Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
28 CÓRDOBA DOMINGO, 30 DE DICIEMBRE DE 2012 cordoba. abc. es ABC Belenes El misterio en lo cotidiano La teología y el costumbrismo, la arqueología y el barroco, se dan la mano en los Nacimientos, cuya ruta es cada año más concurrida y aclamada POR L. M. CÓRDOBA A l caer la tarde, tan temprana en estos últimos días del año, la luz se vuelve tenue y hay quien la busca más tenue e íntima todavía en los belenes que en estos días llenan la ciudad, singularmente las iglesias y lugares del casco histórico. El aumento de los que se instalan en los últimos años viene de la mano de un cálido respaldo del público, que se lanza a pasear buscando el detalle, el giro y la belleza escondida en estas catequesis de pequeñas figuras donde lo religioso y teológico se da de la mano con lo doméstico. La suavidad del otoño, sobre todo hasta hace pocas fechas, ha conseguido que la tradición crezca. Como iconografía cristiana que es, aunque dotada del acento de lo popular y de lo costumbrista, el Belén admite una multitud de miradas casi infinita, y por eso el paseo por los nacimientos de Córdoba recoge casi todos los conceptos posibles, desde el que se desarrolla a lo largo de una superficie hasta el que se concentra en apenas una ventana. A este tipo, el denominado paisajista, responde el instalado en San Agustín por la cofradía de las Angustias, y que invita al espectador a mirar hacia la profundidad y encontrar multitud de detalles, en lugar de hacerlo hacia lo ancho. Por la modalidad tradicional optó el que instala la hermandad de la Esperanza. Este Nacimiento se encuentre entre los más aclamados cada año y volvió a alzarse con el premio en su categoría, por una interpretación llena de luminosidad y detalles, con el Nacimiento como centro de todo y con todas las escenas confluyendo hacia el momento en que Jesús reposa en la cuna entre María y San José. Efectos luminosos La mirada a las pequeñas figuras, sin embargo, revela todo un mundo, en el que caben los oficios domésticos de las aldeas que los belenistas imaginan y recrean, los atuendos que oscilan entre la casi rigurosa arqueología de lo que pudo ser y alguna imaginación de carácter costumbrista y por supuesto los efectos, ya un clásico, desde los Guiños Lejos del núcleo, las figuras son ricas en escenas que muestran cómo se imagina el pueblo la vida cotidiana en la Palestina de Jesús amaneceres que vienen y do luminoso y frágil donvan y que recogen toda la lude todo está en un orden lóminosidad posible en el cielo hasgico en sí mismo. ta los pequeños surtidores de agua. En Aclamado también en los últimos ello abunda también el de San Juan de años, y premiado en su categoría, es Dios, quizá el más tradicional de la ciu- el Belén instalado por Rafael Barón en dad desde hace bastantes décadas y su casa con patio cordobés de la calle una de las visitas obligadas para mu- Pastora. Es de los llamados napolitanos, por recoger la hermosa tradición chas familias en estas fechas. Hasta las palmeras que se recrean de esta ciudad italiana. De un gusto parecen tan reales como si los gigan- inequívocamente barroco, al visitantes fueran los humanos y no quisieran te le llama la atención por el tamaño acercarse a turbar la paz de un mun- de las figuras, muy superiores a las que