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72 ECONOMÍA LUNES, 9 DE FEBRERO DE 2015 abc. es economia ABC EL QUINTO EN DISCORDIA POR JOSÉ RAMÓN ITURRIAGA ¿Pagar por prestar dinero? Las cosas van muy deprisa. En poco tiempo hemos pasado de hablar del desboque de la prima de riesgo o las dificultades de España para acceder a los mercados, a financiarnos en las mejores condiciones de nuestra historia. Ni el Gobierno ni las compañías que tienen acceso a los mercados han pagado nunca tan poco por el dinero. El volumen mundial de bonos soberanos con rentabilidad negativa es enorme tres billones y medio de euros La semana pasada, por primera vez en la historia, un bono corporativo denominado en euros con vencimiento a más de un año cotizaba en negativo. Se trató de un bono de la compañía de alimentación suiza Nestlé. ¿Qué hay detrás de estas anomalías? ¿Pagaría usted por prestar su dinero a una empresa? Sin duda cuesta entenderlo. Las razones pueden ser bien distintas. Por un lado están aquellos inversores que piensan que el escenario deflacionista actual va a ir a peor y para los 8,992 8,992 8,992 que la rentabilidad real de estos bonos sigue siendo positiva. Por otro están quienes compran bonos para jugar la divisa: la rentabilidad potencial no reside en los cupones del título sino en el movimiento de los tipos de cambio. De forma más oportunista hay quien piensa que las rentabilidades pueden seguir bajando debido a la expansión monetaria del BCE y se sube al carro. Los bancos comerciales tendrán incentivos para adquirir estos bonos siempre que la alternativa sea depositar el dinero en los bancos centrales con rentabilidades aún más negativas. Y a su vez estos, los bancos centrales, en aplicación de sus medidas extraordinarias, también pueden estar comprando estos mismos títulos en el mercado. En cualquier caso, hay que tener claro que este movimiento es buscado y que ha venido para quedarse. Los bancos centrales, de forma coordinada en todo el mundo, han puesto en marcha estas políticas monetarias para que el dinero en el mundo se ponga a trabajar y ayude a países y empresas a salir de la crisis. Y lo están consiguiendo. La imposición del realpolitik El planteamiento pueril de todo o nada de los griegos ha durado poco. La resaca postelectoral se confunde con el sabor a hiel del baño de realidad de la última semana. No hay alternativa. La línea dura adoptada por el Banco Central Europeo ha acortado los plazos, ha desenchufado a los bancos griegos y ha hecho que el flamante Gobierno griego pase del postureo y las declaraciones grandilocuentes al repliegue de posiciones tratando de salvar, en la medida de lo posible, su discurso político. El enfoque adoptado por alemanes y BCE no deja lugar a dudas. El tiempo de buenas palabras y gestos políticos ya pasó, no hay concesiones. No las ha habido nunca y no las habrá jamás con amenazas. Y menos aún cuando las tesis defendidas por Alemania se han visto reforzadas por los resultados observados en los países cumplidores y de los que España es el mejor ejemplo. Lo raro era pensar en que cualquier otra alternativa era posible. Planteamientos populistas no tienen cabida en países desarrollados y muchos menos dentro de la Unión Monetaria. La frase del ministro de finanzas alemán de la semana pasada es demoledora: hacer promesas electorales a costa de terceros no es realista El realpolitik se ha impuesto al populismo de salón. El poco tiempo en el que se ha resuelto este amago de crisis es Depósitos en bancos griegos En miles de millones de euros 260 240 220 200 180 160 140 120 100 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 Rentabilidad del bono alemán a diez años 8.000 6.000 4.000 2.000 0 0,345 0,345 %34 345 1989 198 90 91 92 93 94 95 96 97 98 99 00 01 02 03 04 05 06 07 08 09 10 11 12 13 14 15 una buena noticia. Los papeles tanto del Banco Central Europeo como de Alemania han sido impecables. Y la razón está de su lado: con su planteamiento Europa y el euro salen muy reforzados y Grecia obtiene la mejor solución. Además debería servir como vacuna frente a las fiebres populistas que caminan por el viejo continente. En esto último, el ahora llamado relato político influye pero no parece que los alemanes estén dispuestos a permitir que los griegos se cuelguen muchas medallas. El riesgo moral para el resto de la Unión Monetaria es alto y Grecia que, recuerden, es el país donde empezó la crisis del euro hace ahora cinco años es el mejor candidato para protagonizar lo que algunos pueden tachar de escarmiento ejemplarizante pero que no deja de ser una renuncia a cualquier guiño populista. EL AÑO DE LA BOLSA EUROPEA La depreciación del euro y la caída de los precios del petróleo, tras varios años en niveles muy altos, se han convertido en vientos de cola L a bolsa europea lo ha hecho significativamente mejor que la bolsa americana desde comienzos de año. Este comportamiento no es normal en términos históricos y además los americanos lo han hecho sistemáticamente mejor que nosotros desde 2010. Sin embargo, parece que este año se están dando circunstancias muy parecidas a las que vivimos en, por ejemplo, el 2005 cuando la bolsa europea batió a la americana en casi un 20 En 2015, la macro europea puede levantar la cabeza tras varios años a remolque de la americana. La depreciación del euro y la caída de los pre- cios del petróleo, tras varios años en niveles muy altos, se han convertido en vientos de cola. Los menores tipos de interés, además de las mejoras en las condiciones de financiación, se han traducido en valoraciones relativas muy atractivas para la renta variable a lo que hay que sumar la previsible fuerte recuperación de los resultados empresariales en Europa. En esta situación, la renta variable europea gana mucho atractivo, tanto en términos absolutos como relativos, respecto a la americana. De hecho, en lo que llevamos de año, los flujos de dinero han anticipado este movimiento: salidas de dinero de la bolsa americana con rumbo a la europea, en un momento en el que la exposición a bolsa europea de grandes inversores internacionales sigue siendo muy baja comparada con los datos históricos. En el caso de la bolsa española parece que todas estas circunstancias se magnifican. España es el país grande que más crece de la zona euro. Y tras varios años de ajustes en costes, la recuperación macroeconómica se está traslandando de forma exponencial a los beneficios empresariales como consecuencia del apalancamiento operativo. Las oportunidades de inversión, tanto por la valoración como por la infraponderación de los inversores internacionales, son todavía mayores que en el caso europeo por el estigma que han sufrido los activos españoles durante los últimos años. Abróchense los cinturones, el año de la bolsa europea y española, porque seguimos en Europa es este.