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14 OPINIÓN MIÉRCOLES, 4 DE FEBRERO DE 2015 abc. es opinion ABC A LOS CUATRO VIENTOS Pactos electorales Cifras de enero En Andalucía todas las puertas están abiertas Si Rodríguez Zapatero popularizó el como sea para hacer política, el socialismo andaluz lanza ahora la estrategia del con quien sea para mantenerse en el poder. Consciente de las limitaciones electorales de su partido, el número dos del PSOE andaluz reconoció ayer que el diálogo no se debe romper con ningún partido afirmación que oficializa el temor de Susana Díaz a no alcanzar una mayoría suficiente para gobernar. La presidenta de la Junta no cierra ninguna puerta, ni a derecha ni a izquierda. No es mala táctica en un tiempo nuevo que va a exigir responsabilidad política para negociar y pactar con altura de miras. Menos paro, más confianza Queda mucho por hacer, sobre todo para los millones de desempleados que aún esperan que el tren de la recuperación alta velocidad española los recoja en alguna parte, Sin embargo, hay nuevos motivos para la confianza: el paro creció en enero al menor ritmo desde 2007, lo que confirma las buenas perspectivas de un mercado laboral que ya no se resiente como en los peores años de la crisis. ERC y CiU Enemigos para siempre Como matrimonio de conveniencia, la pareja política que forman ERC y CiU resulta modélica: entre el posado fotográfico para la galería y la trifulca doméstica, los socios de aventura soberanista no dejan de dar espectáculo. Nada es lo que parece en una Cataluña de listas y líneas cada vez más abiertas y divergentes. El separatismo valga la redundancia les divide. Susana Díaz EFE VIDAS EJEMPLARES LUIS VENTOSO ¿SOMOS POLLOS? La histórica revolución de los tratamientos in vitro que aprobó ayer el Reino Unido parece agridulce, compleja E L Parlamento inglés aprobó ayer por goleada una reforma legal que dará luz verde a lo que se ha dado en llamar los bebés de tres padres Una técnica revolucionaria de fecundación in vitro permitirá reparar con la ayuda de una donante el óvulo defectuoso de la madre, que transmitiría severos problemas de salud a su hijo. Las partes del óvulo dañado de la progenitora se modifican con el material genético del óvulo de la donante, creando en el laboratorio un nuevo óvulo mixto, que luego se fertiliza con el esperma del padre y se implanta en el útero de la madre original. Se habla de tres padres, porque el niño llevará el material genético de tres personas diferentes, algo que la naturaleza no contemplaba, por supuesto, y que jamás se había legalizado. La luz verde brinda a 2.500 mujeres británicas la esperanza de poder traer al mundo hijos sanos. Pero es una noticia agridulce, que también inquieta. Las iglesias cristianas se han opuesto frontalmente y algunos científicos advierten que se está dejando que el genio salga de la lámpara sin calibrar las consecuencias. Ayer en la televisión de Murdoch, la cadena británica Sky, su divulgador científico de cabecera se afanaba en explicar la técnica. Lo hacía un poco al estilo de Flipy, el hilarante profesor chiflado de Pablo Motos. El experto inglés, también del gremio gafapasta, apareció en una cocina con dos huevos de gallina, cada uno en una vasija transparente. Partió las cáscaras, salieron la yema y la clara, e inició su explicación: Imaginemos que queremos tener un pollo, pero el material genético del huevo de la izquierda es defectuoso Y acto seguido inició su momento Flipy. Con la simple ayuda de una botella de plástico, succionó la yema del huevo de la izquierda y la tiró a la basura. Luego se fue al otro huevo, que representaba el de la donante, extrajo también la yema con su botella y la colocó en la clara que había vaciado. Et voilà! Ya tenemos un pollo sano La explicación era clara y ocurrente. Pero dejaba un regusto amargo: ¿los seres humanos somos solo eso, pollos en los que se puede hacer y deshacer sin cortapisas al calor de las últimas posibilidades de la técnica? Los medios británicos han mostrado todos estos días a niños que han nacido con lacerantes discapacidades que ahora podrá solventar la reprogramación de los óvulos. Le sucedió al propio David Cameron con el drama de su hijo Iván, un niño con una profunda parálisis cerebral, que murió a los seis años. Las imágenes de esos pequeños dolientes constituían una campaña infalible a favor de la reforma ¿Quién dice no a evitar sufrimientos así? Pero una vez más se ha soslayado el debate moral de si el fin justifica los medios. ¿Dónde ponemos el límite? La ciencia seguirá avanzando. Llegarán modificaciones genéticas de laboratorio que permitirán diseñar bebés más listos, más lindos y más sanos que los de los padres ajenos a esas prestaciones. Arribaríamos a una humanidad marcada en origen por la chequera. La pesadilla de pelis chuscas de ciencia- ficción, tipo la La fuga de Logan o La isla hecha de repente realidad. Sorprende que toda la pasión que dedican algunos ecologistas a inmolarse ante una mazorca de maíz transgénico se convierta en silencio cuando se habla de recauchutar en el laboratorio la propia vida del hombre, aquel animal tan importante que algún día hasta se le concedió que tenía un alma. Claro que eso ocurrió antes de la era del pragmatismo extremo y la moral de quita y pon. Pero si ya no hay alma ni principios morales inamovibles, ¿qué nos diferencia entonces de los pollos? ¿El móvil, Twitter y los muebles de Ikea? CARTAS AL DIRECTOR Los números hablan Quiero referirme a la última encuesta de la EPA, que afirma que el número de parados se redujo en 477.900 en 2014 y la tasa de desempleo cerró en 23,7 Indiscutiblemente no faltarán los descontentos de siempre que dirán que hay mucha ocupación precaria, bajos salarios y pocos contratos de personal fijo. También considerarán que son pocos los que han encontrado empleo, cuando el número total de parados se situaba al final de diciembre en 5,45 millones. El trabajo, aunque precario, dignifica al hombre, la ociosidad lo envilece. Pero pocos, muy pocos, serán los que hagan un ejercicio memorístico y recuerden de qué situación partió el PP cuando ganó las elecciones. España estaba a punto de ser rescatada, nuestra deuda estaba por las nubes, nuestro crédito por los suelos. El peso específico de nuestra patria era nulo o casi sin importancia dentro del concierto de los demás países. No sólo las arcas estaban vacías sino que había millones de euros que pagar a los acreedores. Si mal no recuerdo, el número de parados ascendía a 5,3 millones. Una losa de mucho peso y muy difícil de levantar. Nuestra patria no se encontraba por los suelos sino hundida en el subsuelo. La deuda pública, para que la compraran, hubo ocasiones que se tuvo que vender por encima de los 600 puntos. Pocos, o ninguno, eran los inversores que se atrevían a colocar dinero en España por su inestabilidad económica y el miedo ante el fantasma del