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34 CÓRDOBA DOMINGO, 11 DE ENERO DE 2015 cordoba. abc. es ABC Cajasur queda en paz con El grupo Kutxabank devuelve los fondos que el Gobierno puso a su disposición tras la intervención, que sumaban 2.695 millones y que no llegó a usar en parte POR RAFAEL RUIZ CÓRDOBA E l Estado, todos los españoles, saldrá de Cajasur durante 2015 con el vencimiento del último de los instrumentos de protección creados tras la intervención de la antigua caja de ahorros de la Iglesia allá por el 21 de mayo de 2010 a cargo del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Si el calendario y las determinaciones que se diseñaron en su día se cumplen, la Administración dejará de disponer de todos en las cuentas de la entidad bancaria propiedad del grupo financiero Kutxabank con el vencimiento del Esquema de Protección de Activos (EPA) creado en su día para hacer viable la compra del activo y el pasivo de la la caja cordobesa. Hay un dato relevante. Cajasur no llegó a disponer de la mayor parte del dinero que el Gobierno de Zapatero puso a disposición de los nuevos gestores para solventar la situación. Cerrado este proceso, el Estado habrá ofrecido a Cajasur 2.693 millones de euros, o lo que es lo mismo 448.000 millones de las antiguas pesetas. La cifra da miedo pero hay que realizar varias salvedades. Estos fondos se han recuperado o nunca se han utilizado, mientras que los procesos de rescate bancario han costado hasta el momento 107.913 millones de euros, que es precisamente lo que ha disparado la deuda pública del Reino de España. El rescate más caro fue el de la antigua CAM (24.861 millones) seguida por Bankia, con la que la CAM se fusionó, con 24.861 millones de euros. El Estado no tiene presencia institucional, decisoria, en Cajasur salvo en los mecanismos regulatorios del sistema bancario, comunes a todas las entidades. Pero sí sigue ofreciendo dinero. En 2015, vencen los 392 millones de euros del Esquema de Protección de Activos ofrecidos en su día contra las pérdidas por deterioro de un grupo de bienes y empresas que la caja tenía en su balance y que se consideraban como tóxicos. Efectivamente, estamos hablando del ladrillo. Pérdidas cubiertas El EPA es una suerte de aval del FROB que cubre las pérdidas sobre un conjunto cerrado de activos (suelos, participadas, edificios... Si esos suelos valen menos sobre una serie de auditorías periódicas, la entidad financiera puede acudir a ese dinero para tapar el agujero hasta un máximo de 392 millones de euros asumiendo solamente el diez por ciento de las pérdidas. El resto corre a cargo del Estado. No es extraño que las cajas intervenidas hayan tenido que modificar este tipo de asistencias financieras. Ha ocurrido cuando sus nuevos gestores descubrían que el agujero era peor de lo previsto. Con Cajasur eso no ha ocurrido. El dinero utilizado- -que llegó todo a finales de 2012- -ha pagado intereses y comisiones al FROB (unos tres millones de eu- ros, aproximadamente. Pese a tener un nombre complejo, el EPA es simplemente un crédito de dinero público con carácter finalista. El pago de las cantidades finales tiene que realizarse tres meses después de la fecha de vencimiento. Todo, comisiones incluidas, tiene que estar abonado a finales del mes de agosto. El crédito no es hoy relevante para el funcionamiento operativo de la entidad. Según los últimos estados financieros conocidos, cerrados a junio de 2014, el préstamo EPA se encuentra totalmente amortizado lo que implica que el banco y el Estado se encuentran en paz. El esquema sigue vigente como un símbolo de la intervención más que como una herramienta rele- Vencimiento del EPA El último instrumento financiero para reflotar la entidad se extingue en mayo de este año Financiación La entidad no hizo uso del crédito para liquidez de hasta 1.500 millones dispuesto por el FROB vante para los gestores de la entidad financiera. El EPA es la menor de las cantidades que se pusieron a bailar para sacar a Cajasur del atolladero. Con la entrada de BBK en Cajasur, la entidad vasca tuvo que hacerse cargo de los 800 millones de euros que el FROB metió en la cordobesa con el objetivo de fortalecer sus graves problemas de capital. Se trataba de una operación clave porque la entidad financiera, en el momento de su intervención, tenía un gravísimo problema de recursos propios, que la inhabilitaba para operar en el mercado financiero. El FROB metió aquel dinero por medio de cuotas participadas que el actual grupo Kutxabank suscribió en su totalidad cuando se hizo cargo de la ficha bancaria. Una de las cuestiones que hay que precisar es que se trata de dinero que sigue en el activo de Cajasur. Liquidez cubierta En segunda instancia, Kutxabank canceló el préstamo de 1.500 millones de