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66 ESPAÑA DOMINGO, 30 DE SEPTIEMBRE DE 2012 abc. es españa ABC El españolismo Por CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS visa un politólogo progre, en un diario de la competencia, que hay que asegurar la solución federal antes de que se rehaga el españolismo. El analista teme que se despierte el león dormido del que hablaba Jacint Verdaguer, catalán español, fundacional poeta, patriarca pródigo, castigado a divinis y expulsado del modernismo. Sin duda sabe que la cultura nacional catalana está llena de trampas como la que consiste en condenar a los López como españoles para exaltar a los Güell como catalanes, cuando estos no fueron sino herederos de aquellos. O quizás el analista político no ha olvidado aquella aserción de Joan Maragall sobre España según la cual la realidad peninsular de esta es más fuerte que todo y a partir de ahí pueda temer que el PSC y el PSOE puedan romperse antes que el Estado español. O quizá el comentarista haya llegado a recordar aquel texto del poeta en el que confesaba que en algunas ocasiones se le desdoblaba su conciencia cuando caía en la cuenta de que sus hermanos castellanos no hablaban en la lengua en que él hablaba pero sí lo hacían en la misma en la que él escribía. El politólogo en cuestión teme que se pase la ocasión de esta racha soberanista, independentista, autodeterminista, separatista... Sabe que el hamletismo, tan propio de los políticos catalanes, podría llevar al arrepentimiento a Artur Mas y, en todo caso, dé tiempo a que se reorganice el españolismo, es decir, la defensa de la unidad de España, de su razón histórica, de su patrimonio cultural... Un esencialismo preferible, sin duda alguna, a los excluyentes esencialismos vasquista y catalanista. El jueves pude comprobar en un debate municipal en Boadilla del Monte que es posible la recuperación del españolismo y, con él, la defensa de un Estado con más de cinco siglos de existencia. Bastaría con que levantaran la cabeza los ayuntamientos que piensan como el alcalde González Terol y una minoría de ciudadanos lúcidos. Los consulados, sin fondos para celebrar la Fiesta del 12 de octubre Exteriores también baja el presupuesto para las embajadas, pero admite financiación privada LUIS AYLLÓN MADRID A La mayoría de los cerca de noventa consulados que tiene España por todo el mundo han recibido instrucciones del Ministerio de Asuntos Exteriores en las que se les comunica que no dispondrán de fondos para celebrar la recepción que solían ofrecer el 12 de octubre con motivo del Día de la Fiesta Nacional, según supo ABC de fuentes diplomáticas. Las restricciones presupuestarias han llevado al departamento que dirige José Manuel García- Margallo a establecer que la celebración se haga únicamente en las embajadas, que son 129. Las únicas excepciones a esta norma serán los consulados en Jerusalén y San Juan de Puerto Rico. El primero de ellos, porque es una embajada oficiosa ante la Autoridad Nacional palestina, y el segundo, por la condición de estado libre asociado a Estados Unidos que tiene Puerto Rico. De todos modos, no todos los consulados ofrecían recepciones, ya que algunos se encuentran en la misma ciudad en que está la embajada, que es la encargada de la celebración. Menos invitados Pero las embajadas tampoco se libran de las restricciones. De media, habrá entre un 15 y un 20 por ciento de reducción del presupuesto para la celebración, que se suma a los recortes que ya se habían hecho en años anteriores. En consecuencia, los embajadores tendrán que invitar a menos personas o restringir las bebidas y los canapés que ofrecen a sus invitados, algo que, por otra parte, ya han hecho en Madrid, al celebrar sus Fiestas Nacionales, algunas embajadas de países europeos afectadas por la crisis, como Portugal o Italia. Aun así, la norma no será idéntica para todas las embajadas, ya que no en todos los países hay los mismos compromisos ni el peso de España es el mismo. Para paliar esta situación, los embajadores tiene autorización para sobrepasar lo presupuestado si consiguen una financiación privada por parte de algunas empresas, principalmente españolas. Para algunas de estas compañías la celebración de la Fiesta Nacional suele ser un buen momento para mantener contactos con las autoridades locales. Y si en 2012, el Presupuesto del Ministerio sufrió un recorte considerable (del 54,4 por ciento) que afectó sobre todo a la cooperación, para el año Margallo, en su toma de posesión en el Palacio de Santa Cruz BELEN DIAZ Vuelta a Marqués de Salamanca Poco después de llegar a Exteriores, José Manuel García- Margallo abandonó la sede del Ministerio en Torres Ágora para instalarse en el Palacio de Santa Cruz. Pero, además, decidió preparar la vuelta a la sede de la plaza del Marqués de Salamanca, abandonada en 2004, tras detectarse problemas de naftaleno en algunas dependencias. Desde entonces, cada año se pagan más de ocho millones de euros por el alquiler de los dos edificios de Torres Ágora, con lo que se han gastado ya cerca de 70 millones. Sin embargo, el regreso no será posible al menos hasta dentro de otros cuatro años, ya que el edificio, antigua sede del INI, tiene que ser saneado y remodelado. En el Ministerio de Hacienda tienen ya algunos estudios para reformar y ampliar la capacidad del edificio. El problema es que financiar esas obras requiere comprometer créditos para los cuatro años que durarían las obras, algo muy difícil en tiempos de crisis. próximo, quedará en 1.343,22 millones de euros, lo que supone un nuevo descenso, en esta ocasión del 10 por ciento, según el proyecto de Presupuestos Generales del Estado presentado ayer. De esta cantidad, 299 millones serán para pagar obligaciones de ejercicios anteriores, con lo que el ministerio podrá manejar en realidad 1.044,22 millones de euros. Como el año pasado, la Cooperación al Desarrollo se verá reducida, aunque en una proporción menor. En concreto, para desarrollar políticas de cooperación habrá un total de 523,37 millones de euros, lo que supone un descenso de unos 158 millones (el 23,4 por ciento) respecto a 2012. Esto obligará al Gobierno a continuar con el proceso de concentración de la ayuda en un menor número de países y de sectores.