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34 ESPAÑA El desafío independentista MARTES, 6 DE NOVIEMBRE DE 2012 abc. es españa ABC Análisis Mayorías excepcionales Por EDUARDO SAN MARTÍN rtur Mas y CiU no necesitan la mayoría absoluta el 25 de noviembre para lanzar su proyecto secesionista. En el parlamento recién disuelto disponían de escaños suficientes para progresar en cualquier itinerario soberanista. A los sesenta y dos asientos propios sumaban los diez de Esquerra, que se los habían ofrecido con ese propósito, y los cuatro de Solidaritat. Lo cual proporcionaba al nacionalismo catalán coaligado un cómodo colchón de ocho diputados con que precipitarse a la aventura. Y a esos cabría añadir, al menos en los estadios preparatorios del viaje (derecho a decidir, referéndum y otros artefactos del repertorio) los diez comunistas ecológicos de ICV. En total, algo más del sesenta por ciento del Parlament. De forma que, si el movimiento cimarrón en que Mas y sus jóvenes turcos han convertido al moderantismo nacionalista (si es que ambos términos son compatibles) no precisa de una mayoría absoluta para el propósito con el que presenta ante el electorado, ¿para qué la quiere entonces? Una pregunta a la que no va a responder el candidato Mas, pero que deberían formularse los ciudadanos de Cataluña antes de elegir, no vaya a ser que, además de que les engañen sobre el origen de sus miserias, utilicen sus votos para mantenerles en la inopia política y condenarles a una mayor indigencia económica. Todo ciudadano debería sospechar de un partido que reclama una mayoría excepcional para alcanzar un propósito, incluida la independencia. ¿O es que a ese fin la unanimidad sí es imprescindible? La Historia enseña a donde conduce una acumulación excepcional de poder en torno a objetivos identitarios. También la asimilación del todo nación con una de sus partes. Sonará mal a los pulcros oídos de CiU, pero en ciencia política ese fenómeno tiene un nombre muy poco agradable. Duran y la UE pinchan el globo A un paso del 25- N, ¿Mas ya es menos? Su furiosa llamada al plebiscito le obliga a una mayoría que se aleja en las encuestas. Pide MANUEL ERICE voto prestado de ERC para eludir el fracaso. Se recupera el voto antiindependentista al ritmo que Europa cierra filas con España ron los suntuosos cuartos de la suite Ambassador, del Royal Radisson (a en 1.600 euros la noche) que Mas y su mujer habitaron durante su estancia en la ciudad del Moscova. En lugar de relatar los progresos internacionalizadores de la demanda de la Generalitat, Oriol Pujol primero, y el propio Mas después, tuvieron que salir al paso de las críticas por despilfarro que lanzaron el PP, el PSC y Ciutadans. A Barcelona, a los dos meses del 11- S. Baja la marea. La espuma se retira. La bruma deja paso a la claridad del día. El president Mas, que no debió de leer El arte de la guerra de Sun Tzu, ya es consciente de que la evaluación cuidadosa del enemigo que recomienda el magistral tratado para cualquier victoria, no ha sido tal. Esperaba más de Europa, que ha cerrado filas, y qué no decir de su socio, el imprevisible Duran i Lleida, que rehúye la separación de España después de haber callejeado con ella. Y minusvaloró la maquinaria diplomática del Estado español, al que busca derrotar en las urnas o por encima de la ley: Contra constituciones y tribunales y ponerse a la cola, y, en todo caso, contar con la unanimidad de todos los miembros Es el corolario que buscaba el PP catalán para su campaña. La opinión pública catalana, menos independentista en unos 15 ó 20 puntos cuando se plantea salir de Europa, ya conoce el camino. Y Mas, aunque no lo decía, también Internacionalizar sale caro Escocia y Moscú pasan factura El no de la gran banca Los informes más sólidos solo ven pérdidas Duran y las encuestas Unió se desmarca y CiU ya no suma La losa pesa y la va a arrastrar toda la campaña. Duran intenta remarcar las diferencias entre CDC y Unió y evitar que la radicalidad de los orioles (con el hijo de Pujol a la cabeza) alentada por la manifestación del Onze de Setembre que tanto invoca Mas para cruzar el rubicón, desdibuje su partido. Duran no quiere enterrar Unió, temerosa del territorio desconocido que anuncia Mas. Ahora que el PP y Ciutadans se recuperan y CiU se aleja de la mayoría absoluta (no pasa de 64 frente a 68) que acariciaba poco después del 11- S (cuando la euforia nubló la mirada del visionario) Duran rompe lo que necesitaba Mas: unidad, claridad y rotundidad. Cada día que pasa, el candidato está más obligado al discurso antisistema, en busca del voto prestado Su riesgo es que aunque le diera la mayoría, le haría rehén, en solitario o en pacto con ERC. En cuestiones secesionistas, no corren buenos tiempos para internacionalizar el conflicto A la agilidad con la que Europa ha respaldado a su socio español, se ha sumado el fiasco del nacionalista escocés Alex Salmond, quien pactó con el primer ministro Cameron la celebración de un referéndum para Escocia en 2014. A Salmond le piden cuentas hasta los suyos por no sacar a la luz un supuesto informe favorable de Europa que no existe. No es extraño que Mas haya dejado de mirarse en el espejo escocés. En paralelo, sin haber llegado el invierno, el frente oriental se ha vuelto contra Mas: el que se presentaba como un despliegue de una diplomacia catalana en potencia para recabar apoyos recibió el portazo de las autoridades rusas. No hubo recibimiento de cargos políticos de peso para la foto. Lo que sí salió en imágenes, pero no precisamente para la propaganda, fue- Tampoco habrán gustado los informes de la gran banca. Con calificativos de económicamente inimaginable o futuro sombrío y desastroso entidades de gran prestigio como UBS, Nomura y JP Morgan han despachado la hipotética independencia de Cataluña. Un baño de realidad a la quimera de Mas: no mejoraría su senda fiscal y recibiría un portazo a su exportación. Estos informes financieros chocan frontalmente con los argumentos que ha esgrimido el nacionalismo catalán para anunciar la arcadia feliz en un Estado independiente. El empresario se mueve Nacionales y multinacionales no le apoyan Europa cierra filas Los catalanes ya saben lo que toca La mirada a Bruselas no es más alentadora. La diplomacia desplegada por el Gobierno está dando frutos: no hay voz autorizada en la Unión Europea que no señale a Cataluña la puerta de salida en la hipótesis de convertirse en estado independiente. Lo avanzó la vicepresidenta de la Comisión, Vivian Reding, y lo remachó ayer el comisario socialista Almunia: Quedarse fuera, pedir el ingreso En sectores convergentes, además, crece la convicción de que la apuesta no ha cerrado previamente el círculo de apoyo de los grandes empresarios. Desde que Mas profiriera su órdago, son conscientes de que responsables de nacionales y multinacionales no han parado de subirse al puente aéreo para explicar en Madrid su postura. Silenciosa, pero contraria a la aventura que más puede perjudicar a sus intereses. ED CAROSÍA