Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC JUEVES, 16 DE ABRIL DE 2015 abc. es internacional INTERNACIONAL 47 Juan Pablo Escobar, durante la entrevista ISABEL PERMUY Narcos y guerrilla están unidos por la codicia ENTREVISTA Juan Pablo Escobar Hijo del jefe del cártel de Medellín CARMEN MUÑOZ MADRID Juan Pablo Escobar (Medellín, 1977) fue una víctima más de su padre, uno de los criminales más poderosos del siglo XX, con más de diez mil muertos a sus espaldas. En Pablo Escobar, mi padre (Península) hace un retrato de su progenitor, del que él mismo dice que no sale bien parado. ¿Por qué decidió publicar este libro cuando tanto se ha escrito sobre su padre? ¿Para lavar la imagen de Pablo Escobar o para redimirse? -Había que dejar primero que contasen todas las mentiras para después cerrar con su verdadera historia. Las víctimas merecen el derecho a acceder a la verdad. Y también para que a mi hijo le quede un testimonio de quién fue su abuelo en realidad. ¿Cómo se siente siendo el hijo de un hombre odiado? ¿Es como ser el hijo de Al Capone, Stalin o Hitler? -Para mí era mi padre y puede ser comparado con quien quiera, pero el amor que siento por él es incondicional e innegociable. Un amor que no me impide reconocer sus actos violentos. No he escrito el libro para lavar su imagen, al contrario, lo deja peor parado. ¿Cómo describiría a Escobar? -Como el mejor padre del mundo. Una persona con valores familiares fuertes. Venganza Cuando quise vengar su muerte, me aterró la idea de convertirme en alguien peor que mi padre -Cuando lo mataron, tenía 16 años y juró venganza. ¿Qué le hizo romper la promesa a los 10 minutos y convertirse en activista de la reconciliación? -A mi padre no lo mataron, él eligió ser descubierto y se dejó descubrir. Alguien tenía que aparecer muerto: o su familia o él. En esos 10 minutos en que comencé a elucubrar la manera en que me iba a vengar, me aterró pensar que estaría a punto de convertirme en alguien peor que mi padre, justo la persona que tanto critiqué en vida. Por suerte di marcha atrás y hace 21 años que cumplo la promesa de ser un hombre de paz. ¿Cómo fue el paso de una vida opulenta al exilio en Mozambique? -Habíamos salido en busca de un futuro mejor, no de un lugar peor de lo que era Colombia. Decidimos regresar a Buenos Aires porque tras una escala técnica teníamos visado de turista para tres meses. De tener millones de dólares pasamos a no tener nada. Fuimos despojados a punta de pistola de todo lo que nos había dejado. Nos tuvimos que poner a trabajar. ¿Como vivió el encuentro y la petición de perdón a los hijos de los políticos asesinados Luis Carlos Galán y Rodrigo Lara en 2008? -Fue un encuentro muy duro. Nadie te prepara para pedir perdón y menos por los pecados de tu padre. Me encontré con familias muy generosas. Cuando tú perdonas, terminas liberándote del do-