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38 PRIMER PLANO 28- F El análisis SÁBADO, 28 DE FEBRERO DE 2015 abc. es ABC FERNANDO DEL VALLE LORENCI Quizás sea llegado el momento de volver a reivindicar lo que nos une. De sentir de nuevo que luchando por un proyecto común el beneficio será mayor Tan cerca, tan lejos C uando comencé a estudiar la carrera universitaria (hace un rato, no se crean) el Talgo que hacía el trayecto Málaga- Madrid no tardaba menos de siete horas. La alternativa era el denominado Rápido que al ir parando en cada estación ampliaba la duración del viaje hasta un poco más de ocho. Entre lo económico del billete y que al convoy iban subiendo personajes de lo más variopinto vendiendo queso manchego y otras excelencias de cada apeadero, pueden adivinar cuál era la opción preferencialmente escogida. Hoy el AVE, pulcro, moderno y distinguido, recorre esa misma distancia en sólo dos horas y media. Para quien tenga que recorrerla. Pues así como en aquellos tiempos coincidir en Madrid con estudiantes de cualquier punto de Andalucía era cosa común, con nuestras diez universidades públicas es más que difícil tener que salir fuera a cursar estudios. Una triste paradoja, que el desarrollo intelectual de los jóvenes vaya parejo a la prescindibilidad de vivir otros mundos. Ciertamente, en los últimos 25 años (ea, ya me confesé) el salto en infraestructuras que ha protagonizado Andalucía le ha permitido dotarse de unas conexiones más que dignas. Hacia afuera y hacia adentro. Aeropuertos a la úl- tima ya incluso con doble pista. Pero Desde luego no a quienes nos gobiertambién metros con unas anchuras y nan. En este frustrante estado de las counas calidades que ya quisieran en Nue- sas han encontrado el ecosistema perva York. Así ha salido el kilo. El avance fecto para su perpetuación en el poder. ha sido igual en equipamientos. Cole- Está de sobra relatado ya el mecanismo gios, centros de salud, gimnasios. Has- de tela de araña clientelar tejido para ta pistas de padel en pueblos pequeños ello. El inmenso aparato burocrático ha levantado alguna Diputación. Y cen- centralizado en torno a la doble marca tros de interpretación. Muchos. Cual- Junta- PSOE que absorbe toda Andaluquiera que analizara exclusivamente cía. Adobado además por el conocimientodos esos avances y le suto público de nuestra partimara la extraordinaria cacular mangancia. En toda El poder lidad de vida que produce España se ha robado, cierEstá de sobra un clima bonancible y la to, pero tenía que ser aquí relatado el particular idiosincrasia de donde se pudiera asar una mecanismo de vaca con el dinero distraínuestra tierra, llegaría a la tela de araña conclusión de que no hay do. mejor destino final. De que Nos debería importar a tejido para el viaje, y para quedarse, nosotros. perpetuarse siempre habría de ser haPero a todos. Andalucía, cia abajo. De que aquí se endemasiado a menudo, es la cuentra la verdadera felicidad. disgregación. La historia de Andalucía Seguramente. Pero sin embargo... se compone de intereses particulares. Sin embargo hay otras cosas dema- Aquí hago mi negocio; la mejor es mi fesiado importantes en las que no hemos ria. Defendemos que el gobierno se esavanzado tanto. O, mejor dicho, lo he- tablezca por cuotas territoriales. Mi comos hecho sin mejorar los diferencia- fradía. Qué si no explica que un partido les que ya hace décadas manteníamos sea secularmente hegemónico en la Juncon el resto de territorios de España. ta y el opuesto lleve 20 años gobernanPor no decir de Europa. El paro, la ren- do sin oposición en el litoral y en muta per cápita. El fracaso escolar, los ín- chas alcaldías de capitales. Una suma dices de emprendimiento, el tejido em- de individuos que sólo se agrupan y depresarial. fienden sus pequeñas comunidades di ¿A quién le importa? fícilmente pueden hacer región. Apenas tengo vagos recuerdos del sentimiento de ilusión colectiva que generó el 28- F de hace ya tanto. Pero sí un cúmulo de reminiscencias, en calzón corto, de una quimera común, de un anhelo compartido que trascendía fronteras provinciales y clases. Que se sentía en casa, parejo a la sensación de optimismo ante la toma de libertades que ya se hacía fuerte. Los andaluces se rebelaron hace más de treinta años contra un destino marcado en siglos. El del atraso. La diferencia. Conquistaron un futuro. Un derecho. El de labrar su propio futuro. Quizás sea llegado el momento, partiendo desde el buen hacer particular de cada uno, de volverá reivindicar lo que nos une. De sentir de nuevo que, desde una regeneración ética, luchando por un proyecto comunitario el beneficio será seguro mayor. Tal vez así esos trenes que atraviesan nuestros campos para ir a parar a vanguardistas estaciones simbolicen de una vez el progreso de todos. Que ya que estamos tan cerca, dejemos de sentirnos tan lejos.