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12 OPINIÓN HORIZONTE PUEBLA MARTES, 17 DE MARZO DE 2015 abc. es opinion ABC RAMÓN PÉREZ- MAURA LA OPCIÓN MILITAR EN BRASIL La alternativa a un mal gobierno democrático no es una dictadura; es un buen gobierno democrático A QUEL 23 de julio de 2002 me tocaba debatir en Lima sobre Transiciones democráticas La Fundación Euroamérica, la criatura predilecta de aquella gran emprendedora que fue Flora Peña, había organizado un foro de encuentro entre la UE y Perú. Y para hablar de transición tenía enfrente a Valentín Paniagua, que menos de dos años antes había asumido la Presidencia de la República tras la fuga al Japón de aquel delincuente llamado Alberto Fujimori. Y justo un año antes, el 28 de julio de 2001 había cedido el poder a Alejandro Toledo. En ese contexto latinoamericano de presidentes elegidos democráticamente y que amparan una corrupción inconmensurable, Paniagua me hizo una advertencia que hoy cobra todo su sentido a la luz de lo que vimos el domingo en las calles de Brasil: La alternativa a un mal gobierno democrático, no es una dictadura; ni militar ni civil. La alternativa a un mal gobierno democrático es un buen gobierno democrático Parece una verdad de Perogrullo. Pero a veces una obviedad deja de serlo a la luz de los acontecimientos. Este domingo los brasileños salieron a la calle hastiados por la corrupción consentida por doce años de gobierno del Partido de los Trabajadores. Indecencia que ha llevado al saqueo de Petrobras a beneficio de los amigos del poder. Y como bien narraba ayer Verónica Goyzueta en ABC otros diarios no lo creyeron relevante se multiplicaban las pancartas pidiendo la vuelta de la dictadura militar que Brasil tuvo durante lustros. En puridad, lo que la izquierda de Lula y Rousseff ha hecho con Petrobras se parece bastante a lo que Chávez y Maduro han hecho con Pedevesa, convertida en un surtidor de dólares para los amigos. Sólo que en el caso venezolano han de ser amigos ideológicos y en el brasileño pueden serlo sólo de cohechos. Y el contrapunto añadido y fundamental es que ni Lula ni Rouseff han intentado desmontar la democracia brasileña, a diferencia de lo ocurrido en Venezuela. Por eso puede haber una divergencia tan grande en ambos países: frente a la corrupción de Brasil hay quien pide la dictadura porque la ven como una alternativa a la democracia corrupta. Pero a nadie en Venezuela se le ocurre pedir una dictadura como alternativa, porque dictadura es lo que ya tienen. Quien encarna la corrupción a mansalva es el régimen totalitario que sólo es visto como democracia por quien quiere negar la evidencia. La gravedad de la situación en Brasil es evidente. Y, lo que es peor, recuerden que es un país en el que las inversiones españolas son enormes, empezando por firmas como Santander y Telefónica. Y esta izquierda tan moderada y ejemplar que encarnan Lula y Rousseff ha logrado la mayor concentración política de la historia de Brasil. Y muchos de ellos fueron a manifestarse para pedir una dictadura... En pleno siglo XXI. LA FERIA DE LAS VANIDADES FRANCISCO ROBLES DEJA QUE TE CUENTE PODEMOS Bolivariano cobardón de serie B, el tal Iglesias lo ha dicho todo sin decir nada H AY que quitarle la coma al bellísimo arranque de esa canción que huele a Lima y canela. Deja que te cuente Podemos, deja que te narre la gloria que vamos a disfrutar cuando consigan asaltar el cielo que nos tienen prometido. Porque esta gente no se queda en las vulgares y prosaicas promesas electorales del bienestar, sino que va mucho más allá. Tienen un componente místico aunque ellos no lo crean. Pretenden conquistar el cielo para repartirlo entre los círculos, como hacía Dante con el infierno. Por eso es normal que pretendan expropiar la Giralda: es el camino que va derechito al cielo que dentro de muy poco no será azul, sino del color morado de Podemos. Deja que te cuente Podemos. Deja que hablen todo lo que quieran y todo lo que puedan, que ahí está el secreto para que se queden en evidencia ante el espejo de sus propias contradicciones. En el Parlamento Europeo han conseguido que Pablo Iglesias se retrate como lo que es: un totalitario que proclama en silencio- -en esto también es un punto cobarde- -su complicidad con un régimen totalitario que encarcela a los adversarios políticos y les pone un esparadrapo en la boca a los periodistas. Bolivariano cobardón de serie B, el tal Iglesias lo ha dicho todo sin decir nada. Y eso es lo que tienen que hacer los partidos que llevan el sambenito que estos nuevos inquisidores del siglo XXI les han colgado. La casta, como ellos los llaman con una afición por el gueto digna de los mejores totalitarismos, debería defenderse dándoles voz. Mucha voz. Que hablen continuamente. Que respondan a las preguntas que no les gusta contestar. Que nos digan qué van a hacer con nuestro dinero. ¿Van a obligarnos a sacar nuestros ahorros del banco para que ellos puedan invertirlo donde mejor les plazca? ¿Van a crujirnos con más impuestos para mantener esa red clientelar de los que quieren una renta básica para vivir del presupuesto? Y que nos detallen esos proyectos demagógicos sobre la Semana Santa y la Giralda, que según Iglesias- -el apellido ayuda a la hora de elegir temas- -deberían ser de todos los andaluces. Pues ahora llega el turno de preguntas. ¿La Giralda es de los andaluces o de los sevillanos? ¿Por qué no es propiedad de todos los españoles? ¿No debería inscribirse a nombre de los ciudadanos del mundo, y así borramos las denostadas fronteras? ¿En qué consistiría esa propiedad compartida? ¿Tendríamos derecho a un ladrillo por cabeza? ¿Con qué dinero se pagaría el mantenimiento de la torre? Y en cuanto a la Semana Santa, ¿los nazarenos formarían en círculos en vez de caminar en dos filas? ¿Las muy democráticas cofradías deberían extinguirse para que el Estado organizara su vida interior y su cortejo exterior? ¿Piensa Podemos crear la Consejería de Hermandades y Cofradías cuando gobierne la Junta de Andalucía? Hay que bajar al territorio de las preguntas que tan incómodas les resultan. Y quitarles la careta a esos integrantes de los círculos, a esos cabreados profesionales con las tardes libres que viven del Estado, y bien que se les nota: si no tuvieran un puesto de trabajo asegurado no se entretendrían en estas pamplinas, sino en la manera más eficaz de crear empleo en esta tierra abonada al paro, la demagogia y la propaganda. Pues eso. Deja que te cuente Podemos, que nos vamos a enterar de lo que es bueno.