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ABC LUNES, 16 DE FEBRERO DE 2015 abc. es deportes ABCdelDEPORTE 47 Córdoba CF Claves Distancia Incluso en los peores momentos del año, el Córdoba no ha perdido de vista la zona de permanencia Racha El equipo de Djukic ha sumado un punto de los últimos 15, tras perder los cuatro últimos partidos Soluciones El entrenador deberá reconstruir un centro del campo que naufragó en Sevilla y que pierde a Ekeng Debut de Khrin Oculto tras la muralla El pivote esloveno cumplió en su puesta de largo como califal, aunque no pudo mostrar sus puntos fuertes J. M. D. CÓRDOBA Q VALERIO MERINO dar. Salieron del once tripulantes que abanderaron la reacción califal semanas atrás. Florin y Bebé, sacrificados; Rossi, sancionado. El capitán prefirió morir con guerreros, pero del famoso cuchillo no hubo ni rastro en el Pizjuán. El único que demostró agresividad se equivocó al expresarla. Fue Patrick Ekeng, que fue expulsado por una acción infantil e innecesaria que podría condenarle al ostracismo. Tras el experimento fallido y sin el camerunés, sancionado, la primera tarea de Djukic será organizar un centro del campo fiable para evitar un nuevo naufragio. Además, la defensa sufre otra amenaza: Campabadal, Iñigo López, Pantic y Crespo se encuentran a una tarjeta de la suspensión. El objetivo de la salvación pasará por alcanzar pequeñas metas. La primera, mantener el rumbo y no encallar antes del duelo frente al Getafe, un compromiso trascendental pero que todavía se divisa lejano. Será el primero de marzo. Valencia y Espanyol serán los obstáculos antes. El Eibar, esta noche, quizá se convierta en aliado. uienes, antes del SevillaCórdoba, se preguntasen qué podría aportar Rene Krhin al centro del campo blanquiverde se lo seguirán preguntando, al menos, durante otra semana. El esloveno se estrenó como califal. Salió como titular y disputó los noventa minutos. En teoría, tiempo suficiente para dejar ver algunas de sus virtudes y sus puntos débiles. Pero su debut, a efectos de conclusiones, resultó nulo. Krhin llegó al Córdoba en el mercado de invierno, cedido por el Inter de Milán. En Italia ha jugado desde 2006. No debería sentirse extraño en un sistema ultradefensivo después de pasar en la cuna del catenaccio los nueve últimos años de su carrera. Quizá por eso encajó el sábado sin problemas en un centro del campo que parecía incomodar al resto de sus compañeros. La pizarra de Miroslav Djukic reunió a demasiados hombres en la medular. Dos, Deivid y Krhin, para un puesto: el de pivote de contención. Otro, Zuculini, sin función conocida (supuestamente, organizador) Cartabia y Héldon completaban la aglomeración. Lo que, en la mente del entrenador, aparecía como una potente sala de máquinas, sobre el césped del Sánchez Pizjuán, no fue más que la prolongación de la línea defensiva. Una gruesa muralla, y a la postre endeble, en la que costaba identificar los ladrillos. Krhin era uno de ellos. Todos compartían un propósito: repeler las acometidas sevillistas. Algunas jugadas permitieron al debutante despejar de cabeza y sacar así partido a su estatura (1,89) El esloveno se limitó a formar parte del aburrido frontón, a no cometer errores y a pasar desapercibido. No brilló con el balón en los pies (nadie lo hizo) pero tampoco desentonó. Ni las miradas de los centenares de aficionados blanquiverdes ni las cámaras se dirigieron hacia Krhin. Encontrar e identificar a un medio del Córdoba fue el sábado más difícil que nunca. Krhin, en segundo plano, observa a Ekeng y Banega AFP Sistema El centrocampista se adaptó a un dibujo ultradefensivo, pero apenas entró en escena Riesgo El estreno del jugador del Inter pudo convertirse en su último partido por una entrada salvaje Todo cambió en el minuto 72. Entonces interceptó el 21 califal un pase de Krychowiak. Estiró la pierna derecha para hacerse con el rechace y, justo cuando estaba a punto de apoyar de nuevo la bota en el suelo, el sevillista puso a prue- ba la elasticidad y el estado de salud de la rodilla del esloveno con una entrada salvaje. Un plantillazo a media altura que pudo convertir el debut como cordobesista de Krhin en su último partido como profesional. Finalmente, quedó en un susto tremendo, en una merecida expulsión y en unos instantes de protagonismo, rabia y dolor para quien sufrió la entrada. Los momentos de desconcierto pasaron rápido y, apenas dos minutos después, sentenció el derbi el Sevilla. Con más espacios, diez contra diez, y con Abel Gómez como nuevo compañero en la medular, tampoco pudo sacar a relucir Krhin ninguna de sus cualidades. El 3- 0 anticipó un cuarto de hora el final de la contienda, de un debut accidentado, opaco y nulo para darse a conocer.