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66 CULTURA VIERNES, 21 DE DICIEMBRE DE 2012 abc. es cultura ABC Academia de Bellas Artes Velázquez abre sala en Madrid Se han instalado, entre otras piezas, cinco de los yesos que el pintor trajo de Italia y la copia que hizo en Venecia de La Última Cena de Tintoretto NATIVIDAD PULIDO MADRID L a Academia de Bellas Artes está ultimando los detalles de la sala que dedica a Velázquez y que abrirá al público en enero. El espacio (sala 31) gira en torno a los dos viajes que Velázquez hizo a Italia. El primero, entre 1629 y 1631. Allí descubrió la pintura veneciana. Le apasionó especialmente Tintoretto por sus audaces composiciones. Según Antonio Palomino, Velázquez hizo dos copias de obras suyas: una Crucifixión (hoy perdida) y La Última Cena (probablemente la que pintó entre 1579 y 1581 para la Scuola Grande di San Rocco de Venecia) La copia de esta última cuelga ya sobre una de las paredes de un color inspirado en el rojo pompeyano de la nueva sala dedicada a Velázquez. Es el color que utilizó Pier Luigi Pizzi cuando mostró en este mismo espacio su colección de arte. Le iba tan bien a las piezas que ahora se han instalado en ella que decidieron dejarlo. El cuadro, de dimensiones mucho más pequeñas que el original (53,8 x 48,7 centímetros) acaba de ser estudiado, limpiado y restaurado en el Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE) Durante décadas, la crítica estuvo dividida (se le atribuyó a Velázquez, Tintoretto, Veronés... pero un estudio exhaustivo llevado a cabo por Gloria Martínez y Ángel Rodríguez, de la Fundación Universitaria Española, publicado en la revista Archivo Español de Arte resucitó la tesis de que se trataba de un Velázquez, como ya publicó ABC en enero. Este redescubrimiento es relevante, pues se trata de la única copia conocida de mano de Velázquez, amén de la primera pintura del maestro de la colección de la Academia. Lo pintó protegido El delegado del museo de esta institución, José María Luzón, exdirector del Prado, puntualiza: Tenemos inventariada esta obra casi desde que la colocó Velázquez en el Alcázar. Cogaba en una galería junto con los paisajes de la Villa Medici. Es un cuadro catalogado como La Cena de Velázquez. Está abocetado, sin terminar de pintar. Debió pintarlo muy rápidamente. Influye mucho en Las Meninas el fondo, el espacio, las figuras... Nos han contado curiosidades. Venecia era un lugar inseguro en aquella época para los españoles. Por consejo del embajador, Velázquez pintó el cuadro con gente alrededor protegiéndole La obra estuvo en los Palacios del Buen Retiro y de Buenavista y pudo formar parte de la colección de Godoy. Desde 1817 forma parte de la colección de Copia que Velázquez hizo de La Última Cena de Tintoretto la Academia de Bellas Artes. Junto al cuadro se instalará una mesa donde los visitantes podrán consultar tanto los artículos publicados sobre él como los resultados de su estudio técnico. La Academia de Bellas Artes posee uno de los escasísimos dibujos que se conservan de Velázquez, Retrato del cardenal Borja Debido a su fragilidad y a las condiciones especiales de luz que precisa para su exposición, no estará en la Sala Velázquez: en su lugar cuelga un facsímil. Entre 1649 y 1651, Velázquez hizo un segundo viaje a Italia. Lo envió hasta allí el Rey Felipe IV para adquirir pinturas y vaciados de las principales esculturas, que encargó a maestros como Cesare Sebastiani, Pietro del Duca, Girolamo Ferreri y Matteo Bonucelli. El objetivo: que todas estas piezas decoraran el Alcázar de Madrid. De las 35 en yeso que encargó solo se conservan las siete que están en la Academia de Bellas Artes. Dos de ellas Hercules Farnese y Flora Farnese están en el vestíbulo: debido a su gran tamaño no se pueden subir a la nueva Sala Velázquez. Sí se han instalado ya allí las cinco restantes. Una de ellas es Nióbide corriendo por la que se pagó 60 ducados y cuyo original estaba en el jardín del Palacio Medici en Roma, donde Velázquez se alojó. Otra es la Ariadna dormida del Belvedere- -hoy en los Museos Vaticanos- que costó 180 ducados. Velázquez obtuvo permiso para hacer vaciados de varias esculturas del Belvedere porque eran para el Rey de España. Restauradores del Vaticano han venido a ver esta copia porque están restaurando el original. Quemaduras Otra de las esculturas que se halla en la Sala Velázquez es Sileno con Dionisos niño en brazos Se conserva, entre la documentación, el permiso que le dio el Príncipe Borghese para hacer el vaciado. En 2006 apareció en la Academia de Bellas Artes otro espectacular vaciado, el del Gladiador Borghese obra de Girolamo Ferreri. Y, finalmente, la copia de una pieza de la colección Ludovisi, el Hermes Ludovisi Estos vaciados eran los únicos de escultura antigua que había en Madrid cuando se abre la Academia en 1744- -explica José María Luzón- Los recogen tras el incendio del Alcázar. Por eso algunos vienen con quemaduras (es el caso del Gladiador Borghese Los res-