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14 OPINIÓN POSTALES LUNES, 23 DE FEBRERO DE 2015 abc. es opinion ABC A LOS CUATRO VIENTOS La factura de la luz Ángel Gabilondo JOSÉ MARÍA CARRASCAL EL ALGUACIL ALGUACILADO A quien más amenaza hoy Juan Carlos Monedero es a su propio partido El 60 por ciento no tiene que ver con el consumo Además de los costes propios del sector, otros ajenos engordan la factura eléctrica en una proporción que sitúa a España en el tercer país de Europa con más grasa en el recibo de la luz: primas a energías renovables, impuestos, ayudas al carbón nacional, déficit de tarifa, extrapeninsulares y otros conceptos se convierten en una amenaza para el bolsillo del ciudadano. Para que se entienda mejor: el sesenta por ciento de la factura nada tiene que ver con el consumo eléctrico. Es, por poner un ejemplo, como si en el recibo del agua caliente tuviéramos que pagar las Tendido eléctrico subvenciones a los libros de texto. El conejo de la chistera El PSOE ha designado oficialmente candidato a la Comunidad de Madrid a Ángel Gabilondo. Nada que objetar, salvo que a partir de este momento se abstenga de dar lecciones de transparencia, pluralidad y democracia interna. Después del espectáculo de las últimas semanas, parece obvio que lo mejor que puede hacer es guardar un prolongado silencio. Por su bien y el de todos. L O mejor que puede ocurrir a IU y al PSOE, amenazados por Podemos, es que Juan Carlos Monedero continúe siendo un alto cargo de dicha formación y, a ser posible, haga declaraciones cada día. Una docena de ellas, como la que hizo para explicar el origen de los 425.000 euros del ala, bastarían para acabar con la popularidad que su partido se ha labrado en los platós de televisión durante los últimos años, ya que lo único que quedó claro fue, primero, que es un pésimo profesor, incapaz de hilvanar un relato coherente de hechos y personas. Segundo, que no presentó otro aval para su tesis que una factura expedida por su empresa contra un banco de la Alianza Bolivariana por un informe para lograr una moneda común, sin aportar rastro del mismo ni aclarar por qué lo hizo él, un experto en política, no en economía. Tercero, hay enormes discrepancias sobre cuándo se realizaron los estudios, cuándo se creó la empresa y cuándo se emitió la factura, que Monedero no despejó. Por último, su retórica que incluía caza de brujas y ataques al pueblo al atacarle a él era más de líder mesiánico que de político democrático. O es tonto o nos cree tontos a todos. De ahí que diga que a quien más amenaza hoy Monedero es a su propio partido. Dejo aparte si este profesor devenido en político cometió delito fiscal o infringió las normas laborales al realizar, y cobrar, trabajos fuera de su cátedra teniendo dedicación exclusiva. Eso tendrán que decidirlo las autoridades competentes. Lo que digo, por estar a la vista, es que Juan Carlos Monedero ha actuado justo contra el ideario de su partido y ha sido la mayor, por no decir única, razón de su extraordinario éxito: como un capitalista de la peor especie. Ha creado una empresa sin contratar a ningún trabajador. La ha utilizado con fines exclusivamente lucrativos, para obtener ingresos al margen de su actividad laboral y, sólo cuando fue descubierto, regularizó tales ingresos antes de que Hacienda le achicharrase. Es decir, ha hecho lo que tanto él como sus compañeros vienen denunciando, acusando, inculpando al resto de los partidos y a la clase política en general. Lo que le incapacita para pronunciar una sola palabra contra ella. No quiero entrar en los asuntos financieros del resto de los líderes de Podemos, empezando por los del número dos, ¿o es el tres? Iñigo Errejón, que parece poseer el don de la ubicuidad al trabajar al mismo tiempo en Madrid y Málaga para embolsarse una beca de 2.000 euros mensuales, porque el caso Monedero basta y sobra para demostrar que Podemos es tan casta como el resto de las formaciones políticas. Lo único que falta por dilucidar en este cenagal es si el cabreo acumulado entre los españoles por no ser tan ricos como nos creíamos y la corrupción de los partidos va a llevarnos a apoyar activa o pasivamente al más cínico de todos ellos. EFE CARTAS AL DIRECTOR La Junta y sus controles al obispo Alguien me podrá preguntar: ¿otra vez la Junta? Pero como yo pretendo ser objetivo, justo y consecuente con la realidad, no tengo mas remedio que responder: sí, otra vez la Junta. En esta ocasión ¿qué raro verdad? la cuestión se ha planteado contra la Iglesia Católica en la persona del señor obispo, Demetrio Fernández. Al parecer, para nuestro gobierno autonómico, no existe nada más peligroso para un colegio que la visita del máximo representante de la Iglesia Católica en nuestra provincia y, por ello, hay que ponerle todos los controles y trabas posibles, no vaya a ser que la salud mental de los niños peligre por los planteamientos ideológicos que les pueda transmitir. Es inaudito que en una nación libre y democrática como es España, y en particular en nuestra tierra andaluza, existan políticas que conculquen el derecho a la libertad religiosa con medidas como la tomada por la Junta. Porque, como señala un comunicado de nuestro prelado: No se trata de un privilegio, sino del reconocimiento de un derecho de los alumnos a recibir la visita de sus representantes religiosos, derecho consagrado Los colegios y las visitas del obispo La delegada de Educación, Manuela Gómez, ha recordado a las direcciones de los centros educativos la obligación de cumplir con las normas sobre las visitas de nuestro obispo a los colegios. La primera de esas normas es que el prelado sólo puede tener contacto con los niños cuyas familias hayan expresado que quieren que reciban la asignatura de Religión. Conviene recordar a la Junta y a la delegada que son más del 80 %l as familias que piden la asignatura de Religión Católica para sus hijos. También conviene recordarles la obligación que tienen, según la Constitución, de colaborar con la Iglesia Católica por ser la religión mayoritaria de los españoles y por supuesto de los andaluces. Que el control tal y como lo persigue la Junta y la delegada no es más que una intromisión descarada y vergonzosa en la tarea de la Iglesia en la enseñanza de la religión tratando de conculcar, repito, este derecho constitucional. Que su control debiera ir encaminado a cumplir con la Constitución, número de profesores y horas lectivas necesarias como cualquier otra asignatura troncal, como es la Religión. No es posible una formación integral si falta el estudio de la Religión, en España y en Europa nuestras raíces y nuestra identidad. Mucho menos se puede, como hace el sindicato, de escándalo, tachar las visitas de objetivo propagandístico para transmitir sus planteamientos ideológicos, que en el caso de nuestro obispo dice son bastantes fundamentalistas No hay más fundamentalismo, radicalidad, y más parcialidad, ya rancia y persecutoria, que la actitud de la Junta y sus cargos contra la Iglesia y los católicos. Cuando no es contra nuestra Catedral y la expropiación, lo es restringiendo profesores y horas y arremetiendo contra nuestros prelados; o costeando con dinero público exposiciones contra la Religión Católica. El pueblo que renuncia a sus raíces, renuncia a su identidad; y Andalucía ni ha renunciado ni renuncia, a ver si se enteran. Andalucía sigue estando a la cola de España y de Europa en formación, producto de su equivocada política educativa y su intromisión en una materia, como en otras muchas, que ampara la Constitución y la libertad religiosa; así lo evidencia el alto índice de abandono escolar, la escasa preparación de muchos jóvenes, y el alto índice de paro, el mayor de España, más del 35 y más del 50 juvenil. I. MORENO JULIÁ CÓRDOBA