a romper las reglas de la comunidad de Derecho para permitirle construir un régimen contrario a los principios de la UE pero, eso sí con financiación eterna de la UE. Estos gestos inamistosos de Tsipras hacia Europa se producen bajo la mirada complacida del nuevo zar Putin, cada vez más aislado, agresivo y militarizado. Putin no tiene un fin mayor que destruir la UE. Y piensa que para ello le es útil Tsipras. Este tiene razón, Europa no es el centro del mundo. Pero Rusia menos. Rusia es ya remoto extrarradio. Es un inmenso suburbio de estructuras económicas tercermundistas, eso sí, con mucha materia prima y mucho armamento nuclear. Cada vez más lejos de los grandes polos y de los niveles altos del desarrollo mundial. Con un colapso demográfico en marcha y plagado de debilidades. Grecia puede ayudar a Rusia a hacer daño a Europa. Y hacerse daño ella misma. Pero no será Rusia la que salve a Grecia de la miseria.