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42 INTERNACIONAL MARTES, 17 DE MARZO DE 2015 abc. es internacional ABC rigente del Likud, quien, pese a defender en el pasado la teoría de los dos estados, en la práctica ha dejado claro que mientras gobierne no habrá un Estado palestino, tal y como confesó al portal de noticias NRG tras su paso por Har Homa. Quienquiera que intente establecer un Estado palestino o intente retirarse de algún territorio estaría simplemente cediendo terreno a los atentados terroristas islámicos radicales contra Israel declaró el dirigente para zanjar cualquier atisbo de acuerdo de paz. Después del mitin multitudinario del domingo en Tel Aviv, dirigido también al votante colono, el líder conservador volvió a airear el fantasma de las concesiones a los palestinos que, según sus palabras, plantea realizar la Unión Sionista para contentar a la comunidad internacional. No lo permitiré. Yo y mis amigos del Likud preservaremos la unidad de Jerusalén en su totalidad señaló Netanyahu. Mesa de negociación Netanyahu (segundo por la izq. junto a los planos de una nueva construcción en Har Homa, en el sur de Jerusalén EFE Netanyahu descarta un Estado palestino si gana las elecciones El primer ministro abraza a última hora el ultranacionalismo para ampliar sus votos MIKEL AYESTARAN CORRESPONSAL EN JERUSALÉN Después de más de tres meses de campaña los israelíes eligen hoy el vigésimo Parlamento de la historia del país. Cuando Benjamin Netanyahu decidió convocar estas elecciones de forma anticipada no esperaba llegar al 17 de marzo con las encuestas en su contra, pero los últimos sondeos colocan al Likud con 21 escaños, cuatro por detrás de la Unión Sionista que lidera el laborista Isaac Herzog, una disputa que calienta las quinielas para los pactos posteriores que serán necesarios para alcanzar los 61 diputados que permiten formar gobierno. La pugna hasta el último minuto ha llevado al primer ministro saliente a olvidarse por unos días de la amenaza de Irán, endurecer su discurso interno y centrarse en las colonias ilegales de Cisjordania para marcar terreno con su adversario y aunar filas con las formaciones más nacionalistas y religiosas. Netanyahu gastó su último cartucho de campaña en Har Homa, asentamiento de Jerusalén Este, la parte de la ciudad santa anexionada por Israel tras la guerra de 1967, donde insistió en que vamos a seguir construyendo en Jerusalén, vamos a construir miles de nuevos edificios, no vamos a ceder pese a todas las presiones ejercidas contra nosotros y vamos a seguir desarrollando nuestra capital eterna Unas palabras que describen lo que han sido los cuatro mandatos del di- Los colonos Representan al 5 por ciento de la población de Israel, pero tienen una fuerte influencia en los partidos Ni Herzog ni su socia Tzipi Livni han planteado ni por lo más remoto la división de la ciudad santa, lo que sí ha puesto sobre la mesa la Unión Sionista es la vuelta al diálogo con los palestinos. Para resucitar el proceso, roto desde abril, Herzog plantea una fórmula mixta que consiste en anexionar a Israel los grandes bloques de colonias (Gush Etzion, Maale Adumim y Ariel, además del río Jordán como frontera de seguridad) y poner sobre la mesa de negociación aquellos más remotos y poco poblados. Más de 250.000 israelíes viven en zonas ocupadas de Jerusalén Este, que fueron anexionadas por Israel al territorio municipal de la ciudad, y más de 300.000 lo hacen en las más de cien colonias de Cisjordania. Representamos al cinco por ciento de la población del país, pero nuestra fuerza política es mayor y somos muy activos en los partidos políticos. Somos el lobby más fuerte y tenemos influencia en las elecciones y en la posterior actividad parlamentaria señala Dani Dayan, ex esponsable del Consejo de Yesha que representa a las comunidades judías de Judea y Samaria. Posibles alianzas poselectorales Gobierno de coalición nacional Aunque los líderes de Likud y Unión Sionista lo han rechazado durante la campaña, no es descartable la alianza entre las dos grandes fuerzas para formar un gobierno de unidad nacional. Una opción que, según los analistas, serviría para mostrar imagen de unidad a corto plazo, pero que estaría abocada al fracaso por la falta de entendimiento. Giro hacia el ultranacionalismo Desde que convocó las elecciones, Netanyahu ha endurecido su discurso hasta acercarse a formaciones como Casa Judía. Cansado de voces moderadas como Tzipi Livni y Yair Lapid, la unión con los representantes de los colonos y de los partidos religiosos le daría luz verde para consolidar la ocupación y reforzar el carácter judío del Estado. Frente de centroizquierda Opción soñada por la Unión Sionista, que le gustaría contar con el apoyo de fuerzas centristas como Yesh Atid y Kulanu (escisión del Likud) y de la formación socialista Meretz (si logra representación) Una especie de lista conjunta de todas las fuerzas que se oponen a Netanyahu y quieren suavizar la política interna para mejorar las relaciones con EE. UU. En busca del apoyo de ultraortodoxos Esta vez el servicio militar o las ayudas sociales a ultraortodoxos no han sido tema de discusión. Likud y Unión Sionista saben que los partidos religiosos Shas y Judaísmo Unido del Pentateuco serán clave para formar coalición. La lista árabe unida es un factor nuevo y, aunque dicen que no se unirán a ningún gobierno, aspiran a ser gran fuerza de la oposición.