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ABC VIERNES, 21 DE DICIEMBRE DE 2012 abc. es cultura CULTURA 67 Cinco yesos que trajo Velázquez de Italia, en la nueva sala dedicada al pintor en la Academia Felipe IV necesitaba a Velázquez como confidente ENTREVISTA Bartolomé Bennassar Hispanista Ha publicado una biografía del pintor español, sobre el que ha pronunciado dos conferencias en la Fundación Juan March de Madrid N. PULIDO MADRID JAIME GARCÍA tauró Pascual de Mena y se usaron para que los alumnos de la Academia tuvieran esculturas que dibujar Al lado de dos de estos yesos cuelgan en la sala sendos dibujos de ellos, realizados por antiguos alumnos y que en su día fueron premiados. Y junto a las otras tres esculturas, los dibujos que hizo de ellas Pascual de Mena para mostrar cómo estaban las piezas antes de que él las restaurase. Fue Corrado Giaquinto quien le hace este encargo. No hacemos esta sala para atraer más visitantes. Queríamos reunir en ella las cinco joyas de la colección de vaciados de la Academia para evitar cualquier riesgo advierte Luzón. ¿Se los valora lo suficiente? Hasta que se hizo la exposición Velázquez. Esculturas para el Alcázar (2007- 2008) eran poco valoradas. Ahora lo son cada vez más Además de los yesos, Velázquez también trajo de Italia varias esculturas en bronce. Unas están en el Salón del Trono del Palacio Real y otras en el Museo del Prado. Entre ellas, unos leones que soportan unas mesas. También dos obras encargadas por Velázquez, aunque no las trajo consigo. Llegarían más tarde: El hermafrodita y La Venus de la Concha Hace años fue becario residente en la Casa de Velázquez. Los años le han llevado de nuevo hasta el pintor español. Ha publicado su biografía, Velázquez. Vida (Cátedra) que se suma a las que antes hizo de personajes como Franco, Hernán Cortés o Juan de Austria. Profesor emérito en la Universidad de Toulouse, miembro correspondiente de la Academia de la Historia, tiene en su haber la Orden de Alfonso X el Sabio. Acaba de visitar Madrid para pronunciar dos conferencias sobre Velázquez en la Fundación Juan March. ¿Qué aporta de nuevo su biografía a lo ya publicado sobre Velázquez? -Se ha dicho casi todo del pintor, pero el problema del hombre no está resuelto todavía. No hay cartas, ni diario íntimo, ni testamento... Con el tiempo se han publicado documentos y ahora sabemos de Velázquez más de lo que se piensa. Se ha reconstruido la relación con sus hermanos, Juan y Silvestre, o la convivencia con su yerno, Juan Bautista Martínez del Mazo, casado con su hija Francisca. Ésta tuvo una dote muy pobre. Velázquez no era el hombre rico del final de su vida. Llevaba cuatro años sin cobrar su salario. Le traspasa a su yerno su oficio de ujier de Cámara para mejorar la dote de su hija. -Sobre Velázquez han escrito Palomino, Ortega y Gasset, Julián Gállego... Pero, ¿sigue siendo un desconocido? -Cada vez menos. Vamos conociendo no solo sus relaciones familiares, sino también su red de amistades. Dicen que Velázquez tenía muy mala relación con los demás pintores. Es cierto que fue mala con Carducho. Pero mantuvo amis- Un espíritu científico A Velázquez le interesaban la ciencia, las matemáticas, la astronomía, la óptica tad con Zurbarán, Alonso Cano (fue padrino de dos de sus nietos) y Murillo (cuando viene a Madrid se hospeda en casa de Velázquez) -Usted destaca dos encuentros fundamentales de Velázquez: con su suegro, Pacheco, y con el Rey Felipe IV. -Velázquez heredará la gran idea de Pacheco: la excelencia de la pintura. ¿Está estudiada suficientemente la relación con Felipe IV? -Mantenía una relación muy fluida con el Rey. Este solía ir a verle a su taller. ¿Era solo admiración? -Por supuesto que lo admiraba, pero Felipe IV tenía necesidad de un confidente. Aunque es un enigma por qué, cuando muere Velázquez, el Rey no fue a su funeral. -Aparte de su mujer, Juana, tuvo una amante italiana, con quien incluso tuvo un hijo. ¿se sabe quién es? -Es un descubrimiento de Jennifer Montagu. No está identificada aún. Cuando Velázquez solicita el permiso para ir por tercera vez a Italia, el Rey no se lo concede. Tiene miedo de que se quede allí. Le necesitaba como confidente en sus encuentros casi diarios. -Italia fue para Velázquez un descubrimiento. -Lo que descubrió en el segundo viaje a Italia fue una libertad que él no tenía. -Suele definirse a Velázquez como una persona altiva, con deseos de ascender socialmente. Felipe IV habla en sus cartas de su flema -Felipe IV se queja de que no termina sus encargos. Pero Velázquez no era un hombre perezoso. Cierta altivez sí tenía. Mantuvo relaciones difíciles con superiores y con inferiores. -Palomino escribió que, aun después de muerto, le perseguía la envidia. -Cuando en 1623 Velázquez llega a Madrid como pintor del Rey, allí era un desconocido. Cobraba 20 ducados mensuales, más que otros pintores que llevaban más tiempo en la Corte. Tenía los favores del Rey, del Conde- Duque... Todo esto despertaba el celo de otros pintores. Especialmente, de Carducho. ¿Qué opina del aluvión de atribuciones de pinturas de Velázquez? -No me extraña. Muchos cuadros de la primera parte de la vida de Velázquez han desaparecido o, por lo menos, no se sabe dónde están. -Habla usted de Velázquez como un hombre con dos caras... -Sí, por un lado está el genio de la pintura. Por otro, un hombre de su tiempo, muy mal conocido. Llama la atención su biblioteca, donde destaca la ciencia. Velázquez es un espíritu científico, se interesa por el movimiento de los planetas, por los secretos del cuerpo humano, la óptica, la geografía, las matemáticas, la arquitectura. Pero hay dos ausencias tremendas: la literatura del siglo de Oro español y la piadosa. ¿Fue un hombre religioso? -No, pero tampoco creo que lleve razón Ortega y Gasset, quien decía que Velázquez era ateo, impío. ISABEL PERMUY