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92 DEPORTES ASÍ JUGARON CASILLAS, tranquilo En un partido muy cómodo, recibió el gol en el primer disparo a puerta DOMINGO, 18 DE NOVIEMBRE DE 2012 abc. es deportes ABC ARBELOA, disciplinado Cumplió bien. Dio metros a Ibai en el gol, pero no realizó más concesiones. PEPE, poderoso Rápido en el cruce y atento en las ayudas. No dudó en buscar el área del Athletic S. RAMOS, completo Defendió con contundencia y se sumó al ataque. Avisó primero y luego marcó COENTRAO, cumplidor Sin grandes alardes, taponó su banda. Asustó en alguna llegada MODRIC, preciso Asumió más protagonismo en el juego. Perfecto pase a Benzema en el primer gol El Athletic se separa y el Madrid le golea Con las líneas muy distanciadas, fue fácil presa de un Real demoledor Los blancos llegaron con facilidad al área rival y fulminaron a los vascos JOSÉ MANUEL CUÉLLAR MADRID L lega el Athletic y se cree que juega contra el Tirillas F. C. para arriba con todo pero sin presionar ni marcar: el equipo más largo de la historia: las líneas separadas, multitud de metros entre unos y otros a lo ancho y a lo largo y, para colmo, sin Ander Herrera y De Marcos, que son de los que más juegan en el equipo de Bielsa. Salió el Madrid, vio el percal y casi tienen que recogerlo en pala de la risa que le entró. Con decenas de metros por delante y con el rival mirando como si fuera Panamá, el Madrid hizo su agosto. Ni tenía el balón ni falta que le hacía. Sacaba Ramos, conducía Modric y ni siquiera necesitaba que el balón llegara a Ozil, había un pelotazo largo y siempre encontraban a Benzema o a Cristiano. Pero hubo diferencias. Benzema agarraba el esférico y elaboraba, se apoyaba, hacía pared o buscaba el regate salvador. Una continua pesadilla para los bilbaínos, atascados y blanditos atrás. Cristiano no. Cristiano agarraba un balón, el que fuera, y tiraba desde Funchal o desde La Finca, sus dos casas, le daba igual. No es buena política esa de yo me lo guiso yo me lo como sea como sea y con tal de marcar de cualquier forma. Resultado: Benzema marcó dos veces, el segundo un golazo impresionante, y CR lo intentó siempre, pero sin suerte. Con independencia de la distinta forma de batallar de uno u otro, el partido se decantó muy pronto. La floja defensa bilbaína marcó la diferencia. El Athletic amagaba de continuo pero en quince minutos el Madrid le había llegado siete veces, le había tanteado la cara y había visto que era de gelatina pura. Marcó Benzema y luego Ra- REAL MADRID Casillas Arbeloa Pepe S. Ramos Coentrao Modric X. Alonso Callejón (68) Ozil (60) C. Ronaldo Benzema (72) Khedira (60) Di María (68) Morata (72) 5 ATHLETIC Iraizoz Iraola San José Ekiza Aurtenetxe Gurpegi (78) Iturraspe Susaeta Muniain (46) Ibai Aduriz (67) Llorente (46) Toquero (67) Castillo (78) 1 GOLES 1- 0, m. 11: Aurtenetxe (p. m. 2- 0, m. 30: S. Ramos. 30, m. 31: Benzema. 3- 1, m. 41: Ibai. 4- 1, m. 55: Ozil. 5- 1, m. 71: Khedira. EL ÁRBITRO T. Vitienes. Amonestó a Aduriz, Iturraspe, Gurpegi, S. Ramos LA FIGURA Benzema Marcó, asistió, se fue de todos y volvió loca a la zaga bilbaína. También bien Modric y Ramos. LO MEJOR La contundencia del Madrid, con un Benzema excelente. Un gran Ramos. LO PEOR Muy blando e ingenuo el Athletic, fallón atrás y en la salida de balón. ESTADÍSTICAS Real Madrid 28 19 11 83 76 12 0 48 Remates Remates a portería Córners Balones perdidos Balones recuperados Faltas cometidas Fueras de juego Posesión Ramos y Modric felicitan a Benzema después de marcar Athletic 7 1 4 97 68 18 0 52 Un CR ansioso El portugués quiso marcar de cualquier forma y lugar, por lo que desperdició muchas ocasiones de gol mos en un golpe franco sacado de forma prodigiosa por Ozil. Daba la sensación de ser el Athletic un peso pluma, ligerito en su quehacer, de toque suave y lindo, pero con la pegada de un mosquito. El Madrid pillaba un balón y le hacía añicos con un único pase, con una galopada. Con la sola inquietante mirada ya le hacía daño. Marcó un golazo impresionante Benzema, con vuelta sobre sí mismo y zurdazo de rosca al palo contrario (gol muy de Messi) y el Madrid se echó a dormir la siesta, lo que permitió a Ibai rematar con placidez, pero con dureza, y acortar distancias. Ni eso pareció alimentar las esperanzas vascas porque el Madrid llegaba con una facilidad pasmosa, cuando quería y por cualquier lado, como si encontrara aire en vez de obstáculos. Nada cambió en el discurrir del partido, ni con cambios ni sin cambios. El Athletic veía con telescopio a su siguiente línea, perdía el balón con una facilidad insólita y el Madrid se plan-