Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MARTES, 20 DE NOVIEMBRE DE 2012 abc. es ENFOQUE 5 Un año de la victoria de Rajoy Súmate al cambio JAIME GONZÁLEZ En época de vacas flacas, el concepto de cambio se convierte en el reclamo más seguro para pescar en el mar del desencanto. Con el país triturado y UCD en descomposición, Felipe González lo utilizó en 1982: Por el cambio Y arrolló. Con el país machacado, desnortado el socialismo, Mariano Rajoy recurrió a la palabra mágica en 2011: Súmate al cambio Y arrolló. Los lemas de campaña de los partidos políticos que presagian la derrota suelen ser vaporosos y vacuos. El ejemplo más claro fue Pelea por lo que quieres con el que Rubalcaba puso fin al zapaterismo y se despidió del poder. En contrapartida, cuando los gobiernos intuyen que van a revalidar el triunfo sus lemas son un canto al optimismo: Por buen camino y España en progreso fueron los gritos de campaña de Felipe González en 1986 y 1989. En 2000, Aznar entonó un Vamos a más que sonó tan creíble como el Juntos vamos a más que Rajoy acuñó en 2004, guiño electoral copiado del anterior que, sin embargo, ardió tres días después del 11- M víctima de la piel en carne viva de un país sobrecogido en su espanto. Aquella derrota vino derivada de la trágica excepcionalidad del momento: fue la única vez que la música electoral no encontró reflejo en la letra del pueblo. La cuestión- -ahora que se cumple justo un año de la victoria del PP- -es preguntarse cómo va el cambio de Mariano Rajoy. Y la respuesta no es fácil, porque estamos ante el balance más difícil que se le haya podido hacer nunca a un Gobierno. Muchas de las promesas del presidente han obrado en sentido contrario; el incumplimiento es palmario, aunque la gestión del anterior Ejecutivo le exima de gran parte de culpa. Nunca los efectos perversos del poder saliente comprometieron tanto la acción del poder entrante, razón de más para que el descontento social se cebe- -al tiempo- -con el que manda y con el que mandó, un reproche que ahonda la brecha entre la calle y los despachos cercenando de cuajo la esperanza. Es esa transversalidad crítica de un país harto la que supongo llevará a Rajoy a reflexionar sobre el concepto de cambio, entendido no como reclamo electoral, sino como cuestión de supervivencia. No la suya, sino la nuestra. Hace un año, era un lema de campaña. Hoy es una necesidad nacional. Así de crudo. Así de claro. Hace hoy un año, Rajoy obtuvo la mayoría absoluta en las elecciones de aquel 20- N IGNACIO GIL