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8 ENFOQUE DOMINGO, 11 DE ENERO DE 2015 abc. es ABC semana La foto de la AFP Unidad frente al terrorismo La noble rivalidad LUIS DEL VAL Ser contrincantes políticos no significa ser enemigos, sino rivales. El enemigo de Hollande en las urnas será Sarkozy, pero el enemigo de Francia es el terror islámico, y ambos saben que lo que es bueno para los conservadores no siempre es bueno para el país que representan, y los socialdemócratas también distinguen que, no en todas las ocasiones, lo que resulte positivo para ellos lo es para toda la sociedad. Esta semana se me quedó grabada la imagen del presidente de Francia llamando a su principal antagonista, y la colaboración entre ambos frente al peligroso adversario, no sólo de ellos, sino de Francia, de Europa y de todo Occidente. Y, como le ocurrió el pasado viernes en estas páginas a Luis Ventoso, me llenó de tanta satisfacción como melancolía. Ni a uno ni a otro se les hubiera ocurrido, en semejantes circunstancias, sitiar la sede del partido del adversario y llamarle asesino, ni sobre la sangre todavía caliente de los muertos establecer una táctica electoral. Otrosí: ayer, sábado, a través de internet, leí los editoriales de Le Monde de L Humanité y Le Figaró y no encontré el más leve reproche a la actuación de los policías franceses. No necesito hacer un gran esfuerzo de imaginación para imaginarme aquí, en España, en el mismo supuesto, a la plantilla oficial de tontos contemporáneos todos ellos expertos en lucha antiterrorista y cultivo del champiñón exponer sus críticas ante lo que denominarían zafia operación policial, poco representativa de un país democrático Anteayer mismo, los numerarios de la aludida plantilla ya iban desgranando por los corrillos mediáticos, que a ver si este ¡incidente! iba a servir de excusa a la derecha para reforzar los controles a los ciudadanos y mermar las libertades. Ya advirtió, hace bastantes años, Joaquín GarriguesWalker que los políticos no vienen de planetas lejanos, ni de alejadas galaxias, sino que proceden de la sociedad a la que representan. Y Hollande y Sarkozy representan a esa sociedad que no se marcha a los extremismos autoritarios, a pesar de Le Pen. Al fin y al cabo, Europa es lo que es gracias a los griegos, al humanismo cristiano y a la Revolución de 1789, afeitada de sus excesos. Y se cumple ese acertado criterio de Bismark, al diferenciar entre el político que sólo piensa en las próximas elecciones y el que piensa en la próxima generación. Sólo este último es un estadista. Ver a los estadistas saludarse me reconforta y, de vuelta a la melancolía, me obliga a recordar la famosa frase de Casablanca: Siempre nos quedará París PRIMER PLANO De izquierda a derecha François Hollande recibe a su antecesor y líder de la UMP, Nicolas Sarkozy, el pasado jueves, a las puertas del Elíseo