Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
98 CULTURA DOMINGO, 30 DE SEPTIEMBRE DE 2012 abc. es cultura ABC Regreso Ser como un laberinto para extraviarse es una de las cosas maravillosas que aún nos ofrece Córdoba villosas que todavía nos ofrece una ciudad como Córdoba. En este vagar por el laberinto los protagonistas se encuentran a sí mismos. En Córdoba escribí mi primer poema a los 16 años, y leí a los poetas de Cántico también una lectura primordial para los poetas Novísimos, en unos años muy complicados en que estos poetas estaban todavía a la sombra. La ciudad participó estéticamente en esa formación que es coincidente en el protagonista de mi novela y en Antonio Colinas. -Los poetas siguen diciendo que la poesía es minoritaria, pero parece que hay público que se preocupa. ¿Cómo lo ve usted? -La poesía es un género perenne, existe desde Homero y Hesíodo. Va unida a los sentimientos, y el día que el ser humano renuncie a ellos ya no será humano. En Europa hemos intelectualizado demasiado la poesía. Esto no sucede en América. Yo he leído poemas en Colombia ante 10.000 personas. Hemos perdido esta comunicación con la vida y la poesía se ha ido convirtiendo en una materia seca, que hay que analizar y estudiar, pero hemos renunciado a ese sentido vital. Ahora con acontecimientos como Cosmopoética vamos rescatando esta comunicación. Me parece una apuesta excepcional. Antonio Colinas, durante una visita a Córdoba para tomar parte en Cosmopoética ARCHIVO En Europa, la poesía la hemos intelectualizado demasiado ENTREVISTA Antonio Colinas Poeta LUIS MIRANDA CÓRDOBA Poeta de aliento clásico y uno de los más admirados, Antonio Colinas llega a Cosmopoética y vuelve a la Córdoba donde vivió de adolescente. -Hablará de los Novísimos, pero usted fue un novísimo especial. -Yo soy lo que la crítica ha dado en llamar un novísimo heterodoxo, independiente. Luego todos los poetas hemos evolucionado y aunque hay muchas coincidencias, a la larga lo que existen son poetas independientes. Ya somos muy mayores y a estas alturas veremos que hay voces valiosas, pero muy diferentes, como debe ser. -Dice que es un heterodoxo, pero de usted también se dice que es un clásico, en el sentido de partícipe de una estética imperecedera. -Ha dado usted en la cuestión clave, porque la razón por la que no fui incluido en la antología de Castellet es que era demasiado clásico Estoy de acuerdo, porque para mí lo clásico es un canon de verdad y belleza en el tiempo, y yo partía de otros presupuestos estéticos. Mis raíces estaban en el romanticismo centroeuropeo y de ahí las diferencias. Y sobre todo esa experiencia estética de Italia, muy viva. -Usted escribió Un año en el sur la que se llamó la novela de Córdoba Aunque no le pasaran las cosas que aparecen en el libro, ¿fue una forma de plasmar lo que vivió en su ju- ventud en Córdoba? -Es una novela. La trama es una ficción, pero qué duda cabe de que hay un enorme sustrato biográfico de Córdoba, que se refiere a la formación del adolescente. Este libro es una inicia- ción al arte, a la música, a lo sagrado, a la contemplación, precisamente en ese año de la vida de un adolescente en un internado. Como trasfondo, el gran símbolo de la ciudad, que nunca se nombra, aunque hay un momento en que se habla de la Mezquita. -Ahora está de moda decir que en una novela o película la ciudad es un personaje más. ¿Aquí era así? -Córdoba aparece como un laberinto, los personajes vagan por ella y se extravían. Es una de las cosas mara- Flamenco y versos en la apertura oficial del festival La cantaora jiennense Carmen Linares abrió ayer Cosmopoética con un peculiar recital flamenco en el que puso su voz al servicio de grandes autores como Miguel Hernández y Federico García Lorca, que mostraron su proximidad espiritual arte jondo. En la imagen, un momento del concierto. RAFAEL CARMONA