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LUNES 16.2.2015 Editado por Diario ABC, S. L. San Álvaro, 8, 1 3, 14003 Córdoba. Diario ABC, S. L. Reservados todos los derechos. Queda prohibida la reproducción, distribución, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta publicación, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa. Número 36.208 D. L. I: M- 13- 58 Apartado de Correos 43, Madrid. Publicidad 957 497 675 Suscripciones 901 400 900 Atención al cliente 902 530 770. 15081 8 424499 000020 EL PULSO DEL PLANETA VISTO Y NO VISTO El carnaval de la calle En Brasil los sambódromos se llevan la fama, pero el carnaval más divertido es el de los blocos con los políticos casi siempre como centro de la diana IGNACIO RUIZ- QUINTANO CARMONA Con el socialismo Benarroch pasado a Podemos, Carmona representa al socialismo Ozores armona no es un hombre; es un arquetipo. Carmona, que representa al socialismo Ozores, procede, como Pablemos, de la tertulianería, esa charlatanería hispánica de la que acostumbran vivir barraqueros, barberos, hispanistas y, por supuesto, políticos. Una vez que el socialismo Benarroch se ha pasado a Podemos, el socialismo Ozores es lo que queda de aquel francofalangismo que Gonzalón cuajó en el 82, con la rama sevillana de Susana, la que aconseja a los profesores andaluces escribir los mensajes sin tilde para ahorrar (sic) y la rama madrileña de Carmona, cuyo sentido del compromiso lo llevaría, por el síndrome de los Andes, a comerse al compañero Gómez. Carmona no sabría explicarnos por qué el dolor de muelas se presenta siempre en fin de semana ni por qué todos los ciclistas de acera llevan una mochila a la espalda ni, desde luego, por qué los vecinos más respetables del barrio son quienes arramplan de una tacada con todas las bolsas verdes que el Ayuntamiento pone en las papeleras para recoger las cacas de los perros. Y, sin embargo, Carmona aspira a suceder a Ana Botella en el sillón municipal de la capital de España. ¡Más bicicletas! es la promesa de Carmona para arreglar el transporte. ¿Más que Ana Botella, que ha convertido Madrid en la tienda de Bahamontes? ¡Más exposiciones! es la promesa de Carmona para arreglar la cultura. ¿Más que Ana Botella, que ha puesto exposición incluso a Carla Duval? Madrid era una ciudad, por callejera, maravillosa, la mejor ciudad de aquella Europa (glosada por Steiner) que se hizo para pasear. Pero Gallardón la estoqueó, Botella la apuntilló y Carmona viene con el tiro de mulillas para su arrastre. La verdad es una luciérnaga dice Carmona con una de esas frases de Carmona por las que un día podrían tirar a Carmona al pilón, aunque ya están tardando. La alternativa progresista a Carmona en Madrid es el doctor Montes, cuadro que sólo está al alcance del ojo y los pinceles de un Ribera. C Miembros del bloco Cordão da Bola Preta EFE VERÓNICA GOYZUETA CORRESPONSAL EN SAO PAULO L centro de Río de Janeiro. Y el más multitudinario, el Gallo de la madrugada de Recife, que ostenta el récord Guinness del mayor bloco de carnaval del mundo, con 2,4 millones de pera fama mundial se la lle- sonas que bailan durante casi veintivan las lujosas escuelas de cuatro horas. samba que cruzan los Pero hay blocos menores, más ensambódromos en las prin- tre amigos, que suelen ser muy divercipales ciudades de Bra- tidos, como el de las Carmelitas, un sil, pero los carnavales grupo iconoclasta que desfila en el bomás divertidos se viven en las calles hemio barrio de Santa Teresa, en Río de Río de Janeiro, Sao Paulo y Recife: de Janeiro. Uno de los momentos más en ellos cada uno se disfraza como divertidos del carnaval de calle de la quiere y allí se desatan capital carioca es cuanEl Cordão da el humor, la sátira y la do el tradicional grupo Bola Preta ironía, casi siempre con Simpatía, casi amor los políticos como cendesfila por la avenida reúne a dos tro de la diana. costanera Vieira Souto y millones de Los blocos como personas, pero es atravesado por un gruson llamados los grupos hay blocos de po menor de bohemios, que celebran el carnaval, que caminan solo cinco amigos se forman en general por manzanas desde un vieamigos y vecinos a los jo bar, en dirección al que se les ocurre burlarse o reírse de mar. Cuenta la historia que en una ocaalgo. Hay los tradicionales, como el an- sión, interrumpidos en su marcha, los tiguo Cordão da Bola Preta (Cordón bailarines del Simpatía reaccionade la bola negra) fundado en 1918, y ron con la exclamación ¡qué mierda que concentra a casi dos millones de es esa! frase que acabó bautizando personas vestidas de negro y blanco, al grupo menor. Desde entonces el entonando la famosa samba Quien Simpatía es interrumpido por el no llora no mama por las calles del Qué mierda y ambos se cruzan to- dos los carnavales a la orilla del mar de Ipanema. En Brasilia, donde el sambódromo no tiene mucha gracia, la sede del poder central, los ministerios y el Congreso alimentan la imaginación de los blocos el más famoso y antiguo de ellos, el Pacotão un grupo que satiriza la política local y nacional, y que sale siempre contra el tráfico, como parte de su espírito provocador. La ironía y la política también son ingredientes del carnaval de Sao Paulo. Aprovechando la palabra bloco que también significa bloque un grupo de jóvenes creó el Bloco Soviético en alusión al exbloque comunista. Los parranderos salen vestidos de rusos, cubanos y de cualquier cosa que remita a los antiguos ideales de la revolución de Lenin. En el símbolo del grupo, la hoz se convierte en una pandereta, y el martillo, en una baqueta de tambor. La principal música de este bloco es, claro, La internacional pero tocada y bailada con ritmo de samba. Otras sambas tradicionales cambian sus letras por homenajes a Marx, Engels, el feminismo, la libertad y los derechos humanos. La ideología en este y en todos los casos es la pura fiesta.