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42 ESPAÑA SÁBADO, 6 DE JUNIO DE 2015 abc. es españa ABC Desplantes históricos Ausencia en los funerales Salvo excepciones, si hubo presencia nacionalista fue la protocolaria del lendakari de turno. ¡Cuántos funerales de agentes de las Fuerzas de Seguridad sin la presencia de un solo dirigente del PNV, sobre todo cuando Xabier Arzalluz lo dirigía. Categorías Cuando ETA asesinó al empresario José María Korta, afín al PNV, el diputado general de Guipúzcoa, el nacionalista Román Sudupe, afirmó indignado: Han matado a uno de los nuestros marcando diferencias con otras víctimas. AGENCIAS LUSA Urkullu trata de acercarse a las víctimas pidiéndoles perdón, después de años de desprecio El lendakari asegura que hará autocrítica reconoce que aún no hay compromisos concretos y anuncia una nueva etapa P. PAZOS BILBAO Amigas y amigos víctimas del terrorismo y la injusticia, estamos con ustedes. Les tenemos presentes en nuestras políticas públicas, nuestras leyes, planes y programas de actuación. Lo que es más importante, fundamental, les tenemos presentes en nuestro corazón Terminaba su discurso Urkullu en San Sebastián, en la inauguración de la jornada Víctimas del terrorismo y sociedad promovida por el Gobierno vasco, como si quisiera dejar el poso de que quien hablaba ha sido el gran valedor de quienes han sufrido la violencia etarra. La realidad es bien distinta. Lo cierto es que no fue hasta este jueves, tras dos años y medio de mandato, cuando el lendakari recibió por primera vez en la sede del Ejecutivo autonómico a representantes de colectivos de víctimas. Meses antes ya había encontrado un hueco en su agenda para reunirse con Etxerat, que agrupa a los familiares de presos de ETA. Su gabinete ha criticado sistemáticamente las operaciones policiales contra el entorno de la banda mientras ha anunciado planes de reinserción para los reclusos con jugosas ventajas. Son algunos de los motivos por los que algunas víctimas rechazaron acudir al encuentro del jueves y otras se presentaron con recelos y una larga lista de reproches. Covite exigió que la reunión se celebrara a puerta cerrada. De este modo, a pesar de una nota oficial donde se describía la cita como constructiva y fructífera Urkullu se quedaba sin la foto que iba buscando. Pero su momento llegó ayer. Con un evento al que acudieron unos 120 in- vitados y en el que proclamó que el Gobierno vasco quiere iniciar una nueva etapa en materia de víctimas. Una nueva etapa asentada sobre tres pilares: una reflexión autocrítica, la determinación de defender un mínimo ético y la voluntad centrada en el objetivo de unir Debemos reconocer que llegamos tarde a la sensibilidad y respuesta que merecían las víctimas incidió Urkullu en su prometida autocrítica. Hasta principios de los años 90 se produjo un vacío con la causa de las víctimas. El Gobierno vasco quiere volver a pedir perdón por ello a todas las víctimas del terrorismo, especialmente a las producidas en las décadas de los 70, 80 y 90 nas se vieron acompañadas de propuestas reales, a pesar de que el lendakari acudiera con el mensaje bajo el brazo de que arranca una etapa nueva. En el capítulo de lo que se propone hacer, apenas dos ideas: la continuidad de las políticas orientadas a cumplir con los derechos de verdad, justicia y reparación y consolidar el eje de trabajo para la unión entre víctimas y sociedad Promesas hubo menos en su alocución, aunque transmitió un compromiso inequívoco El fin de la violencia no puede suponer pasar página, sin clarificación, reconocimiento, ni crítica explícita sobre lo sucedido afirmó. Su Gobierno, expresó, se opone y opondrá a cualquier historia justificadora de la violencia o de las vulneraciones de los derechos humanos. Este es el mínimo ético indispensable para construir el futuro Respuesta del Gobierno Las palabras de Urkullu llegaron hasta el Consejo de Ministros. Durante la rueda de prensa posterior la vicepresidenta primera del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, marcó distancias en su respuesta: El Gobierno y el partido que lo sustenta ha hecho siempre de la defensa de las víctimas uno de sus motivos fundamentales de trabajo recordó. Damos la bienvenida a quienes estén dispuestos a trabajar con nosotros para reconocer su sufrimiento y paliarlo con todas las medidas que sean necesarias abrir en el futuro Fue más allá Sáenz de Santamaría al pedir que el discurso del lendakari Falta de empatía Nos ha faltado inteligencia emocional para transmitir lo que más íntimamente sentíamos: la personalización del afecto hacia cada víctima de la injusticia. Debíamos haber expresado más y mejor lo que más profundamente nos unía: la solidaridad frente a la barbarie aseguró Urkullu en otro momento de su discurso. Muestras de un supuesto arrepentimiento que, como contrapartida, ape- Mea culpa Llegamos tarde a la sensiblidad y respuesta que merecían las víctimas. Hasta principios de los años 90 hubo un vacío; quiero volver a pedir perdón El futuro, sin olvidar el pasado El fin de la violencia no puede suponer pasar página, sin clarificación, reconocimiento ni crítica. Nos oponemos a cualquier justificación de la violencia se traduzca en acciones de auténtico calado. En concreto, que sirva para hacer reflexionar a quienes puedan estar planteándose hablar o negociar con quienes no están dispuestos a condenar a la banda o a reconocer el sufrimiento de las víctimas en una evidente alusión a Bildu. En Durango (Vizcaya) tras el acto en recuerdo al concejal del PP Jesús María Pedrosa Urquiza, asesinado por ETA el 4 de junio de 2000, la presidenta de los populares vascos, Arantza Quiroga, se mostró satisfecha porque Urkullu por fin, coja el guante y se muestre firme ante la banda. Al mismo tiempo, sin embargo, se declaró sorprendida de que vuelva al punto de partida al admitir que su ejecutivo no estuvo a la altura.