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62 DEPORTES Córdoba CF EL TACÓN DE SÓCRATES POR PACO MERINO MIÉRCOLES, 4 DE FEBRERO DE 2015 abc. es deportes ABC El escaparate as pequeñas reformas terminaron en una reconstrucción en toda regla. El Córdoba es otro y mejor, a juicio de quienes lo han modelado en un mercado invernal en el que el club blanquiverde, fiel a su costumbre en los últimos tiempos, se ha mostrado especialmente activo. Había que hacerlo. Lo del verano fue un ilusionante disparate, una novatada aplicada a uno mismo por querer ser original cuando en estos casos lo que funciona es ir a lo práctico. Cuando uno improvisa tiene que aceptar estos riesgos. Y al Córdoba se las dieron por todos lados, como en ese pasillo que hacen los niños a un recién llegado al que fríen a collejas como rito iniciático. Con la broma se pasaron y el equipo blanquiverde llegó a presentar un aspecto cadavérico, sin identidad ni apenas pulso. Era un grupo que amagaba sin pegar y se habituaba- -y también, lastimosamente, una gran parte de sus seguidores- -a ser una amable víctima de los que no eran de su liga y un correcto pero insuficiente competidor de sus iguales. Que son casi todos, aunque tardáramos en darnos cuenta. La gran victoria del Córdoba es que ya sabe que tiene los medios para salvar la categoría. Va cuarto por detrás, con los mismos puntos que el Granada, que está en descenso, pero le miran de otra manera y, principalmente, él mismo se ve con otros ojos. Se siente fuerte, aunque se lo tengan que recordar constantemente. Si no corre como el de enfrente no es nadie. Ahí está Djukic, empeñado en hacer historia con este club extraño en la élite y reforzando, además, su marca personal como entrenador de primer nivel. Porque ésa es la receta de éxito en la L que ahora trabaja el Córdoba. Desmantelado por completo el equipo del ascenso, del que apenas quedan unas cuantas referencias, el Córdoba pretende escribir su futuro como club con futbolistas que no tienen ningún futuro en él. Un batallón de cedidos ansiosos por reconducir sus carreras se reúnen en una ciudad del sur de España para poner sus apetencias individuales al servicio de una entidad que cumple exactamente 60 años en este curso. El cordobesismo contiene la respiración. ¿Será posible? Ahora lo parece y eso es un motivo suficiente para engancharse a una segunda vuelta que será francamente divertida. Al Córdoba no le sentará mal que le etiqueten como un club de paso siempre y cuando obtenga su objetivo prioritario: la permanencia en Primera. Luego vendrán otros, no menos importantes, como la venta de jugadores para poder cuadrar unas bonitas cuentas. Pero antes del dos va el uno y eso, a día de hoy, no es posible. El Córdoba ahora mismo no vende, así que no puede comprar y tiene que pedir prestado. Una fórmula sencilla que en El Arcángel se aplica con naturalidad. Ahora mismo tiene 14 jugadores cedidos: los defensas Pantic (Villarreal) Gunino (Fénix de Uruguay) Crespo (Bolonia) y Edimar (Chievo Verona) los medios Borja García (Real Madrid) Fidel (Elche) Fausto Rossi (Juventus) Krhin (Inter) y Zuculini (Manchester City) y los puntas Fede Vico (Anderlecht) Fede Cartabia (Valencia) Héldon Ramos (Sporting de Lisboa) Ghilas (Oporto) y Bebé (Benfica) En algunos contratos hay cláusulas que permitirían al Córdoba quedarse con alguno, pero esa opción resulta remota. Si el futbolista ha brillado, su dueño lo repesca- rá para usarlo o aprovechar su revalorización. En esa situación están Cartabia ocho milloncetes cuesta quedárselo- y, con requisitos más accesibles, otros cuatro: Crespo, Rossi, Borja y Gunino. Igualmente se contempla una opción sobre Bebé y Edimar. Ustedes mismos. Si a esto se añade que un puñado de jugadores, algunos de ellos clave (Juan Carlos, Abel, Íñigo López, Campabadal) quedan libres el 30 de junio- -y, por tanto, están en disposición de negociar su porvenir desde ya- nos encontramos con que el Córdoba sólo tiene un rabioso presente. Djukic también termina su contrato en cuanto se cierre el campeonato. Sólo dos titulares actuales, Deivid y Florin, tienen firmada su continuidad para el campeonato que viene. Éstos son los que tendrán que dejarse el pellejo para salvar al Córdoba. ¿Y eso es bueno o es malo? Pues mire usted, ni idea. Se conocen casos de equipos mosaico que cumplen sus retos deportivos e incluso convierten el arte de la cesión su modo de vida. Hay otros que terminan futbolísticamente desmadejados, huérfanos de identidad y sin ningún apego emocional que les sostenga en momentos difíciles. Éste es el Córdoba que hay. Un gigantesco escaparate para reconducir trayectorias, un club trampolín en el que uno puede saltar hacia arriba o al vacío. Un territorio virgen en la Primera División donde puede haber negocio y donde se buscan nuevos héroes. Nadie sabía hace unos meses de la existencia de Nabil Ghilas o a Florin Andone. Hoy están en un pedestal. Lo de Bebé es significativo. No te conozco de nada pero te quiero le decía el otro día una aficionada al delantero portugués, un chico que estuvo en el Manchester United de Alex Ferguson y que ahora se redime en un lugar donde le dan mucho cariño y una oportunidad. Eso es lo que ofrece el Córdoba ahora mismo. Alianzas temporales para un efecto inmediato. Lo único que importa es llegar a finales de mayo y aprobar el curso. Y después ya veremos. Conversión Djukic se ha empeñado en hacer historia con el Córdoba y reforzar así su marca personal como entrenador de primer nivel Ghilas, uno de los jugadores que más ha brillando en el escaparate del Córdoba, junto al madridista Carvajal VALERIO MERINO