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ABC DOMINGO, 11 DE ENERO DE 2015 abc. es cultura CULTURA 87 El poeta que mató en dos ocasiones al Rey Carlos I A pesar de su veta mística, pocos escritores han vivido una época tan convulsa con tanta intensidad como Milton. Partidario del regidicio del tirano Carlos I, Milton fue un autor que, al menos simbólica o literariamente, ejecutó al Rey dos veces. Primero, con un tratado publicado a la muerte del Monarca, que justificaba la rebelión contra sus abusos y el castigo. Inmediatamente después, durante la república de Cromwell, el Lord Protector, Milton fue nombrado secretario de Lenguas Extranjeras por el consejo de Estado. Y la primera misión que le encomendaron al autor de la Areopagítica como el mayor y más temprano activista de la libertad de expresión, fue responder al libro Eikon Basilike (Retrato Real) un panfleto que narraba la visión de las islas británicas y el continente supuestamente escrito por el Rey en vísperas de su ejecución. El texto salió poco después de la decapitación, que había acontecido el 30 de enero de 1649. Tenía un tono emotivo y humano, lo que suponía un arma propagandística. Milton respondió en octubre con Eikonocastes (Destructor de imágenes) que es una segunda ejecución simbólica, que pinta al tirano en toda su crudeza amputando la visión emotiva del librito anterior. Poco después, en 1652, Milton perdía la vista y se retiraba de la vida pública. Con la restauración se dedica al Paraíso perdido una visión del mundo erosionado, bajo la espada de fuego, del futuro de la dignidad humana, oscurecido apenas por el mordisco de la manzana bajo el signo de la libertad individual. Decapitación de Carlos I En aquel periodo de guerra civil Milton tomó claro partido con un tratado que justificaba el regicidio La era de la libertad El hombre desde entonces prefiere gobernar su propio infierno existencial que vivir en paraíso ajeno Como recuerda Bel Atreides, autor de la que es tal vez la mejor traducción del libro de Milton (Galaxia Gutenberg) al igual que Satán el hombre contemporáneo prefiere gobernar su propio infierno existencial que vivir aborregadamente en paraíso ajeno. Como él, es adicto al discurso de la libertad, no de la obediencia Uno de los puntos más controvertidos de la visión miltoniana de la Caída es, precisamente, el imperfecto retrato del Padre, un Dios con ambición y pulsiones satánicas Hay quien ha querido ver en ello la impugnación del poder absoluto que simbolizaba Carlos I. Satán, en forma de niebla En todo caso, Satán, en forma de niebla, se cuela en el Paraíso y se introduce en la serpiente. Con esa forma, conduce a Eva al acto de desobediencia que es probar el fruto prohibido y ella convence a Adán para hacer lo propio. Los querubines ascienden a informar al Padre y él envía al Hijo a juzgar la situación. Compasivo, viste a Adán y a Eva y dicta sentencia, mientras el Pecado y la Muerte salen del abismo... Después llegará el arcángel San Miguel, quien mostrará a Adán el futuro: el mundo de los hombres malditos, en el que el parto de una nueva vida produce dolor y en el que el sudor de la frente será tan necesario como la levadura para ganar el pan. Fue otro poeta, T. S. Eliot, quien analizó con más prevención, en un principio, la influencia de Milton en la literatura inglesa. Para el autor de La tierra baldía la Guerra Civil del siglo XVII, de la que Milton es una figura simbólica, no ha concluido jamás. La Guerra Civil no ha terminado y me pregunto incluso si alguna verdadera guerra civil lo ha hecho alguna vez Para Eliot no hay otro autor que haya tomado partido en momentos tan señalados y con tanta convicción como Milton. Además, los autores románticos criticaron su influjo debido a que una vez que alguno de ellos caía en él estaba condenado a imitarlo También su influencia alcanza nuestra época. Jorge Luis Borges, gran admirador de la literatura inglesa, escribió un soneto inspirado en Milton. Viejo y ciego como el autor del Paraíso perdido termina el poema recordando los libros, las aves y las lunas de oro. A los otros les queda el universo; a mí penumbra, el hábito del verso. Eva y la manzana: Milton canta la desobediencia y sus consecuencias para el hombre en una época convulsa Además de la política, la época de Milton es de una gran efervescencia religiosa. Son los puritanos quienes se levantan en armas contra el Rey cuando el poeta tiene tan solo 34 años. Inglaterra está plagada de sectas milenaristas, de utopías apocalípticas y de sospechas de criptocatolicismo, acusación que se arrojaba contra Carlos I y sus nobles. El protestantismo ha permitido, por otra parte, que las gentes lean la biblia en lengua vernácula y no es casualidad que Milton eligiera su lengua materna y no el latín para un poema que también puede leerse en clave simbólica. Un público apto, aunque escaso según refiere en el libro VII. Para algunos Satán es el héroe de este libro profundo e individualista