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22 PRIMER PLANO DOMINGO, 11 DE ENERO DE 2015 abc. es ABC La amenaza yihadista La controversia Francia analiza los agujeros de seguridad y los fallos en la prevención de los atentados El primer ministro francés, Manuel Valls, reconoce que se cometieron errores LUIS DE VEGA PARÍS. ENVIADO ESPECIAL Entre la rabia y la sorpresa los parisinos se preguntan qué ha ocurrido para que tres terroristas, que supuestamente estaban en el punto de mira de las autoridades, hayan matado a 17 personas antes de morir a manos de las Fuerzas de Seguridad. Y todo en un país cuyo Gobierno llevaba semanas reconociendo que el grado de amenaza era alto, especialmente por su participación en los ataques de la coalición internacional contra los yihadistas en Irak y Siria y por la presencia de tropas francesas en el Sahel. Sorprende también que los objetivos atacados eran previsibles sobre todo la sede del semanario Charlie Hebdo Como reconoció el propio primer ministro francés, Manuel Valls: Cuando ha habido diecisiete muertos en algo hemos debido fallar La polémica está servida. mira de los yihadistas. El semanario satírico sirvió de altavoz a las caricaturas que publicó el diario danés Jyllands Posten lo que ya supuso un gran revuelo en el mundo musulmán. Sin dejar de cargar las tintas, muy fieles a una línea editorial que también ha sido muy mordaz con el cristianismo, tras la publicación de un especial titulado Charia Hebdo la publicación fue atacada con bombas incendiarias y sus periodistas y dibujantes se tuvieron que refugiar en la sede de diario Libération el mismo que acoge estos días a los que han sobrevivido al atentado. El director de Charlie Hebdo Stéphane Charbonnier, conocido como Charb, figuraba junto a otros intelectuales transgresores como el escritor Salmand Rushdie en una lista de personas que los terroristas tenían el encargo de asesinar, según señaló Al Qaida en una de sus publicaciones. En la sede de la redacción no había más vigilancia que el policía que protegía a Charb. Ambos fueron asesinados. El semanario no había logrado levantar cabeza económicamente a pesar de haberse hecho mundialmente famoso en los últimos años por sus caricaturas sobre el islam. Su director llegó a pedir ayuda económica al Gobierno para sobrevivir. Tienda de comida judía Sin ninguna protección En Francia vive la mayor comunidad de judíos de Europa, más de medio millón de personas. Es una comunidad amenazada por el yihadismo más radical. El terrorista Amedy Coulibay, que ya había asesinado el jueves a una agente de policía, se apoderó el viernes de un supermercado de comida kosher a las afueras de París, asesinó a cuatro clientes y mantuvo secuestrados a una decena de rehenes antes de ser abatido por la Policía. Los veci- nos de la zona no comprenden que el establecimiento no dispusiera de protección en una jornada de tal tensión, en la que los hermanos Kouachi se habían atrincherado en una imprenta tras perpetrar la matanza en la redacción de Charlie Hebdo tras sembrar el terror durante más de cincuenta horas. Aunque ahí queda la denuncia, también hay que puntualizar que no parece tarea fácil dar protección a los cientos de establecimientos de productos judíos existentes en toda Francia. Del pequeño robo a la yihad La asignatura pendiente de la prevención Un terrorista en libertad La opinión pública se pregunta cómo es posible que Cherif Kouachi se moviera con tanta libertad, cuando fue encarcelado por reclutar yihadistas para Siria Falta de vigilancia El semanario Charlie Hebdo no estaba suficientemente protegido y las fuerzas del orden no lograron interceptar a los terroristas tras el ataque Un semanario amenazado Charlie Hebdo en el punto de mira Charlie Hebdo estaba en el punto de La vigilancia de delincuentes comunes que terminan convirtiéndose en terroristas yihadistas continúa siendo una de las asignaturas pendientes no solo de Francia, sino de toda Europa. Siguiendo el patrón de otros yihadistas, sin ir más lejos el marroquí Jamal Ahmidan El Chino uno de los autores de la matanza del 11- M en Madrid en 2004, los terroristas de París eran pequeños delincuentes que se radicalizaron en mezquitas o en reuniones semiclandestinas con predicadores radicales. Cherif, el menor de los Kouachi, ha sido descrito como un joven violento en el colegio. Fue el paso previo a los robos y el tráfico de drogas, según el diario Le Monde Después, los predicadores de la yihad