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38 ESPAÑA Elecciones 25- NOV MARTES, 20 DE NOVIEMBRE DE 2012 abc. es españa ABC Campaña Viaje a la quimera de Galeusca El Círculo Cívico, contra la brecha entre política y ciudadanos LUCÍA PIÑÓN MADRID El Círculo Cívico de Opinión presentó ayer su documento Desafección política y sociedad civil con un debate en el Círculo de Bellas Artes. Tras diagnosticar las razones del divorcio creciente entre ciudadanía y políticos, en el encuentro se instó a la potenciación de la sociedad civil, como única vía para superar la brecha entre los españoles y la política. Durante el debate se apostó por un sistema político más inclusivo y se resaltó la necesidad de que la ciudadanía, entendida como el sector más sano de la sociedad española se convierta en un agente activo que eleve propuestas y fomente acuerdos entre sectores sociales. Artur Mas, durante su visita ayer a un centro de jubilados en Barcelona REUTERS ¿Patente de corso... en la calle Córcega? Sexyland donde se anuncian las proezas de una tal Super Pamela; un bingo de apariencia galáctica con un pobre pidiendo en la puerta; un estanco y la Casa de Valencia, avejentada pero con cierto valor constructivo. CiU comparece a las elecciones del 25- N con su sede central embargada después de que el juez instructor del caso Palau impusiera el pasado julio una fianza de 3,3 millones de euros a CDC por considerarla responsable civil, como partícipe a título lucrativo del desfalco de la entidad musical. Una cantidad a la que tuvo que hacer frente aportando las escrituras de la sede. Entonces, CDC atribuyó la orden del juez a un ataque del españolismo intransigente Pero documentos de la Agencia Tributaria que forman parte del sumario, recientemente publicados por ABC, señalan al número 331 de la calle Córcega como recipendiario de parte de los al menos 6 millones de euros que fueron desfalcados, según sospecha el juez, por Millet y Montull. Es decir, que además de ser la casa grande del catalanismo puede que sea una especie de patio de Monipodio donde fue a parar parte del 4 por ciento de los sobornos a empresas (a cambio de la concesión de obras) con los que presuntamente trapicheaba Convergencia, siempre según el sumario. ¿Había patente de corso en la calle Córcega? Hasta el léxico corre en contra de CiU en este espinoso asunto. La corrupción, ese leviatán tan hispánico, ha entrado de lleno en la campaña, pese a que los partidos no parecen hacerle demasiado caso hasta ahora. Ninguno de los siete candidatos que debatieron anteayer ante las cámaras de TV 3 quiso entrar en el asunto, omisión que le fue afeada por una parte de la prensa local, a la vanguardia del independentismo, no por no intentar avanzar en la verdad ante las cámaras sino por su falta de agallas para decirle a Mas a la cara lo que dicen en los mítines. En CiU no se apartan del discurso del juego sucio sin dar la menor explicación de la gravedad de los hechos que recoge, en su contra, el sumario del caso Palau Siguen sin pausa con el raca- raca del referéndum y el derecho a decidir de los catalanes que ayer mismo Mas anunció que promoverá aunque no consiga la mayoría absoluta, que ya debe dar por descartada una vez que todas las encuestas coincidieron en amargarle el domingo. Barcelona Caceroladas Pero la trama del Palau es solo la última entrega de una vasta lista de escándalos (Banca Catalana, Planasdemunt, Pallerols, Casinos, Crespo, Parc Central, Instituto Catalán de Salud, Pretoria o las ITV de Oriol) en los que han estado o están implicados (o han sido investigados) dirigentes del hoy partido independentista. En la sede de la calle Córcega hay estos días un enorme trajín electoral. Samuel Pitarch, que tiene su despacho profesional en la cercana Pau Claris, comenta mientras apura un café que hace un año, el trajín era otro. Cada semana había una protesta ante la sede de CiU. Los tenían fritos El 3 de noviembre, antes de las generales, un grupo de indignados cacerola en mano, se hacía fuerte en el vestíbulo del edificio en protesta por los recortes de Mas. Los tuvieron que sacar los Mossos comenta Pitarch. Ocho días después, más de 3.000 estudiantes terminaban en el mismo punto su marcha contra el aumento de las tasas universitarias decretado por la Generalitat. Y entonces, probablemente en Córcega 331, alguien tuvo una idea para no tener que dejar el poder. Hacerse independentista. ÁLVARO MARTÍNEZ BARCELONA E l bullicio del tráfico de la Diagonal se escucha, casi ensordecedor, junto al número 331 de la calle de Córcega, donde se alza la sede de CiU, la casa grande del catalanismo como pomposamente se anuncia a su entrada. Se trata de un edificio moderno, frente a la fachada trasera de la Casa Comalat, uno de los bombones modernistas del Ensanche Izquierdo que- -aunque no es obra de Gaudí sino de Salvador Valeri y Pupurull- -abochorna arquitectónicamente al edificio de un partido tan tremendamente catalanista. Ni rastro de esteladas en sus ventanas ni mensajes que nos hagan entender que nos hallamos ante una coalición de dos partidos independentistas; solo luce una enorme senyera que recorre de arriba a abajo un extremo de la finca. Los edificios vecinos no mejoran el señorío de la sede convergente. A saber: el sexshop Responsable civil A cinco días del 25- N, la sombra de la corrupción persigue a CiU hasta su sede central, embargada por el juez del caso Palau Cobro de comisiones Artur Mas se aferra al juego sucio para no dar explicaciones sobre la corrupción de CiU