Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
58 CULTURA San Serapio (1628) de Zurbarán. Wadsworth Atheneum Museum of Art SÁBADO, 6 DE JUNIO DE 2015 abc. es cultura ABC NATIVIDAD PULIDO MADRID E n 2009 la historiadora francesa Odile Delenda presentó en la Academia de Bellas Artes el primer volumen del catálogo razonado de Francisco de Zurbarán, un artista que lleva estudiando tres décadas. Al año siguiente se publicó el segundo volumen. Ya entonces hizo una tremenda purga del millar de obras que se atribuían al artista español: se fijó el corpus zurbaranesco en unas 280 pinturas. Más de 700, pues, perdían su autoría. Desde entonces han seguido apareciendo nuevas obras, lo que hace que Delenda cifre los auténticos zurbaranes en unos 300. Algunas de las más recientes atribuciones se incluyen en la nueva exposición del Museo Thyssen, Zurbarán: una nueva mirada Pensé que había acabado mi carrera con el catálogo razonado, pero no ha sido así bromea la comisaria de la exposición, que, junto con Mar Borobia, otra de las comisarias, recorre con ABC la muestra durante el montaje. Recibo a la semana al menos noticias de un supuesto Zurbarán, pero tan solo uno de cada cien es auténtico Es el caso de Aparición de la Virgen a san Pedro Nolasco fechado hacia 1628- 1630. Pertenece a la serie que el pintor realizó para el convento de la Merced Calzada de Sevilla con motivo de la canonización de su fundador. Propiedad de una colección privada, es posible que acabe en el mercado, puesto a la venta por la galería Coatalem de París. Lo mismo que La Virgen niña dormida (hacia 1655) en manos de otra galería parisina, Canesso. De este tema cuelgan en las salas del Thyssen tres versiones. La mejor, una del Ermitage. La tercera es un préstamo del Metropolitan. En una farmacia de Sevilla Los desposorios místicos de santa Catalina de Alejandría (1660- 1662) de una colección privada suiza, cierra la exposición. Reapareció en 2001. Es la última atribución a Zurbarán llevada a cabo por Odile Delenda en 2012. Posiblemente, se trata de una de las pinturas que se conservaban en su obrador de Madrid cuando murió el 27 de agosto de 1664. Coincide, al menos, con la descripción de uno de sus cuadros que aparece en la testamentaría. No descarta Odile Delenda que sigan apareciendo obras del artista. Las ha encontrado en una iglesia de Normandía, en un castillo del Loira... y hasta en una farmacia de Sevilla. Seguimos visitando la muestra y surgen más obras que se han ido incorporando al catálogo de Zurbarán. Como un San Antonio de Padua descubierto en la iglesia de Saint- Romain de Etreham (a pocos kilómetros de la playa donde se produjo el Desembarco de Normandía) en muy mal estado de conservación. Tras su restauración se certificó que era una obra maestra del joven Zurbarán. Según Delenda, la procedencia de este cuadro sigue siendo una incógnita, aunque cree que pudo formar parte de la colección sevillana de Julian Williams, vicecón- Zurbarán El Museo Thyssen revisa la producción del pintor con importantes hallazgos A partir del 9 de junio la pinacoteca exhibe 63 obras, incluidas las más recientes atribuciones y algunas inéditas en España