Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
40 ESPAÑA SÁBADO, 20 DE JUNIO DE 2015 abc. es españa ABC La vicepresidenta del Gobierno, ayer, antes de la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros EFE Rajoy decidió asumir el control del PP tras el motín de los barones por el 24- M El presidente, que dirigirá el miércoles el Comité de Dirección del PP en Génova, eligió a Moragas para poner orden entre Cospedal y Santamaría MAYTE ALCARAZ MADRID E l próximo miércoles Mariano Rajoy recorrerá los cinco kilómetros que separan el palacio de La Moncloa de la calle de Génova para presidir su primer Comité de Dirección. Le acompañará Jorge Moragas, el nuevo jefe de campaña del PP, encargado a partir de ahora, según asumen ya altos cargos populares, no solo de dirigir la estrategia de apertura a la sociedad sino de poner orden entre María Dolores de Cospedal y Soraya Sáenz de Santamaría El partido estrenará así su nuevo organigrama diseñado con dos objetivos: liquidar el poder de los barones, en pleno motín tras ser diezmados el 24 de mayo en las urnas, y mejorar las relaciones entre Génova y Moncloa. Ayer, día de resaca tras la remodelación del partido, varios miembros de la dirección dudaban de que el rosario de relevos también fuera a afec- tar al Consejo de Ministros. Ni siquiera la petición del titular de Educación, José Ignacio Wert, de dejar su puesto para incorporarse a la embajada española en la OCDE, acompañando a su pareja, la exsecretaria de Estado Montserrat Gomendio, con la que se casará el día 11 de julio, ha resuelto a Rajoy a acometer ya los nombramientos, que colocaban al ministro de Sanidad, Alfonso Alonso, como portavoz del Gobierno restando poder a la vicepresidenta Sáenz de Santamaría. Pero tampoco nadie cerraba la puerta a un ajuste en las próximas horas que solo se concretó ayer en la salida a petición propia del subsecretario de Presidencia, Pérez Renovales. Lo cierto es que Moncloa, confirman varios altos cargos, ha manejado una remodelación en profundidad en el Ejecutivo, pero tanto el escaso tiempo hasta las elecciones de final de año como la contundente respuesta de la vicepresidenta la han desaconsejado. Imagen de desintegración En lo que sí coincidían todos los interlocutores de ABC es en situar la génesis de la renovación en la cascada de deserciones de los barones con la consiguiente imagen de desintegración generada en la semana posterior a los comicios En Moncloa sentó mucho peor la desafección de los candidatos autonómicos tras el descalabro, que la falta de coordina- La demoledora imagen del sálvese quien pueda La cascada de deserciones producida entre los dirigentes autonómicos tras los comicios está en el origen de los cambios para rearmar al partido Incógnita sobre la crisis de gobierno El presidente ha manejado una remodelación en el Ejecutivo que podría haber desaconsejado el escaso tiempo y la contundencia de la reacción de Santamaría ción interna, que ya era conocida por Rajoy de boca de algunos ministros de confianza Sobre todo, porque los gestos de desaprobación los hicieron personas de la máxima confianza del presidente, que siempre ha respetado a los cargos territoriales, muchos de los cuales fueron cruciales para su propia supervivencia política en el congreso de Valencia de 2008, tras su segunda derrota electoral Todo comienza horas después del desastre electoral del 24 de mayo. Vivir con mayoría absoluta es fácil. Ahora de pronto, te falta un escaño y te vuelves loco le espetan a Rajoy. En Génova hay especial irritación contra Juanvi (Juan Vicente Herrera, presidente en funciones de Castilla y León) Mariano Rajoy ha mandado llamar a uno de sus más estrechos colaboradores. Quiere saber su opinión sobre la sucesión de abandonos de los dirigentes territoriales descabalgados por las urnas y los pactos: Herrera abre el fuego; le siguen Bauzá (Baleares) Fabra (Comunidad Valenciana) Rudi (Aragón) La frase sobre la falta de lealtad de los barones se pronuncia en el despacho del presidente. La irritación de Rajoy es mayúscula. A partir de ese día escucha a casi todos los que mandan. Pero sobre todo habla con Jorge Moragas, su jefe de Gabinete. Sobre la mesa, el