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ABC DOMINGO, 11 DE ENERO DE 2015 abc. es opinion OPINIÓN 17 VIC EL ESTILITA JAVIER TAFUR EL VELO DE SUSANA Hay que ser inoportuna para mentar el asunto de la gestión de la Mezquita justo el día después del atentado terrorista de París AY mujeres que merecerían ser musulmanas sólo para taparse la quijada. Bien pudiera ser Susana Díaz una de ellas. Y sabe Dios que no lo digo por lo físico sino por lo psíquico. Porque hay que ser inoportuna e incompetente para mentar con la alegría dentona que la caracteriza el asunto de la Mezquita justo el día después del atentado terrorista de París. ¡Pero si estaba en una escuela! ¿No le hubiera valido hablar de educación, ya que los niños son inocentes y los profesores se hacen pasar por tales? ¿Esa forma de ser suya, tan desenvuelta, que da por hecho todo lo que Andalucía tiene sin hacer, incluida la bajada del millón de parados que gratuitamente se atribuye a costa de las políticas de Rajoy, si al cabo le salen las cuentas (hay que tener cara dura y sonrisa inalterable para subirse al carro subsidiario de la derecha en las previsiones de mejora de la situación económica) no estaría mejor dedicarla a prometer ordenadores para esos pupitres vacíos de Villafranca, que parecían sacados de una película de Berlanga? Pues no. Tuvo que hablar de la Mezquita, que es como una muletilla en el argot juntero. Probablemente porque habrá un director de imagen que les diga: ¿Tenéis algo de qué presumir? Nada de nada. Pues a ejercer de laicos y un poquito de moros, que aunque la gente no coma de esto, lo mismo piensa que es porque la Iglesia se queda con el dinero que los turistas dejan. ¿Pero, y Cáritas? preguntaría un despistado. Cáritas es una oenege que pagamos todos a través de Hacienda. No saliros ni un milímetro del argumento, que al final las mentiras repetidas cuelan, como dijo alguien de izquierdas de toda la vida. Así que mucho de mezquita y poco de catedral. Y lo cierto es que han cumplido la directriz hasta el punto de hacer desaparecer el hecho de la construcción de la misma y el propio sustantivo de sus prospectos, en los que- -puestos a la sublimación del disparate- -ni siquiera nombran la prodigiosa ampliación de la Mezquita debida a Alhakén II, supongo que para no acercarse ni de lejos al tiempo pavoroso de la conquista cristiana. Tal es la estulta acción de la Junta de Andalucía en la supuesta respuesta a la referida a la Mezquita de la que acusan a su adversario. Falsa, por cierto, puesto que el Cabildo pormenoriza con todo detalle la historia y los elementos arquitectónicos y artísticos del templo musulmán. Existe un paletismo endémico en el Gobierno andaluz que un día le hace comerse las uvas sin campanadas, otro colocar la Catedral de Palma de Mallorca a orillas del Guadalquivir y un tercero, por último, desgajar la iglesia cristiana- -incluida la capilla de Villaviciosa, o sea, el Lucernario de Alhakén- -de la Mezquita de Córdoba. Yo no creo que esto tenga solución, francamente. Ni siquiera poniéndole un velo a Susana. Mejor le ponemos una vela en Triana, a ver si se convierte... H ABC Y SUS LECTORES Color verdadero Hace ya casi una semana que por las calles de las localidades de España pasaron las cabalgatas de Reyes, pero aún colea la columna Un negro de verdad firmada por Juan Manuel de Prada y que ha provocado numerosas reacciones entre los lectores. Destaca, en particular, la remitida a ABC por MAMADOU IBRAHIMA FALL, diplomático senegalés residente en España. Recuerda nuestro lector lo que De Prada escribió el pasado lunes: A los que reclaman que a Baltasar lo encarne un negro de verdad les concedería que albergasen en su casa a un negro de los que cruzan la valla de Melilla Cuando Juan Manuel de Prada parafrasea al filántropo de Los Hermanos Karamazov Amo a la negritud pero, para sorpresa mía, cuanto más amo a la negritud en general, menos amo a los negros en particular me gustaría destacar, más allá de sus preferencias literarias, que podrían definir el perfil del autor del artículo, la verdadera razón por la cual el señor De Prada se ha expresado de esa forma. Desde mi punto de vista, hay dos maneras de utilizar la imaginación y, por tanto, definirla. Está la imaginación positiva y constructiva, que forma parte de personas que intentan cambiar el mundo, estén donde estén, sea cual sea su género, orientación sexual, edad, religión, ideología o color de piel. Y está también la imaginación negativa y destructiva, a la que corresponden las palabras de Juan Manuel de Prada, que no es, ni más ni menos, que un instrumento para levantar muros ya caídos hace décadas, fomentar la creación de barreras, introducir un debate retrógrado y caduco y utilizar armas que, a día de hoy, ningún soldado estaría orgulloso de manejar. Invito a Juan Manuel de Prada a que revise y se inspire en el legado de una de las figuras más emblemáticas de todos los tiempos, Nelson Mandela (llamado cariñosamente Madiba) no sólo para amar la negritud sino también para comenzar a amar a los negros que no es más que amar al ser humano y, por tanto, a sí mismo. Las personas que se han indignado al leer las palabras de de Prada o lo que se reclama al sugerir contratar un negro de verdad en vez de un negro pintado hacen de España un país grande y refleja el camino que España quiere seguir y que, lamentablemente, personas como Juan Manuel de Prada no alcanzan a entender. Puedo valorar su iniciativa al crear un debate para divertirnos, para satisfacer su propio ego en pos del márketing o, incluso, comprender una necesidad de llamar la atención. Pero lo que no es posible admitir y mucho menos entender es la falta de respeto hacia los miles de españoles que solo han expresado una evidencia que, además, puede favorecer la creación de una nueva conciencia multicultural y multirracial y enseñar a los niños la realidad de la diversidad y la riqueza de las diferencias. Tampoco se puede asumir que siga habiendo víctimas de violencia de género, grupos que cometen barbaries en nombre de la religión (como los últimos atentados en París) o permitir y excusar que los gobiernos continúen sin plantear la cuestión de la inmigración ilegal con soluciones contundentes. Por todo ello, nuestro compromiso común debe ser el de construir puentes, derrumbar barreras, erradicar la ignoracia y rechazar el miedo a lo que no conocemos. Yo, como negro orgulloso de serlo perdón, quería decir como ser humano no siento indignación ni ofensa por sus palabras, porque las vallas más altas que debemos superar son las de la ignorancia, la arrogancia y la falta de empatía. Usted me ha demostrado que el peligro no se encuentra al otro lado de la valla de Melilla, sino en el corazón de las personas cuya conciencia no contempla las diferencias No le faltan, pese a todo, seguidores a Prada. Estoy al cien por cien de acuerdo con lo que dice en su artículo Yo no soy Charlie Hebdo escribe por lo breve ANTONIO QUESADA. Pueden dirigir sus cartas y preguntas al director a: Por correo: C San Álvaro, 8, 1 3. 14003 Córdoba Por fax: 957 496 301. Por correo electrónico: cartas. cordoba abc. es.