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24 CÓRDOBA SÁBADO, 6 DE JUNIO DE 2015 cordoba. abc. es ABC C f UTURO órdoba O primero que hay que decir es que la mayoría de la gente está muy equivocada con Silbon, porque es Silbon; así, sin acento. Una palabra por tanto llana y no aguda. La matización tiene su interés. Las cosas por su nombre y con propiedad. Y ahora la ropa. O la moda. O la estética. Porque Rafael Díaz y Pablo López han creado escuela con su forma audaz de entender el buen vestir masculino. Todo empezó en un piso de Córdoba, donde los promotores montaron un showroom que vendía americanas. Era el otoño de 2009. La siguiente primavera Silbon multiplicó por tres la producción y sacó la primera colección de camisas. La historia no había hecho nada más que empezar: en otoño de 2010 abrieron la primera tienda física y ampliaron la gama de productos con calzado y pantalones. Pero su consolidación llegó en la temporada de primavera- verano de 2011, cuando arrancó el modelo de negocio hoy vigente con la puesta en marcha del segundo establecimiento en Santa Cruz de Tenerife y la activación de la tienda on line Antes de que acabe ese el año la empresa abre una tienda en Sevilla y otra en Granada y suena ya con fuerza en el panorama de la moda nacional. En 2012 comienza a funcionar el local de Madrid, situado en el exclusivo barrio de Salamanca. Las diez tiendas en marcha son la cristalización del empeño de dos vecinos de toda la vida. De Cruz de Juárez, para más señas. Nosotros nos conocemos desde niños y desde siempre nos han unido aficiones similares Pablo López y Rafael Díaz empresarios El patrón del buen vestir Empezaron diseñando ropa masculina como una afición en 2009 y ya tienen diez tiendas Silbon en toda España y hueco en el mercado L señala Pablo. ¿Que cómo empezamos? Rafa siempre ha estado muy atento a las modas: si se llevaba un pantalón roto, él era el primero que se lo ponía, si lo que estaba de moda eran las camisas de surf, pues allí estábamos nosotros para pasearnos con ellas los primeros. No, no lo hemos heredado de nadie: bueno, solo Rafa tiene un precedente, su abuelo era sastre y quizás algo quedó... añade. Llegó un momento en el que surgió lo que era inevitable: Pusimos en común la experiencia que teníamos. Rafa había trabajado en el mundo de la moda y yo en el financiero: todo lo que aprendimos nos sirvió de mucho para poner en marcha este negocio. Y sobre todo llegó el momento en el que vimos que había un hueco. Gente a la que le gusta el buen vestir. Nos fijamos en sus necesidades y tratamos de satisfacerlas. Desde el chaval que va a sus primeros eventos al hombre de 60 años que quie- re ir arreglado, a la moda Ése fue el germen. Y estos los principios: Nuestras premisas son la máxima calidad, la exclusividad en los diseños, los precios razonables y la atención personalizada. Lo que ofrecemos es una ropa de gran calidad a precios más razonables, enfocada hacia un público de nivel adquisitivo de nivel medio- alto. Toda la producción se realiza en España apostilla Rafael Díaz. Pero si algo ha marcado la trayectoria de Silbon ha sido la atención al cliente, el afán por colocar ese concepto en el centro de su actividad. Noso- Los dos impulsores de Silbon, en la tienda de la avenida de Gran Capitán VALERIO MERINO