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72 CULTURA DOMINGO, 30 DE DICIEMBRE DE 2012 abc. es cultura ABC SERGI DORIA BARCELONA nvierno barcelonés. El escritor que hizo de la posguerra material literario no ve similitudes entre aquel tiempo de silencio y miseria y el estruendo y confusión de la crisis actual. Perviven, eso sí, los perdedores de siempre. El pueblo llano- -de ayer y de hoy- paga los desmanes de una clase política y financiera incompetente o corrupta, o las dos cosas a la vez... ¿Le alegró la concesión del Cervantes a Caballero Bonald, o ese reconocimiento llega tarde? -Caballero Bonald merecía el premio Cervantes hace ya muchos años. -Usted ganó el Planeta en 1977. Como miembro heterodoxo del jurado, ¿cree que la fórmula de estos premios debería modificarse? -El primer año que fui jurado del Planeta observé bastantes cosas que no me gustaron, y solicité una reunión privada con el editor José Manuel Lara y con el entonces secretario del jurado, Manuel Lombardero; propuse cambios en la selección previa de originales, de los cuales el jurado no poseía ni siquiera un listado: sólo nos daban las siete u ocho novelas escogidas para la final mediante informes de un comité de lectura de auténtica risa; planteé cuestiones que tenían que ver con nuestro papel de meros floreros ante la prensa a la hora de calibrar la calidad de las obras, de las que solo podía hablar el portavoz del jurado... Le dije a Lara que si no afrontaba esos cambios, yo dimitiría. Me prometió hacerlo, pero no hizo nada... y dimití. -Ha insinuado que escribirá una novela en catalán, Sentiments i centimets Es una broma... ¿o no? -Por ahora es una broma. Pero confieso que el título me gusta mucho, es una ecuación perfecta, según el editor Jorge Herralde. Algún día, si la salud y las ganas acompañan, bien podría convertirse en la crónica novelada de un tiempo y un país de fantasía. En cualquier caso, la lengua narrativa no sería ningún problema, porque, como es bien sabido, aunque los nacionalistas no quieran entenderlo, la auténtica patria del escritor no es la lengua, sino el lenguaje. -Pongámonos pirandellianos... De entre sus personajes novelescos, ¿con cuál se siente más cómodo y cuál le incomoda? -Me entiendo bien con los perdedores. Con la desdichada Montse, con el exboxeador Jan Julivert Mon, con el pirado capitán Blay, con la prostituta Balbina, con el Pijoaparte y con la criada Maruja, con Sarnita y con todos aquellos chavales de cabeza rapada que contaban historias sentados en las aceras del barrio. Y ningún personaje me incomoda, porque lo que pueda tener alguno de insocial, amoral o veleidoso, proviene de mí mismo. -Metidos entre la realidad y ficción... ¿Cómo contempla el espectáculo que arrancó con la Diada y desemboca en la secesión? -No soy nacionalista ni independen- I El autor en su estudio. Mi última lectura, Las leyes de la frontera de Javier Cercas, excelente novela Ahora estoy leyendo Esperando el alba de William Boyd, muy buena y una biografía de Jean Renoir tista. Respetaría el dictamen de la mayoría, si ese fuera su deseo, pero no comparto ni entiendo ese deseo. Me es indiferente que me mientan y me roben los políticos de Madrid que los de aquí. En boca de unos y de otros, la patria no es más que una carroña sentimental, y yo no como de eso. -Dijo que Artur Mas le parecía un madelman. ¿Le sorprendió en su papel de Moisés rumbo a la Tierra Prometida? -No. Uno de los horrores que acechan a un líder político en las campañas electorales es caer en manos de publicitarios con geniales y grandiosas ideas patrioteras. ¿Se ve escribiendo en una Cataluña independiente? -Me veo sentado en esta mesa, escribiendo a mano y con buena letra, acompañado por el saxo de Charlie Parker destilando Oh, lady be good Me veo en esas horas en que me libro de la hostilidad del mundo. -Se cumplen veinticinco años de sus memorables retratos Señoras y señores En el dedicado a Jordi Pujol ya aludía a los sentiments i centi-