Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
58 ABCdelDEPORTE Baloncesto El Real Madrid, campeón de la Copa de Europa LUNES, 18 DE MAYO DE 2015 abc. es deportes ABC Éxtasis blanco en el Palacio Los jugadores del Madrid celebraron la victoria junto a sus familiares y la afición E. V. ESCUDERO M. ZARZA MADRID Pablo Laso, entrenador del Real Madrid, dando instrucciones RUDY FERNÁNDEZ No había sonado la bocina del final del partido y los jugadores del Real Madrid ya celebraban el título en el banquillo. Abrazos, palmadas en la espalda, sonrisas... Jugadores, cuerpo técnico y auxiliares se fundían en uno solo nada más finalizar el choque. Una familia unida que se lanzó a la esquina donde festejaban los aficionados blancos. Éxtasis madridista que reflejaba el esfuerzo derrochado en la final y en los meses previos. En las dos finales perdidas anteriormente y en cada entrenamiento. Alegría total por el objetivo cumplido. Mientras se desataba la euforia, los hijos de los jugadores se unieron a la fiesta. Nocioni y Carroll, los dos hombres de la final, disfrutaron del éxito junto a sus niños. Felices por el triunfo, pero también por poder compartirlo con los que más querían. El cómo no te voy a querer... himno blanco en la Copa de Europa, resonaba y se renovaba el mismo tiempo: ...si fuiste campeón de Europa por novena vez un grito unánime que se escuchaba en el Palacio, donde tantas noches jugó este Real Madrid en busca de la gloria. El Rey Felipe, un espectador más durante el partido, fue el encargado de bajar a la pista para entregar a Felipe Reyes el trofeo de campeón. Envuelto en una bandera de España, con la sonrisa dibujada en la cara, el capitán alzó la novena más alto que ningún otro trofeo. Él más que ninguno sabe lo que es pelear por este trofeo que tantas veces tocó con la yema de los dedos. Para entonces, envueltos en papelillos dorados, Nocioni lucía ya su título de MVP de la final, feliz el argentino y decisivo a sus 35 años y en su primera temporada en Madrid. Vine a jugar con fuerza, a darle algo diferente al equipo y en estos dos partidos ha salido todo: la fuerza y el acierto en los lanzamientos resumía el pívot madridista. Los reyes de Europa no terminaban de hacerse a la idea. Eran los campeones y eso exigía una celebración especial. La zona mixta podía esperar. La celebración en el vestuario, también. Tardaron en irse de la pista, como si quisieran alargar el momento más dulce de sus carreras. Como si no quisieran que se acabara jamás. Esto es increíble. Hemos luchado por esto muchos años afirmaba un Rudy Fernández renqueante de su lesión en Es increíble. Hemos luchado por esto muchos años. Gracias a todos los que nos apoyaron y confiaron en nosotros SERGIO LLULL Estamos orgullosos por esta victoria. No sabe mejor porque sea el Olympiacos, sabe bien porque es una Copa de Europa. La Novena ANDRÉS NOCIONI Vine para aportarle algo diferente al equipo y eso es lo que he hecho en estos dos partidos. Luché como siempre en mi vida JONAS MACIULIS Estoy feliz por formar parte de la historia del Real Madrid el tobillo, que le ha impedido lucir más en la Final Four. Él, como el resto de la plantilla, prefirió pasar un rato más junto a la afición y compartir con ellos canciones. Esas que en cada encuentro les empujaron para llegar hasta el Rudy Fernández trata de anotar una canasta EFE éxito. Estamos orgullosos de esta afición que tanto nos ha ayudado. Este es el objetivo del Real Madrid y lo hemos conseguido apuntaba Llull rumbo al vestuario. Una vez allí, la fiesta se desató. Las duchas se trasladaron y las taquillas se convirtieron en un amago de aquapark Risas y canciones con la Copa de Europa como reclamo. Los argentinos, Nocioni y Campazzo, solicitaban una foto de recuerdo; Rudy y Sergio Rodríguez se abrazaban a Felipe Reyes. Llull se aferraba al trofeo mientras Laso trataba de escapar al inevitable baño de champán a cargo de sus jugadores. Estoy feliz por formar parte de la historia del Real Madrid. Hacía 20 años que no se lograba la Copa de Europa y lo hemos conseguido indicaba Jonas Maciulis orgulloso de lucir un escudo con el que ha entrado en la leyenda. Mientras la fiesta se alargaba en el vestuario, en la pista seguían sin apagarse las luces. Buena parte de los aficionados blancos se mantenían impasibles en la grada, cantando y esperando a sus ídolos. 20 años es mucho tiempo para digerir el triunfo. Gracias a todos los que creyeron alguna vez en nosotros, esto va por ellos y por los que nos han apoyado en los malos momentos resumía Rudy antes de ser atrapado por sus compañeros rumbo a otro baño de felicidad. La liga, su próximo objetivo, no ocupaba un lugar prioritario, pero sí lo hará a partir de mañana. La noche será larga. La Copa de Europa ha vuelto a Madrid, para quedarse.