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12 OPINIÓN EL BATALLÓN DE LOS PERPLEJOS PUEBLA MIÉRCOLES, 4 DE FEBRERO DE 2015 abc. es opinion ABC ÁLVARO MARTÍNEZ MAGNÍFICO, RECTORES Ninguna de las 79 universidades españolas está entre las 150 mejores del mundo E S probable que no exista en España un barullo más complicado que el de la Universidad. Hablamos de un mastodonte que ha crecido tan desordenadamente que hoy cualquier bachiller tiene ante sí la posibilidad de cursar una de las 2.631 carreras de grado, y seguidamente cualquiera de los 4.051 másteres, que se ofertan en las 79 universidades, públicas y privadas, del sistema. En tiempos, y mientras se terminaba el PREU o el COU con el agobio y las primeras moscas que entraban por la ventana abierta del verano recién estrenado a uno solían sobrarle dedos a la hora de elegir dónde se pasaría cinco o seis años hincando los codos para labrarse un futuro. Pero todo aquello cambió. Para responder a la demanda creciente que marcó el baby- boom de los sesenta y setenta, y para satisfacer el lógico deseo de los padres de proveer a los hijos del lustre académico que ellos no pudieron tener, los claustros medraron de manera desorbitada. Al tiempo, con la asunción de competencias por parte de las Comunidades comenzaron a surgir campus (ahora hay 236) con el arcangélico propósito de acercar las aulas superiores a casa. Como setas en otoño brotaron aquí y allá más y más facultades, a mayor gloria de los presidentes autonómicos que traían escuela y futuro a la vuelta de la esquina en cada bonita inauguración. Hoy, todo ese edificio ha entrado en colapso, con la mayoría de los centros (repetimos, 79) en quiebra técnica y con el estómago más vacío que el de Carpanta, sin que nadie se haya detenido a pensar cómo hacer viable un modelo fracasado. Valga un ejemplo: hace un par de años en la Universidad de Extremadura trabajaban 3.130 personas (2.037 docentes e investigadores y 1.093 trabajadores en otros servicios) para atender a 23.222 alumnos, esto es, siete estudiantes por empleado. Clases casi particulares. Eso solo en cuanto al esqueleto, porque la médula y el músculo no andan mucho mejor. Los rectores han dado la última prueba de la inveterada endogamia que aqueja a la enseñanza superior y su muy esmerada pericia en mirarse al ombligo sin entretenerse en observar el contexto. A la búlgara y por su cuenta, han aprobado una moratoria para aplazar a 2017 (si acaso) la implantación de los grados de tres años que propone el Gobierno. En España la ley comienza a ser un cuerpo extraño, una lata que uno se sacude de la hombrera sin que pase nada. Como nada ocurre tras los sistemáticos incumplimientos de las normas y las sentencias judiciales que, a cuenta de la enseñanza en castellano, hace la Generalitat, a la que solo le hacen falta un matasuegras y un gorrito con espumillón para completar la burla. Quizá resulte más útil que los rectores magníficos dejen de hacer oposición política, se centren en hacer viables sus centros y se pregunten cómo es posible que ninguna de las universidades españolas (tripitimos, 79) esté entre las 150 mejores del mundo y que a nadie le importe un birrete. ¡Magnífico! rectores. Sin carreras de tres años, todo arreglado... así que ¡Gaudeamus igitur! DESDE SIMBLIA JOSÉ CALVO POYATO ¿ANDALUCÍA A LA CABEZA... Una cuarta parte de los 4,5 millones de parados son andaluces. Somos líderes en paro y en fracaso escolar CABAN de publicarse las cifras del paro correspondientes al mes de enero del presente año. El resultado es que hay casi setenta y ocho mil parados más- -concretamente 77.980- -que a finales del año pasado. La cifra no es buena, por mucho que quieran maquillarla desde el gobierno con comparativas acerca de que ese es mejor dato desde el año tal o el año cual. La cifra es mala, muy mala. Tan mala como lo es que haya disminuido en casi doscientas mil personas el número de afiliados a la seguridad social. Esperemos que las perspectivas económicas a que apunta la macroeconomía, relativas al crecimiento del PIB y que algunos sitúan en valores próximos al 3 se materialicen de una puñetera vez en puestos de trabajo y se haga realidad esa cifra que el gobierno pregona cuando señala que se creará un millón de empleos para el conjunto del año pasado y el que está discurriendo. Estas cifras no pueden ni deben servir de pantalla para ocultar lo que pasa en Andalucía donde la participación en la inversión extranjera del año 2014 se ha quedado en un porcentaje raquítico que A no llega siquiera al 2 mientras que Madrid ha acaparado más del 50 por ciento del volumen de esas inversiones. Esas cifras ponen de manifiesto el nulo atractivo que para los inversores extranjeros ofrece nuestra tierra; posiblemente porque siendo una de las zonas más deprimidas de España es la que tiene una fiscalidad más alta. Basta con decir que ha sido superada en esa captación de inversiones de fuera por Extremadura, tan deprimida como Andalucía. Con estos datos no es de extrañar que cerca de la cuarta parte de los 4.525.691 desempleados que hay en España sean andaluces o que la tasa de paro en aquí sea la más alta de las regiones europeas, después de más de tres décadas de gobiernos del PSOE. Tampoco puede extrañar que 28.033 del total del aumento de parados en España en este mes de enero, más del treinta y cinco por ciento de esos 77. 980, hayan sido andaluces, ni que la cifra de desempleados alcance el 1.037.716, según los datos facilitados por las oficinas del Servicio Andaluz de Empleo. ¿En qué queda aquella publicidad en la que se afirmaba que Andalucía era la primera? ¿Dónde está la Andalucía Imparable que pregonó Gaspar Zarrías a los cuatro vientos cuando era el todopoderoso consejero de Presidencia en los gobiernos presididos por Manuel Chaves? Andalucía es la primera en las tristes cifras del paro, estamos a la cabeza del fracaso escolar, a la cola de España en cuanto a la creación de riqueza, según señalan las cifras del PIB y a la cola también en lo que se refiere a renta per cápita. La presidenta de la Junta acaba de despacharse con una afirmación que, a estas alturas, produce sonrojo. Susana Díaz afirmaba la semana pasada en una emisora de radio que Andalucía volverá a crear empleo... a partir de abril de 2015. Justo un mes después de que se celebren las elecciones que, por sus propios intereses electorales, ha anticipado más de un año si se hubiera agotado la legislatura. Sin comentarios.