Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
72 INTERNACIONAL DOMINGO, 24 DE MARZO DE 2013 abc. es internacional ABC Apatía laboral También se les critica su apatía y su escasa preparación para entrar en el mercado laboral El pilar del judaísmo Nosotros somos el pilar del judaísmo, lo que mantiene este país afirma Goldie, una mujer jaredí el padre fundacional de Israel, Ben Gurión, recelaba de los privilegios que se acordaron con los pocos cientos de jaredí que vivían por aquel entonces en Israel. Lo que no se sospechaba era que multiplicarían su número hasta llegar al 10 por ciento de la población. Por desidia o temor ante el peso político de los partidos religiosos, cada gobierno desde entonces ha preferido escurrir el bulto y dejarles hacer. Ella trabaja, él estudia Ultraortodoxos protestan en Jerusalén contra el proyecto de ley que les obligaría ir a la mili REUTERS Los religiosos israelíes gozan de unos privilegios que ahora peligran tras quedar fuera de la coalición de gobierno Apoyo incómodo pero necesario El nuevo gobierno de Netanyahu pierde margen de maniobra sin el apoyo de los religiosos. Los partidos ultraortodoxos, en general, están a favor de las decisiones de los primeros ministros, siempre que no vayan contra sus intereses. Netanyahu hubiese querido que estos partidos se unieran a la coalición, ya que hubiese preferido tener este comodín para comenzar las negociaciones con los palestinos, por que probablemente Hogar Judío se negará a asumir compromisos como la paralización de asentamientos o el intercambio de territorios comentó el parlamentario de Hay Futuro Dov Lipman. Los ultraortodoxos, más cerca de la mili SUSANA MENDOZA CORRESPONSAL EN JERUSALÉN T ras las últimas elecciones en Israel, en las que los partidos ultraortodoxos han sido los mayores perdedores, la atención pública se ha fijado en esta comunidad, que desde la fundación del país ha gozado de ciertos privilegios, que en Israel son exigidos a rajatabla al resto de la sociedad, como el servicio militar obligatorio. Ahora que los principales partidos ultraortodoxos, Shas y Judaísmo y Torá Unidos han pasado a la oposición, al no haber llegado a un acuerdo para entrar en la coalición del primer ministro Benjamín Netanyahu, tendrán que hacer frente al mayor tijeretazo de sus privilegios que se ha visto en el país. Las protestas sociales de 2011 hicieron que cientos de miles de israelíes comenzaran a preguntarse por qué esta comunidad, que forma el 10 por ciento de la población, conseguía zafarse de la carga militar y económica que recaía en la clase media. Estas demandas alcanzaron al reclutamiento de los ultraortodoxos como tema principal de la agenda política de los partidos Yesh Atid (Hay Futuro) y Bait HaYehudi (Hogar Judío) que han puesto especial énfasis en las hasta ahora, intocables prebendas de los ultraortodoxos. Además de la exención del servicio militar, tienen su propio currículo escolar en el que muchas veces las matemáticas, ciencias y otras asignaturas básicas se obvian. Hay Futuro y Hogar Judío han prometido que desde el gobierno acabarán con estas prerrogativas que mantienen a un porcentaje de la población apartada del resto de la sociedad. Según Shas, Hay Futuro y Hogar Judío no le han dado a los partidos religiosos ninguna opción de entrar en la coalición ni en el nuevo gobierno. Lo dejaron bien claro desde el principio de las negociaciones para la coalición, que no querían un gobierno con partidos religiosos comentó un alto cargo de Shas. Accedimos a todas sus demandas, incluyendo la ley que quieren pasar para que todos los ultraortodoxos hagan la mili, pero cuando vieron que accedíamos, las endurecieron más. Simplemente, han discriminado a los jaredí (ultraortodoxos) Enfrentados a la crítica nacional y la presión política para que se incorporen al servicio militar y al mercado de trabajo, los jaredí tienen que plantearse una profunda transformación que les integre en la sociedad israelí. Ya en 1948, con la independencia, Copia de la Torá de unos 700 años de antigüedad Nosotros somos el pilar del judaísmo, lo que mantiene este país comentó a ABC, Goldie, una mujer jaredí de 40 años, en su oficina de Jerusalén, tras pedir permiso a su marido para ser entrevistada. En todos los países hay gente que va al ejército y otros que no. Para nuestra comunidad ir a la Yeshiva (escuela talmúdica) es un honor y un deber, por que los hombres rezan para salvar el país por ejemplo, ante una guerra Goldie, como muchas mujeres de su comunidad, trabaja a tiempo completo y mantiene una casa con diez niños, mientras su marido estudia la Torá en una Yeshiva. Para ella esto no es sólo la norma, sino que además es un privilegio ya que su marido se convertirá en un erudito respetado y muy probablemente en un rabino. Tengo seis hermanas más, y sus maridos tampoco trabajan, pero ellos tienen una misión al estudiar la Torá. Mi marido estudia desde las seis de la mañana hasta las doce de la noche y llega rendido a casa Otra de las críticas de los partidos políticos y de la mayoría de la sociedad israelí es la apatía de esta comunidad para incorporarse al mercado laboral. Incluso cuando hay interés por su parte, el acceso a puestos de trabajo competitivos es muy reducido ya que su limitado sistema de enseñanza frustra la preparación necesaria para ser competitivos en el mundo actual. Yo estoy muy contento de que no estén en el gobierno, primero por que la religión no debería tener nada que ver con el gobierno y por que ya era hora de que alguien moviera un dedo para poner orden en ese gallinero explicó Adam S. un israelí que vive en Tel Aviv y que aseguró haber votado a Hay Futuro.