Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MIÉRCOLES, 7 DE NOVIEMBRE DE 2012 abc. es familia FAMILIA 63 Límites en la adolescencia Los padres no deben tirar nunca la toalla Los expertos ofrecen pautas para cuando los jóvenes no respetan la autoridad familiar LAURA PERAITA La Organización Mundial de la Salud (OMS) define a la adolescencia como una población de riesgo. Si a ello sumamos que ciertos espacios destinados a la diversión de los jóvenes incumplen los mínimos requisitos de seguridad, su tiempo de ocio se convierte en una verdadera ruleta rusa. Cada fin de semana supone una auténtica pesadilla para una gran mayoría de padres porque deben enfrentarse a que sus hijos, muchos a partir de los catorce o quince años, quieren salir de fiesta por la noche a pesar de la negación familiar. ¿Cómo actuar si desobedece y sale? ¿De qué manera convencerle de que no tiene una edad apropiada, aun cuando todos su amigos sí se van de fiesta? Lo cierto es que no hay recetas mágicas. Al menos así lo considera Sara Pérez- Tomé, directora del Gabinete de Orientación Sophya. No obstante, los padres nunca deben tirar la toalla. Siempre tienen un cuarto de estar en casa para sentar a su hijo y explicarle que ha actuado mal y que debe cumplir con la hora fijada de llegada. Ya no solo por los argumentos de que es menor y por su seguridad. Ni siquiera porque debe obedecer a sus padres- -que ya es importante- sino porque así viene especificado claramente en nuestro Código Civil Se trata del artículo 155, que dice, entre otros asuntos, lo siguiente: Los hijos deben obedecer a sus padres mientras permanezcan bajo su potestad, y respetarles siempre Muchos padres lo desconocen, y sus hijos más. Para Pérez- Tomé no está de más que los padres se lean este artículo e, incluso, que se los entreguen fotocopiados a sus hijos y se lo recuerden cada vez que salgan por la puerta sin permiso. Javier Urra, doctor en Psicología, añade que en el caso de que un joven decida saltarse las pautas de su padres y salga de noche hay que dejarle claro que si es menor para trabajar, conducir, etc. también lo es para salir hasta ciertas horas. Es fundamental recalcar que la familia fija las normas porque los progenitores tienen la experiencia y la autoridad moral y legal de imponerlas Los jóvenes no están controlados por llevar un móvil encima DE SAN BERNARDO Castigos La directora del Gabinete de Orientación Sophya señala que en el caso de que salga en contra de nuestra voluntad hay que advertirle de que obtendrá un castigo- -quitarle la paga, dejarle sin una excursión que le haga ilusión, una actividad extraescolar... -para que sepa que está cruzando una línea roja. Pero hay que ser firmes y mantener el castigo porque de lo contrario el menor no será consciente de que está actuando mal y tendrá un comportatiento reiterativo Algunos padres solucionan el problema facilitando un teléfono móvil a sus hijos, pensando que así tienen todo bajo control. Son unos autén- Obedecer por ley El artículo 155 del Código Civil dice que los hijos deben obedecer a los padres ticos ignorantes- -añade PérezTomé- Pueden mentir, decir que no tenían cobertura, que lo han perdido... Esta táctica no sirve Los padres no deben temer a sus hijos y entre las recomendaciones que les sugiere Javier Urra destaca la de pedir los número de teléfono de los amigos, y también los de los padres. No hay que tener vergüenza en llamarles y saber dónde van, e incluso, acordar con los padres a qué hora regresarán. La mayoría de los jóvenes son razonables y entenderán esta decisión Añade que la confianza se gana poco a poco y que no está de más dejarle en el sitio en el que haya quedado- -sin que le vean sus amigos llegar acompañado para que no sea objeto de burlas- -y pactar a qué hora se va a ir a buscarle. En el caso de que vuelva solo a casa, aunque sea a las dos de la madrugada, hay que avisarle de que estaremos despiertos esperándole para poder charlar con él sobre lo que ha hecho, lo que será de gran ayuda para observar en qué estado regresa familia 360 Un congreso para toda la familia U POR RAFAEL ORTEGA DIRECTOR DEL CONGRESO CATÓLICOS Y VIDA PÚBLICA n Nuevo Compromiso Social y Político. Del Concilio Vaticano II a la Nueva Evangelización este es el título del XIV Congreso Católicos y Vida Pública que vamos a celebrar en la Universidad CEU- San Pablo de Madrid, los próximos días 16, 17 y 18 de noviembre. Un congreso que quiere, en estos momentos difíciles, llevar al ánimo de todos la necesidad de un compromiso serio para la defensa de los valores fundamentales, entre ellos, los de la familia, célula primordial y vital de la sociedad, que es la verdadera protagonista de su crecimiento y participación en la vida social. Por ello, insistimos, la familia va a ser protagonista de este congre- so con la participación de todos los estamentos de la misma, desde los niños- -con su asistencia al Congreso Infantil- -hasta los mayores, pasando por los jóvenes. En esta nueva edición del Congreso Católicos y Vida Pública queremos que los niños y los jóvenes, que el día de mañana recogerán nuestro testigo, sean actores importantes en diferentes sesiones, en las que el espíritu de ese compromiso estará presente más que nunca, porque consideramos una necesidad ofrecer a las nuevas generaciones la hermosura de la familia y del matrimonio entre hombre y mujer, que es el signo verdadero y real de amor y coparticipación, capaz de dar esperanza porque está abierta a la vida. Por todo ello, queremos que este congreso, que organiza la Asociación Católica de Propagandistas y la Fundación Universitaria CEUSan Pablo, sea una reunión para todos porque, como nos ha recordado en varias ocasiones Benedicto XVI, hoy existe la necesidad de un laicado comprometido, articulado y bien formado que sea voz de la Iglesia en el debate público cuando se traten cuestiones decisivas para el futuro de la sociedad. Además, el deseo del Papa de hacer coincidir en el mes de octubre el 50 aniversario de la inauguración del Concilio Vaticano II con el inicio del Año de la Fe y con el Sínodo de obispos, nos obliga a hacer un trabajo serio sobre los nuevos escenarios sociales y políticos. Eso deseamos y esperamos