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ABC DOMINGO, 8 DE MARZO DE 2015 abc. es PRIMER PLANO 25 El modelo político El año más electoral de la democracia Ventajas del bipartidismo Estabilidad La Historia ofrece ejemplos de éxito de la alternancia en el poder de dos grandes partidos, a modo de contrapeso entre derecha e izquierda. Moderación Los dos partidos se disputan una parte del electorado en el centro político, lo que obliga a ambos a huir de la radicalidad y diluir en parte su ideología. Desarrollo económico La estabilidad y la moderación favorecen el crecimiento económico. Suponen un reclamo óptimo para la inversión, propia y extranjera. Inconvenientes Pie de foto AFP Menos opciones los partidos tradicionales son máquinas para perder ya que, lejos de hacer oír su voz como reivindican, hacen perder terreno a sus votantes más próximos al contribuir a su división Al ser preguntado por el trasfondo del debate en Europa, Sorman remata el argumento asegurando que en este momento, en nuestra democracia, no existen tres maneras de organizar la sociedad, sino únicamente dos: otorgar más responsabilidad de elección al individuo o dar toda la confianza al Estado tatividad de los ciudadanos. Aunque reconoce que el sistema británico es más duro con los minoritarios se remite al buen funcionamiento histórico de su país para hacer valer el bipartidismo. Sin por ello dejar de mostrarse partidario de que haya un hueco para los partidos de la protesta De hecho, apunta a la existencia de resquicios también en su país, como lo prueba el hecho de que se haya colado la opción de UKIP un movimiento nacionalista y antieuropeísta que amenaza seriamente la estabilidad británica. En el caso de España y en oposición al caso británico, se muestra crítico con el reparto de escaños resultado de aplicar la Ley D Hont, ya que, con sus efectos correctores, en parte similares a los de Alemania, facilita una excesiva presencia de partidos minoritarios, y, por tanto, la dificultad de gobernar y la apertura a coaliciones entre partidos. Aunque comprende que cada país participe de su propio sistema. Lord Garel- Jones sí reconoce que los nuevos partidos radicales constituyen una amenaza al sistema, ya que encuentran su hueco al diferenciarse de los grandes partidos y concentrar sus demandas en asuntos menos y menos concretos Y descalifica a las nuevas formaciones políticas surgidas en Europa porque plantean una visión muy simplista de la política, y, al mismo tiempo, propugnan que su países salgan de Europa lo cual, precisa, es un auténtico disparate La consolidación del bipartidismo reduce las opciones políticas y la representatividad, favorecido generalmente por el llamado voto útil. Excesos y corrupción Sólo dos partidos se alternan, si acaso con pacto puntual con minoritarios. Hay mayor riesgo de partitocracia de excesos y de corrupción. Sistema blindado En los sistemas mayoritarios de elección, el bipartidismo se beneficia del blindaje y tiende a perpetuarse, con menor capacidad de regeneración. El sistema mayoritario El exministro de Asuntos Europeos británico, Tristan Garel- Jones, defiende también abiertamente el sistema de dos partidos, al primar la estabilidad sobre la mayor o menor represen- REINO UNIDO UE ESTADOS UNIDOS UKIP, la amenaza para el sistema tradicional El Reino Unido mantiene intactas las dos cámaras, de los Comunes y de los Lores, pero el sistema de partidos, genuinamente bipartidista, ha modificado la original pugna conservadores (tories) -liberales (whigs) En el siglo XX el Partido Laborista se consolidó como alternativa al Partido Conservador, hasta su etapa más floreciente, cuando Tonny Blair gobernó entre 1997 y 2007. Pese a que el Partido Liberal llegó a pasar a la irrelevancia, esta legislatura se ha hecho imprescindible para el conservador Cameron. La coalición mantiene desde 2010 al liberal Nick Clegg como viceprimer ministro. También el populismo amenaza: el nacionalista y antieuropeísta UKIP puede tener hueco en las elecciones del 7 de mayo. El desgaste no evita el pacto de los grandes Hasta ahora, el Parlamento Europeo ha venido reflejando la preponderancia de dos grupos de centro- derecha (Partido Popular Europeo) y socialdemócrata (Alianza Progresista) si bien las últimas elecciones de 2014 arrojaron un desgaste del bipartidismo similar al de los comicios nacionales (de sumar 449 eurodiputados a 411) No en vano, la Eurocámara se conforma de eurodiputados elegidos en cada país en representación de las siglas tradicionales. La irrupción de formaciones populistas de derecha y de izquierda amenaza, además de ampliar el abanico a ocho grupos, si bien populares y socialdemócratas han mostrado pragmatismo a la hora de pactar los principales cargos de gobierno del ejecutivo y el legislativo. El bipartidismo más fiel, ahora polarizado Desde que los padres fundadores asentaran el sistema, Estados Unidos es el único país que mantiene intacta la existencia de dos partidos, el Republicano y el Demócrata (salvo algún independiente ocasional) que se han ido relevando al situar a su candidato en la Presidencia de la República. Como ocurre en la actualidad tras las legislativas de noviembre de 2014, el partido al que pertenece el presidente (Barack Obama, demócrata) es minoritario en ambas cámaras, la de Representantes y el Senado, en beneficio del Republicano. No siempre ha sido así, pero, ayudado por ello, el bipartidismo hoy sufre una extrema polarización ideológica en forma de pugna política y legislativa entre el presidente y el Parlamento.