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ABC MIÉRCOLES, 6 DE MAYO DE 2015 abc. es opinion OPINIÓN 17 VIC PRIMERA PLANA BALTASAR LÓPEZ MOURINHO DE PALCO El presidente del Córdoba CF debería asumir que el gran rival es otro descenso, en vez de buscarse adversarios l Barcelona protagonizó el último y humillante fotograma del descenso a cámara lenta del Córdoba CF en la temporada de su regreso a Primera tras 42 años de ausencia. Muchos factores han influido, incluso algo de mala suerte, en que lo que podía haber sido una tragicomedia con final feliz sacrificado y en el último segundo acabara en un drama de tal nivel que la afición llevaba tantas jornadas llorando que, cuando el sábado se certificó el regreso a Segunda, ya no quedaban lágrimas. Tampoco ayudaba a que brotaran un presidente, Carlos González, que ha distanciado a la entidad blanquiverde de la hinchada con sus actitudes chulescas y con esa visión mercantil de tratar al club como si fuera una fábrica de tornillos. No se entera aún de que a una planta fabril no van miles de cordobeses a animar a sus trabajadores, por mucho que lo merezcan- -seguro que más que la plantilla que han tenido Ferrer, Djukic y Romero- -o de que la gente no se pinta la cara con los colores corporativos de su industria más cercana. De lo que sí fue el Córdoba CF una factoría fue de incorporar cedidos. Se construyó así un equipo sin la suficiente calidad para regatear con éxito el reto de la salvación y superarlo. Hasta 14 jugadores prestados ha habido, un cubo de Rubik demoniaco que no hay técnico que lo solucione. El mandamás salió y dijo que la culpa del batacazo ha sido sólo mía pero advirtió de que dimitir no es la solución Eso hace que su mea culpa suene más falso que si aparece Simeone y afirma que se convierte al juego de toque. Aunque el colectivo- sólo son 22 tíos en calzonas tras una pelota -crea que esto únicamente es perder una categoría deportiva, se equivoca. El descenso se notará en otros campos que no son El Arcángel. El más claro ejemplo: según un estudio de la Universidad Loyola, el ascenso a Primera fue un fichaje de lujo. Estimó que elevaría el PIB provincial, al menos, un 0,2 Es una desgracia perder este refuerzo de campanillas, más cuando necesitamos todos los goles, y son muchos, para remontar la eliminatoria con la crisis. Sólo queda que González aparque esa sensación que da de estar esperando a hacer la jugada financiera de su vida con la venta del Córdoba CF y que se arremangue para, con mucho trabajo, formar una plantilla de garantías e intentar volver al cielo. Tener un buen plantel será vital. Conocemos clubes como el Tenerife y el Racing de Santander, que, tras ser expulsados del paraíso, pasan una temporada en el limbo de la Liga Adelante y se precipitan al infierno de la Segunda B. Otro descenso, que sacudiría las cuentas como si las marcara el levantinista David Navarro, es el auténtico y mayor rival. Bien haría el presidente en asumirlo, en vez de ir buscando adversarios donde no los hay con esa actitud altiva de Mourinho de palco Lo malo, para nosotros, es que él no ha ganado nada comparado con el luso, que es insufrible, pero eficaz. E DESDE SIMBLIA JOSÉ CALVO POYATO ¡PORQUE NO La respuesta de Pablo Iglesias a una periodista que le preguntaba por la salida de Monedero desnuda al personaje C ada vez los detalles insignificantes o los pequeños gestos- -tan pequeños que a veces pasan casi inadvertidos- -me parecen mucho más importantes para conocer a una persona. Estoy convencido de que aportan mucho más a ese conocimiento que las declaraciones de mucho fuste para la que en muchas ocasiones incluso se utiliza un lenguaje grandilocuente. También me sirve esa apreciación para el caso de los personajes públicos en cualquier ámbito. Esos detalles en el caso de los políticos me parecen más significativos que las promesas electorales pronunciadas con la solemnidad que requieren ciertos momentos. Terminan por definir al personaje y mostrárnoslo sin los maquillajes de que se revisten las declaraciones preparadas de antemano en las que hay eso que se ha convenido en llamar cocinado Me he referido en esta columna a esos gestos y a ese lenguaje corporal en alguna ocasión. Lo percibí la noche de las elecciones andaluzas entre los dirigentes de Podemos. Un partido que concurre por primera vez a una cita electoral en un país que tiene ya casi cuatro décadas de recorrido democrático y obtiene el quince por ciento de los votos, traducido en un número igual de escaños es un éxito extraordinario. Sin embargo, los gestos y alguna expresión dicha como si se dejase caer o la misma expresión de sus semblantes denotaba desencanto. Para Podemos los resultados electorales en Andalucía eran lo más parecido a un fiasco al quedar muy por debajo de sus expectativas y de lo que señalaban las encuestas. Estos días, en que la crisis sacude a Podemos por mucho que Monedero trate de recomponerlo con declaraciones posteriores, se produjo uno de esos pequeños detalles, de esos gestos que tan importantes me parecen para conocer al perfil de una persona. Estoy hablando de Pablo Iglesias. El momento era una rueda de prensa el Primero de Mayo, justo al día siguiente de la espantada de Monedero. Una periodista le preguntó si aceptaría la dimisión de Monedero. La respuesta del líder podemista fue rotunda: No La periodista volvió a preguntar: ¿Por qué? La respuesta de Iglesias fue inmediata, de las que brotan casi espontáneamente y por eso mismo de las que sirven para vislumbrar el calibre de una persona más allá de esas declaraciones grandilocuentes a las que aludía más arriba. La respuesta de Pablo Iglesias fue: ¡Porque no! Era tanto como decir que la pregunta le molestaba y la respuesta, desde luego contundente, dejaba entrever que era suficiente. No lo era. Porque no había dado explicación alguna a lo que la periodista en cuestión requería. A ello se sumaba la forma en que miró a la periodista y el tono que empleaba; un tono que no admitía discusión. Era un signo de falta de eso que el zapaterismo definió como talante. Su porque no era tanto como decir que él podía permitirse no dar explicaciones y lo hacía sin vacilar. El porque no le había brotado de dentro. Posiblemente la pregunta le resultaba incómoda, pero su respuesta desnudaba al personaje. Ese rasgo viene a sumarse a algunos otros que señalan de forma significativa alguna de las características que acompañan a la personalidad de un líder que dice no ser ni de izquierdas ni de derechas, lo que no significa descubrir la pólvora. Ya lo dijo quien fundó Falange Española, un partido totalitario.